
Washington – El colapso del Senado en la discusión sobre emigración ha dejado a millones de trabajadores indocumentados en la incertidumbre, expone una gran división en el partido Republicano y al mismo tiempo podría costarle al Presidente Bush una prioridad legislativa.
Los líderes republicanos del Senado se han comprometido ha pasar las dos semanas del feriado de Semana Santa tratando de ensamblar una propuesta migratoria.
Pero los eventos ocurridos la semana pasada, nos dieron a conocer lo dividido que está el partido republicano sobre este asunto, con los opositores a la cabeza ellos pasaron una ley que criminaliza a los trabajadores indocumentados. Mientras tanto otros como Bush quieren dar a la mayoría de ilegales una opción para obtener la ciudadanía.
El viernes, en un enfrentamiento de votaciones en el Senado, ninguna de las propuestas pudo obtener el apoyo mayoritario; esto ocurrió un día después de que el Líder Mayoritario del Senado, Bill Frist, republicano de Tennessee, anunciara un “gran avance” en asuntos de inmigración.
Pocas horas después de que los líderes del Senado admitieran que fallaron en reunir los votos necesarios para aprobar el presupuesto y una ley de impuestos, el fracaso del Senado enfatizó el estado de confusión en que se encuentra el partido republicano.
Esta semana el GOP vio la pérdida de uno de sus mejores luchadores legislativos, el republicano de Texas Tom DeLay, quien anunció que renunciaría ante acusaciones de problemas éticos. Se dieron además acusaciones políticas de que Bush habría aprobado la filtración de información clasificada.
El senador demócrata Ken Salazar de Colorado, en el discurso radial del Partido Demócrata en español del día sábado dijo que “esta pudo haber sido una semana histórica para los trabajadores inmigrantes de Norteamérica.” Agregó que “desafortunadamente el presidente Bush y sus senadores republicanos no pudieron arreglar sus divisiones internas.
A medida que el “gran avance” del Senado colapsaba, el representante Tom Tancredo, republicano de Littleton y el líder de la tendencia intransigente, dijo que es posible que no se de una reforma migratoria este año.
La propuesta conciliadora establecía tres niveles de inmigrantes indocumentados. Aquellos que han estado en el país por más de cinco años tendrían que pagar multas y pasar por otros escollos pero tendrían un camino relativamente fácil hacia una residencia permanente y la ciudadanía después de varios años.
Aquellos que han estado en el país por menos de cinco años pero más de dos años, tendrían que viajar a un designado puerto de entrada a los Estados Unidos para recibir una visa de trabajo temporal, sin garantía alguna de ciudadanía. Aquellos que han estado en el país menos de dos años serían regresados a sus países de origen.
El senador Wayne Allard, republicano de Colorado, dijo que el votó en contra del proyecto de ley de trabajadores temporales debido a que “premiaba a millones de individuos que han incumplido las leyes.”
”Estoy horrorizado de que ellos no están escuchando a los ciudadanos de este país,” dijo el representante estatal David Schultheis, republicano de Colorado Springs, al comentar sobre los senadores que han respaldado el plan. “Cuando se premia a alguien por haber incumplido las leyes de este país, sin importar que nombre se quiera darle, eso se convierte en una amnistía.”
El plan compromiso que no logró pasar en el Senado ha defraudado aun a los activistas de derechos de los inmigrantes.
Danielle Short, directora de derechos humanos del American Friends Service Committee, dijo que “podríamos haber hecho mejor las cosas” Indicó además que no ve “ porque tendríamos que dar una solución solamente a ciertas personas indocumentadas mientras que a otras no.”
Polly Baca director ejecutivo de la Agencia de Servicio e Investigación Latinoamericana de Colorado, dijo “ que es lamentable el que el Senado haya dado un paso atrás sobre legislación previamente aprobada por el Comité Judicial del Senado, por la cual los inmigrantes estarían en camino a obtener su ciudadanía.” Agregó “… tenemos que tratar a esos trabajadores con dignidad y justicia.”
Se han programado demostraciones apoyando leyes de inmigración más liberales, a través de todo el país incluyendo concentraciones en Colorado Springs y Grand Junction.
El plan de trabajadores huéspedes ha sido apoyado por negocios norteamericanos que dependen de la mano de obra de inmigrantes.
Las estaciones de esquí y los hoteles dependen en gran manera de trabajadores extranjeros temporales durante los meses pico de turismo, debido a que los americanos no desean tomar tales trabajos, dijo Ilene Kamsler, presidente de la Asociación de Hoteles y Alojamiento de Colorado.
“Todavía no estoy dispuesta a guardar mi carpa”, dijo Kamsler
Tancredo dijo que él y sus seguidores utilizarían también este feriado para hacer que las bases mantengan presionado al Senado.
Tancredo agrego “espero que al escuchar al electorado los senadores reflexionen y decidan guardar de una vez de una vez por todas el proyecto de amnistía.”



