Fé y la posibilidad son más cercanas que los dos dientes de Lucy Pevesie en la adaptación de “The Chornicles of Narnia: The Lion, the Witch, and the Wardrobe.” Y uno no necesita ser de una inclinación monoteísta para quedar conmovida con esa noción.
La más joven de cuatro refugiados de guerra enviado desde Londres bombardeada a la seguridad del campo británico durante la Segunda Guerra Mundial, Lucy hace una guía ganador en la adaptación de Andrew Adamson del libro de C.S. Lewis, escrito en 1950.
Muchos de ustedes están bien conscientes que Lucy y sus hermanos (en orden ascendiente de nacimiento), Edmund, Susan y Peter, se convierten en nuestros substitutos cuando viajan a Narnia, un área mágico donde los faunos, los centauros y los animales han estado resistiendo una ola de frío repentina por 100 años.
Pero cuando llegan a la estación Coombe Halt, la hacienda del profesor Kirke (Jim Broadbent), con sus escaleras y sus cuartos innumerables, es en su mayor parte un buen lugar para perderse. Vigilados por un ama de casa arrogante, los niños vienen a llamar a los MacReady, hay muchas razones para que los cuatro desaperzcan.
Durante un juego de las escondidas, Lucy encuentra un armario cubierto. En ella va. Cuando el armario atestado con pieles deja paso a un bosque nevado de abetos, la magia comienza.
En el bosque, Lucy conoce a un fauno llamado Tumnus. Sus orejas se extienden horizontalmente. Su mitad inferior está cubierta de un piel peluda áspero, y allí está la materia de sus pezuñas hendidas. Tomando té, Tumnus le cuenta a Lucy la historia de la congelada Narnia.
Un dulce actuación de parte de James McAvoy, Tumnus se vuelve melancólico, entonces montado en culpabilidad. ¿Por qué? Porque, él debe entregar la Lucy, un humano, a la Bruja Blanca (Tilda Swinton). Pero no puede: Georgie Henley en el papel de Lucy es tan accesible que su humanidad pequeñita transforma a otros.
Cuando Lucy regresa de Narnia, Peter todavía esta contando, Susan y Edmund todavía estan escondidos. El tiempo es un animal diferente en Narnia. Lucy ha regresado con una historia para contar. Uno, lo cual sus hermanos no creen.
Pronto, el problemático Edmund (Skandar Keynes) rastrea a Lucy en Narnia, donde él conoce a la Bruja Blanca. Es una reunión para dañar nuestra sensibilidad, y no porque Edmund se mantiene exigiendo golosinas turcos. La bruja es más imperiosa que imperial, pero su belleza helada tiene un poco de fuego.
La creencia y su relación a la racionalidad son temas – y la lección Kirke le da a Peter (William Moseley) y Susan (Anna Popplewell) acerca de la excursión virgen de su hermana le ofrece una refutación a la duda apresurada, haciendo frente lo inexplicable.
Eventualmente, los cuatro Pevensies viajan a través del armario guardarropa – y cuando lo hacen, comienzan a cumplir con una profecía acerca de las dos hijas de Eva y dos hijos de Adam llegando para ayudar a Aslan a acabar la regla de la Bruja Blanca.
Tumnus es una de las bestias más fabulosas de Narnia. Algunos se convertirán en aliados, enemigos de otros. Independientemente, uno de los regalos cinematográficos de la película de Adamson (lo cuál se adaptó amablemente con Ann Peacock, Christopher Markus y Stephen McFeely) es que con cada bestia y con cada criatura mítica, engaña.
Desde Tumnus (aumentado prosteticamente) hasta el jefe lupino de la policía secreta de la Bruja Blanca, los gritones Mr. y Mrs. Beaver, y el león análogo en Cristo Aslan (aumentado con imágenes graficas de computadora), Adamson da la magia del cine.
Adamson y compañía han hecho un cambio sensible en el texto de Lewis, haciendo al terco Edmund más responsable para sus traiciones. Edmund no necesita dulces embrujados para quedar celoso de Lucy o resentido del hermano de oro Peter; Él no necesita dulces para caer en gancho, línea y plomada sobre las invitaciones taimadas de cualquier adulto. Y una de las imágenes sublimes en “Chornicles” se origina cuando Edmund tiene un momento para alegar con Aslan (Liam Neeson).
El perdón transforma. Confiar en lo imposible tiene su lógica profunda y mágica. La muerte no es lo que parece. Todas estas nociones, claro, tiene raíces en la fe cristiana de C.S. Lewis. Sino para su crédito y su poder, la película les permite un alcance que excede cualquier religión.
Comuniquese con la crítica de película Lisa Kennedy al 303-820-1567 o al lkennedy@denverpost.com.
“The Chronicles of Narnia: the Lion, the Witch, and the Wardrobe”
Clasificada PG por escenas de batallas y momentos miedosos| 2 horas, 15 minutos |
|FANTASÍA| Dirigida por Andrew Adamson; Escrito por Ann Peacock y Adamson, Christopher Markus y Stephen McFeely; fotografíada por Donald M. McAlpine; Con la participación de Georgie Henley, Skandar Keynes, William Moseley, Anna Popplewell, Tilda Swinton, James McAvoy, Jim Broadbent, las voces de Liam Neeson, Ray Winstone, Dawn French, Rupert Everett, Sim Evan-Jones| Estrenando hoy.





