Las autoridades de federal el viernes devolvieron un autobús llevando protestones que hacían un esfuerzo para poder entrar en el Denver Federal Center sin identificación.
Evitando una situación, un autobús auxiliar del Regional Transportation District esperaba a llevar pasajeros que mostraron identificación al centro como planearon.
El acontecimiento fue de un medio de transporte de protesta escenificado por los soportadores de Deborah Davis, una mujer de Arvada que fue arrestada en septiembre después que se rehusó a mostrar identificación cuando el autobús público en el que ella andaba se preparó para ir a su ruta normal por el centro federal.
Esta semana, la oficina de abogados de Estados Unidos en Denver anunció que no perseguiría dos cargos de delito en contra de Davis.
Así que la manifestación para el viernes fuera del edificio se convirtió en algo de una celebración de victoria.
El caso ha dibujado atención nacional mientras defensores de libertades ciudadanas ha llamado el requisito de la identificación una carga que no hace una facilidad más seguro, ya que que los nombres no son revisados en un base de datos.
Los oficiales de la Seguridad Nacional, sin embargo, dicen que es necesario para la protección.
Mientras quedó alividada de no ser enjuiciada, Davis dijo en el viernes que el despido en un “detalle tecnico” quedó corto de una solución. Un portavoz de la oficina de abogados de Estados Unidos dijo que los anuncios fuera del centro federal fueron problemáticos, pero declinaron en disponer más información.
Para el viernes, los anuncios habían sido reemplazados y son similares a esos en las afueras de otras edificios federales, como el U.S District Courthouse en Denver.
Davis juró en el viernes que ella abordaría la Ruta 100 en el futuro y otra vez rehusara en presentar identificación.
Comuniquese con la escritora Alicia Caldwell al 303-820-1930 o al acaldwell@denverpost.com.
Columnista David Harsanyi contribuyó a este reportajet.



