Ciudad de México – Cuando empieza las elecciones el jueves, cada uno de los tres principales candidatos mexicanos tomarán turnos para calumniar las nuevas propuestas de reforma inmigratoria de los Estados Unidos.
Pero los mas afectados son los millones de mexicanos viviendo en el extranjero ilegalmente, donde sus influencias será poca.
Menos de 1 por ciento de los 10 millones de adultos mexicanos viviendo en los Estados Unidos votarán él las elecciones este año.
Después de una batalla política que duró muchos años, la elección del 2 de julio será la primera para votantes ausentes. Los votos de indocumentados mantienen las esperanzas, al igual que el temor para un país batallando en formar una democracia moderna.
Cinco millones de votos-ausentes fueron publicados.
Oficiales del Federal Electoral Institute dijeron el viernes que han recibido solo 17,000 solicitaciones para votar por correo, donde solo 10,000 vino de los Estados Unidos.
Hoy es él ultimo día para pedir solicitaciones de votos ausentes para escoger el sucesor del presidente Vicente Fox.
(El Consulado Mexicano de Denver, en el 5350 Leetsdale Drive, Suite 100, permanecerá abierta a las 10 de la mañana hasta las 2 de tarde, hoy, para solicitaciones de ultimo minuto).
”El voto-ausente es un esfuerzo fallado”, dice Leo Zuckerman, un analista de políticos mexicanos. “Sin embargo, es la primera, así que la única cosa que nos queda las esperanzas para aprender de esta experiencia”.
La apatía, falta de planificación, poca publicidad, entre otros factores, pondrán al lado los 15 por ciento del electoral mexicano viviendo en el extranjero, dicen expertos de ambos países.
”Esto muestra que el voto mexicano no tiene primer prioridad para la mayoría de mexicanos viviendo en los Estados Unidos”, dice Rafael Fernández de Castro, profesor en el Instituto Tecnológico Autónomo de México.
”Por lo general, la mayoría de mexicanos en el extranjero están mas preocupados por sus conexiones a los Estados Unidos, y por sus estilos de vidas, en vez de importarles las políticas mexicanas”, sumó.
Muchos mexicanos no se registraron porque significaba perder un día de trabajo.



