
Tuscon – Los Rockies no son tanto un equipo que una poema de Rudyard Kipling. Todo se centra alrededor de la palabra “sí”.
La incertidumbre se extiende, quizás a lo cruel, a uno de sus jugadores jóvenes más fiables. Entre las preguntas más urgentes en el Hi Corbett Field el lunes involucrando Luis González: ¿Lo hace o no lo hace? ¿Puede quitarse de encima su papel como jugador ocasional y ser hombre de segundo base de cada día?
”Todo mi enfoque está en una sola posición”, dijo González. “Creo que este me va mejorar”.
Aunque los Rockies han aguantado temporadas difíciles y consecutivas, González ha recibido las bienvenidas en el EKG. Se ha comprobado fiable tanto como los otros jugadores jóvenes. Cada de los dos años anteriores, como un súper jugador ocasional, ha bateado con una efectividad de .292, promediando 10 ½ honrons y 42 empujadas en 363 bateadas.
Para entender el compromiso de González como hombre de segundo base de tiempo completo, hay que hacer las matemáticas.
Si González alcanza 550 turnos al bate, entonces pronostica pegar 16 honrons y hacer 64 corridas, numero fascinantes para un equipo desesperados para mas fuerza. Solo siete hombres de segundo base han pegado mas de 16 honrons el año pasado y solo ocho lograron hacer el susodicho umbral de RBI.
”Sabíamos que podía jugar defensa en una variedad de posiciones, pero creemos que tiene una oportunidad de ser un buen hombre de segundo base del ofensivo”, dijo Dan O’Dowd, director general para los Rockies, acerca de González, quien espera pegar siete. “Por esa implicación, creo que tiene la capacidad de quedar arriba del promedio de la liga”.
Algunos miembros de la organización presionaron mucho la primavera pasada para que González empiece adelantado de Aaron Miles. El manejador, Clint Hurdle, prefirió contar la historia de González comenzó 95 veces, incluyendo seis en el bosque y 89 dispersados en cada posición dentro del campo.
Hasta agosto, las dificultades de Miles fueron difíciles de ignorar, poniendo a González en los titulares. El hombre de primer base para los San Francisco Giants, Mark Sweeney, pensaba porque tomó tanto tiempo. Ha estado impresionado con la madurez del jugador de 26 años.
”Para que un joven venga a jugar en la forma en que lo hizo, no creo que la gente sepan que tan difícil es”, dijo Sweeney, con los Rockies durante el primer año de González en 2004. “No me sorprendería si pegara 20 honrons. Es muy bueno”.
Hay muchos ejemplos en el béisbol en donde los jugadores ocasionales empeoran con el tiempo. Sus pequeños defectos se pueden exponer poco a poco. Sin embargo, nadie parece ser convencido del argumento que González debe permanecer como el encasillado.
”Uno de los retos más grande será la durabilidad”, dijo Mike Gallego, instructor dentro del campo quien gastó su carrera como titular y jugador ocasional. “Pero al mismo tiempo, tendrá ese sentimiento ofensivamente. Es distinto dejar el parque, sabiendo que vas a ser titular en vez de hacerte las ilusiones”.
González se preparó para su trabajo, jugando en Venezuela. Tuvo mas capítulos en el segundo base mas que lo normal, y rehusó una oportunidad para participar en el World Baseball Classic en marzo para asegurar su puesto con los Rockies.
González cree que la familiaridad con una sola posición mejorará sus ángulos en sus arrastradas, y fortalecer su comunicación con el corte campo Clint Barnes.
Acerca de González, Barnes dijo: “Si lo agarra, entonces quedas afuera”.
González no ha cometido un error en sus 99 partidos anteriores en el segundo base, una exageración que incluye 82 comienzos. Eso lo deja 24 partidos menos que el récord de Ryan Sandberg, establecido en 1990.
”Recuerdo que hizo muchas jugadas de tiros de cabeza”, dijo Todd Helton, hombre de primer base. “Y tiene una de los mejores swings diestras en el béisbol. Creo que va mejorar como jugador de cada día”.
Se puede comunicar con el escritor Troy E. Renck al numero 303-820-5447 o al trenck@denverpost.com.



