Como senador del EE.UU., Ben Nighthorse Campbell fue un defensor del desarrollo de energía y los derechos de las Indígenas Americanas.
Los derechos indígenas ganaron el martes.
Campbell ofreció los comentarios mas apasionados del día en una junta federal en Denver para estudiar los problemas del acceso a los terrenos tribales por las compañías de energía y electricidad.
Campbell dijo que la soberanía indígena nunca se debe peligrar para satisfacer las preocupaciones sobre los derechos de pasos para las tuberías de petróleo y líneas eléctricas.
”Las tribus sienten que otra vez han sido traicionadas por los mismos estrategias de Washington que las han separado de la plenitud de sus recursos, sus terrenos, sus costumbres, hasta sus practicas religiosos y familias”, dijo Campbell, miembro del tribu Northern Cheyenne.
Campbell fue invitado hablar a la conferencia por dos de sus clientes de Washington, D.C., los Apaches Jicarillas de Nuevo México y los Utes Sureños de Colorado.
Los asuntos forman una serie de disputas entre las tribus y las compañías de energía sobre las tarifas de servidumbre creciente. Una provisión en una propuesta de energía recién convertido en ley pide por un estudio gubernativo acerca del asunto.
El acto requiere a los departamentos de energía e interior reportar al congreso antes del 7 de agosto, pero defensores indígenas dicen que el estudio simplemente es un preludio a la intervención federal sobre un asunto que ven solamente como un asunto tribal.
La acción federal en establecer los derechos de paso “retrocederá a tácticas del siglo XIX en vez de un curso con éxito comprobado de auto-determinación tribal”, dijo David Lester del Council of Energy Resource Tribes, basado en Denver.
Las compañías de energía están en busca de un mecanismo que ofrece valuaciones “justas y equitativos” para el acceso a terrenos tribales, dijo Nancy Ives del Fair Access to Energy Coalition, que incluye compañías de energía, y otros negocios y grupos de consumidores.
”Actualmente, las negociaciones han resultado en las tribus exigiendo compensación inflada…hasta cientos veces sobre el valor del mercado”, dijo Ives.
Una de las disputas con la mayor preocupación es acerca de los pagos para las 900 millas de gaseoductos que pertenece a El Paso Corp, y que corre sobre los terrenos Navajo en Nuevo México y Arizona.
El Paso antes pagó $2.2 millones cada año para el servidumbre Navajo hasta que se venció el año pasado el trato de arrendamiento. Los Navajos ahora quieren $22 millones cada año, mientras que El Paso ha ofrecido $10 millones en efectivo e inversiones no efectivos.
Se puede comunicar con el escritor Steve Raabe al numero 303-820-1948 o al sraabe@denverpost.com.



