Washington – El jueves el presidente Bush ejerció presión para la implementación de un programa que dejaría a los inmigrantes ilegales trabajar legalmente en el país ya que muy pronto, el Senado comenzará los debates acerca de las reformas inmigratorias.
”Parte de cumplir con nuestras fronteras es tener un programa de trabajador huésped que anima la gente registrar su presencia para que sepamos quienes son y que les dice, Si van hacer un trabajo que ningún americano desea, será bienvenida aquí por cierto tiempo para cumplir ese trabajo’”, dijo Bush durante una junta con representantes de varios grupos que apoyan la idea, incluyendo el arzobispo católico romano de Denver, Charles Chaput.
La última petición del presidente vino mientras que el Senado contemplará la propuesta en la semana que entra que contiene una provisión del trabajador huésped, poniendo en marcha una posible enfrentamiento con los Republicanos que rechazan la idea.
El Comité Judicial del Senado ha llegado a un acuerdo temporal sobre el plan, lo cuál es rechazado por el representante de los EE.UU. Tom Tancredo, entre otros. Ningún consenso fue alcanzado en las platicas entre Tancredo y el presidente del comité, Arlen Specter.
Bill Frist -el Lider Mayoritario del Senado y republicano de Tennessee- planea en poner al lado la legislación inmigratoria que introdujo sin el plan del trabajador huésped y dejar que el Senado vote por ello si se completa en la próxima semana, dijo su portavoz Amy Call.
Algunos en ambos lados predicen una aprobación del Senado.
”Creo que el Senado entero aprobará alegremente algo parecido de lo que quiere el presidente”, dijo Grover Norquist, un vínculo entre Bush y el Congreso.
Tancredo, de Littleton, está de acuerdo.
”Creo que el Senado aprobará algún tipo de legislación y tendrá una provisión del trabajador huésped. No creo que pueden aprobar una propuesta en el Senado sin ello.
Pero la aprobación no es una cosa segura ya que probablemente habrá numerosas enmiendas ofrecidos con tal de sacar el plan del trabajador huésped y otros elementos controversiales.
Frist probablemente bloqueará un voto si aparece que no habrá suficiente acuerdos en el Senado para aprobarlo, lo cual podría atrasar las acciones contra la inmigración hasta después de las elecciones del otoño.
Afrontará muchas barreras incluso si se aprueba la propuesta con el lenguaje del trabajador huésped. La propuesta del Senado tendría que ser fusado con otra aprobada por la Cámara en diciembre. La propuesta del Senado pondrá más seguridad en la frontera y fortalecerá las leyes inmigratorias aunque no va contener una provisión del trabajador huésped.
El autor de la propuesta, James Sensenbrenner -el presidente del Comité Judicial y un representante de Wisconsin- ejercerá presión para sacar las provisiones fuera de la conferencia del comité, dejando solo una propuesta sobre la seguridad de la frontera, dijo Tancredo.
Eso podría ser difícil ya que los líderes del Congreso, aliados del presidente, pueden escoger los legisladores quienes escribirán la propuesta final. Eso establecerá un enfrentamiento con los republicanos en la Cámara quienes han jurado votar en contra de cualquier legislación conteniendo el lenguaje del trabajador huésped.
El esfuerzo para aprobar una propuesta que se podría convertir en ley fue tan intenso que hasta Arlen Specter -republicano de Pennsylvania, conocido por su pragmatismo- se extendió a Tancredo hace más de dos semanas.
”Pretendía averiguar nuestra posición; explicamos a la gente que vinieron que no puedo imaginar llegar a un compromiso”, dijo Tancredo.
El Comité Judicial de Specter se reunirá éste lunes con tal de aprobar rápidamente una legislación de reformas inmigratorias que incluyen un plan del trabajador huésped y la posible oportunidad de otorgar ciudadanía a los 12 millones de ilegales actualmente en el país.
Aunque Frist introdujo su propio propuesta la semana pasada, la cual se enfoca en la seguridad fronteriza, fue hecho con tal de poner el asunto en el calendario del debate, dijo Call, su portavoz. Si se termina a tiempo, Frist tendrá la intención de sustituirlo en el Comité Judicial, dijo.
Los debates son programados para comenzar el martes y durará dos semanas.
Si el comité no termina la propuesta para el debate, Harry Reid -Líder Minoritario del Senado y demócrata de Nevada- planeará bloquear el debate sobre la propuesta de Frist con una maniobra obstruccionista.
”Va ser una pelea sucia”, dijo Tamar Jacoby, un ayudante de investigación para el instituto conservativo Manhattan Institute for Policy Research de Nueva York.
La presión continua en ambos lados. Es más, Tancredo ha estado publicando varias declaraciones ésta semana, exigiendo a los senadores que rechacen las propuestas del trabajador huésped.
El gobierno mexicano también se ha metido en el debate. El lunes, publicaron anuncios en los periódicos estadounidenses defendiendo el programa del trabajador huésped y ofrecieron más soluciones para asegurar la frontera en su lado.
El jueves, Bush pidió a los defensores en todos lados del debate inmigratorio que sean “civiles”.



