
Es una cosa fijar la barrera académica más alta. Pero la clave en los requisitos más difíciles para la graduación, propuesta por Denver, yace en el compromiso de ayudar a los estudiantes superarlos, dijeron expertos educativos el martes.
Mientras Denver se une a una tendencia nacional hacia mandatos de cursos más específicos para la graduación, lo hace en medio de resultados mixtos mientras escuelas por todo el país se lideran a sus propios estándares superiores.
”Hace una buena copia política el tener estándares superiores, y deberíamos de tener estándares superiores,” dijo John Robert Warren, un profesor adjunto de sociología en la Universidad de Minnesota. “Pero la cuestión es si, tras la disipación de todo el tinglado inicial, los recursos estarán disponibles para apoyar a los profesores, implementar los nuevos estándares, y ayudar a aquellos que están luchando al comienzo.”
El director académico principal de las Escuelas Públicas de Denver (DPS), Jaime Aquino, ha destapado unos proyectos que requerirán de los graduados del 2010 completar tres años de ciencias, cuatro años de matemáticas, dos años de asignaturas optativas, dos años de la misma lengua extranjera, y tres años de ciencias sociales.
Ahora, el DPS requiere tres años de matemáticas y de ciencias, no hay asignaturas optativas específicas, no hay lenguas extranjeras, y alrededor de 2.5 años de ciencias sociales.
Aquino también espera hacer las escuelas secundarias y las preparatorias del DPS más rigurosas. Los estudiantes no podrán pasar casi inadvertidamente por cursos fáciles de matemáticas y de ciencias.
Los graduados del 2010 habrán tomado Álgebra I ó superior, y los requisitos de las ciencias incluirán la ciencia de la tierra, biología, y química ó física, de acuerdo con la propuesta.
”He escuchado a mucha gente decir que nuestros estudiantes no van a ser capaces de hacerle frente a estos cursos rigurosos, que la cifra del abandono de los estudios incrementará,” dijo Aquino. “ Yo no puedo aceptar la creencia que nuestros hijos no sean o puedan ser capaces de resolver Álgebra 2 ó química ó física.”
Los nuevos requisitos son similares a lo que la Comisión de Colorado sobre la Educación Superior (Colorado Commission on Higher Education) recomienda a todas las universidades estatales en aceptar para la admisión de los estudiantes.
Los miembros de la directiva del DPS probablemente votarán sobre los cambios propuestos en junio.
Gracias al control local, las juntas directivas de los distritos pueden establecer sus propios requisitos de graduación. Pero Matt Gianneschi, director académico principal para el CCHE, recomienda mínimos para que los estudiantes puedan triunfar en la universidad.
Alrededor del 30 por ciento de los graduados de las escuelas preparatorias de Colorado que se matriculan en las universidades estatales no están preparados para el trabajo universitario y, por tanto, deben tomar cursos básicos de matemáticas, escribir o leer, según un informe del CCHE.
”Mi sentido dice que teniendo requisitos para la lectura ó las matemáticas, algunos los tienen (el apoyo) ya en su sitio para ponerse al día,” dijo Jennifer Dounay, analista político con la Comisión Educativa de los Estados basada en Denver (Education Commission of the States).
California instituyó unos requisitos más rigurosos en el 2,003 – con resultados mixtos.
En Los Ángeles, un nuevo requisito de álgebra atolondró a miles que estaban luchando con los cursos normales de matemáticas, según reportó Los Ángeles Times.
Casi la mitad de los 48,000 estudiantes del noveno grado que tomaron álgebra de principiantes durante el otoño del 2004 catearon, y casi tres-cuartas partes de los estudiantes que volvieron a inscribirse en esa clase en la primavera catearon de nuevo, reportó el periódico.
Pero en San José, los proponentes de un currículo más estricto apuntan hacia mayores índices de graduación y una “brecha triunfadora” menguante entre los blancos y los latinos para disipar el “mito” que estándares superiores sólo acarrearán fracasos y más abandonos de los estudios.
”El por qué esto es tan delicado es por las presiones y las contra-presiones,” dijo Robert Balfanz, un científico investigador en el Centro para Organizaciones Sociales de las Escuelas en la Universidad Johns Hopkins. “Si incrementas los requisitos y provees ayuda, es una situación ganadora.”
El movimiento actual hacia requisitos más duros en las escuelas preparatorias continúa una tendencia de hace décadas que empezó a incrementar el número de clases necesitados para la graduación, dijo Balfanz.
La fase actual aceptada por las escuelas especifica los cursos fundamentales que tienen que tomar los estudiantes, así como la álgebra y geometría.
”Lo abrumador es que hace 25 años, podrías graduarte de la preparatoria con un crédito en matemáticas – las matemáticas del consumidor,” dijo. “Ahora nos reímos. Casi ha sido una carrera armamentista de los requisitos de graduación durante los últimos 25 años.”
Clifford Adelman, un analista investigador con el Departamento de Educación de los EE.UU., fue artífice de dos estudios que demuestran cómo los requisitos más difíciles conducen al triunfo en las universidades.
Los datos mostraron que el rigor del currículum de la escuela preparatoria se vislumbra como el factor más grande en impeler a un estudiante terminar su licenciatura. El triunfo matemático – en particular el álgebra – ha demostrado ser el único elemento más fuerte.
Adelman lo llama el “momento académico.” Un estudiante va más allá de Álgebra 2 en la escuela preparatoria y luego entra tranquilamente en la universidad y digiere los próximos cursos de matemáticas requeridos lo antes posible.
”Los estudiantes juegan un papel (al-frente-y-al-centro) muy significativo en esto,” dijo Adelman. “Son sus decisiones cruzándose con la misión de la institución cuyo trabajo número uno es la distribución de conocimiento. No puedes ser pasivo.”
La escritora de plantilla Allison Sherry contribuyó en este reportaje. Se la puede contactar en el 303-820-1377 ó asherry@denverpost.com.
El escritor de plantilla Kevin Simpson puede ser contactado en el 303-820-1739 ó ksimpson@denverpost.com.



