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Monte Whaley of The Denver Post
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Una inspección del refugio de la Sociedad Humanitaria del Condado de Weld concluyó que la instalación no es la fábrica de muerte para perros y gatos como lo describen los críticos.

Una violación no crucial sí fue anotado: el refugio falló en no tener archivados contratos escritos para los servicios veterinarios y consultoría.

”Habrán temas que necesitarán ser investigados, pero tendrán que ser ejecutadas a nivel local,” dijo Keith Roehr, el veterinario estatal interino. “Las pautas que seguimos no han sido violadas”.

Varios ex-empleados y voluntarios del refugio reclamaron que muchos animales estaban siendo matados antes de darles la oportunidad de ser adoptados, provocando así una inspección el lunes por el Departamento de Agricultura de Colorado.

Barb Hines, presidenta de la junta directiva del refugio, dijo que la inspección reivindica al refugio y también a Elaine Hicks quien, en enero, se convirtió en la sexta directora de la instalación en seis años.

”Tenemos mucha confianza en Elaine y en su personal,” dijo Hines. “No nos sorprende que haya estado haciendo un buen trabajo”.

Los críticos dicen que Hicks fue demasiado rápido en matar a los animales y puso e identificó a los perros basándose solamente en la edad, el color, la raza y la salud.

Los procedimientos de la eutanasia fueron llevados acabo sin anestesia y en frente de los otros animales; algunos animales murieron de hambre, dijeron los detractores.

”El personal en el WCHS dio un sentido de despreocupación y una disposición fría,” dijo Carrie Terroux, que trabajó de especialista en cuidados de animales en el refugio.

Hicks dijo que las quejas procedieron de gente bien intencionada que no entendían los protocolos del refugio.

”Tenemos un espacio limitado en las perreras y jaulas y es un triste hecho saber que no todos estos animales van a salir de aquí con vida,” dijo Hicks.

Un procedimiento sí cambió desde que las acusaciones salieron a la luz del día, dijo Hines. El refugio ahora no permite a los gatos ver una eutanasia desde otro cuarto. “En cuanto ésto vino a la atención de Hicks, retiró a esos gatos inmediatamente,” dijo Hines.

Durante la inspección del refugio de Weld, el Departamento de Agricultura examinó las técnicas sobre la eutanasia de un animal, las horas de retención para los animales callejeros, la coordinación de cuidados veterinarios, y la administración y documentación de medicamentos.

La inspección, publicada el miércoles, mostró que la instalación cumplía con las pautas de la Asociación Médica de Veterinarios Americanos, las cuales no requieren que los animales sean sedados en todos los caso antes de ser eutanasiados.

Según el Departamento, las estadísticas también muestran que no hay cambios significativos en los casos de eutanasia de animales desde el 2005.

Los animales en el refugio están retenidos entre cinco y siete días antes de la eutanasia, protocolo que cumple con ó va más allá de lo requerido por el Acta de Instalaciones de Cuidados Animales y Mascotas, notó el Departamento.

Pero Debora Donohew, una crítica del refugio, dijo que el Departamento de Agricultura es poco estricto y que la inspección omitió muchas anomalías clave.

”Definitivamente tengo problemas con el refugio recibiendo una inspección de tres horas y todos diciendo, Bueno, se acabó,’” dijo Donohew. “Fue lo suficiente fácil el cubrir los procedimientos inapropiados por un tiempo breve.”

Se puede comunicar con el escritor Monte Whaley al número 720-929-0907 ó al mwhaley@denverpost.com.

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