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¿Se siente un poco irritado alguna veces después de ver “Hannity & Colmes” o exasperado al terminar “Lou Dobbs Tonight”?

Si usted ve estos programas regularmente, lo mas seguro es que está obteniendo exactamente lo que pidió: una oportunidad para enojarse.

Estos programas de televisión – donde el presentador de noticias se enfoca en temas sensacionalistas y regularmente se enfrasca en discusiones acaloradas con sus invitados – provocan una respuesta emocional en sus televidentes que es la que los hace volver a verlos.

Coraje y miedo – que según teorías de algunos psicólogos están entrelazados – son los ganchos.

Es una forma rara de entretenerse después de un día pesado en el trabajo. En vez de calmar, crea estrés. Hace que uno se pregunte: ¿Tiene la gente una adicción a la ira?

Curiosamente, la mayoría de los televidentes son hombres.

Las mujeres, por otro lado, tienen la tendencia a ver programas que tienen que ver con relaciones, tales como “Sexo y la Ciudad” (“Sex and the City”) – aún si ya han visto el episodio tres veces. Su vía de escape son las comedias románticas que pasan en el canal Oxygen. Buscan noticias agradables.

Es por eso que las secciones de Estilo de Vida de los periódicos antes se conocían como las “páginas de las mujeres.”

Pero esta no es una cuestión de una simple preferencia de géneros. De acuerdo con un estudio reciente, tanto hombres como mujeres usan los medios subconscientemente para regular su estado de ánimo.

“Las mujeres buscan noticias que disipen su ira, mientras que los hombres buscan las que las alimentan”, dijo Silvia Knobloch-Westerwick, una profesora asistente de la Universidad Estatal de Ohio, quien también formuló el estudio, que fue publicado el mes pasado en la revista Human Communication Research.

Durante el estudio, los supervisores decían cosas para provocar ira en los participantes, quienes no sabían que estaban siendo manipulados emocionalmente. Después les pedían sentarse en la computadora y leer noticias en línea.

Los hombres buscaban portadas tales como “Nuevo video violento en L.A.: Policías captados en el momento de golpear a un civil”, mientras que las mujeres escogen portadas como “Un respiro de aire puro: Como dejar de fumar al estilo spa”.

“Creemos que tiene que ver con la socialización, pero eso no pudo ser comprobado por nuestro estudio,” dijo Knobloch-Westerwick. Ella dijo que se espera que las mujeres permanezcan calmadas, mientras que se enseña a los hombres a enojarse si son provocados.

Otros tipos de entretenimiento pueden tener un efecto inmediato en el estado de ánimo, dijo ella, tal como la música. Un aria de Puccini puede hacer que unas personas se sientan instantáneamente llena de esperanza, mientras que el rock hace que quiera bailar.

Es lo mismo con los programas de noticias. En un mercado tan competitivo, en el que hay docenas de canales compitiendo por los televidentes, los programas de noticias cada vez más apelan a las emociones de los televidentes, dijo Knobloch-Westerwick.

“Además, es más barato producir esos programas que hacer un reportaje de investigación como “60 Minutos” (“60 Minutes”).

Pero a diferencia de 60 Minutos ó “The NewsHour” de PBS, los presentadores de noticieros amarillistas no están interesados en ofrecer perspectivas diferentes para informar a la gente. En vez de eso, estos comentadores, atraen a sus invitados para luego aplastarlos en un juego unilateral del que no pueden escapar.

Los televidentes son como espectadores viendo su equipo local jugar: Los televidentes conservadores ven presentadores conservadores y se emocionan por los temas que presentan de modo alarmista. Igualmente pasa en los programas liberales, de los cuales hay pocos. (Bob Wright, presidente de NBC, dijo en una conferencia de prensa hace unos meses que hay pocos presentadores liberales de noticias porque los progresistas “ven poca televisión.”)

Somos una sociedad que se preocupa mucho por lo que ven los niños que les impedimos ver videos musicales picantes y les prohibimos comprar juegos de video violentos. Quizás deberíamos poner atención también a lo que estamos viendo y al efecto que esto nos produce.

La columna de Cindy Rodríguez aparece los martes en Scene y los domingos en Style. Comuníquese con ella al 303-820-1211 o a través de crodriguez@denverpost.com.

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