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Clients Jesus Renteria, from left, Sandra Palencia and Alma Lopez visit immigration lawyer Lilian Shea. Lopez wants to gain legal status for her husband, who was not at the meeting.
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Viñetas reflejan lo complejo del asunto migratorio.

Desde la frontera oriental más lejana

Como muchos trabajadores indocumentados, T. recibe un pago bajo en el restaurante en el que trabaja. A diferencia de muchos, ella no es de México.

T., de 20 años, está entre el 7 por ciento aproximado de residentes ilegales en los Estados Unidos nacidos en Asia. En el 2000, ese número era 500.000 – comparado con los 4,8 millones de personas nacidas en México, de acuerdo con un informe preparado por la Oficina de Estadística de Inmigración del Departamento de la Seguridad Nacional en el 2003.

Cinco años atrás, T. vino a los Estados Unidos con su padre con una visa de visitante de seis meses. Ellos se quedaron con una de sus tías en Aurora. Su padre regresó a Laos, su país natal, cuando la visa expiro, pero ella se quedó con el propósito de conseguir la ciudadanía.

Lo que habían planeado no les resultó. T., quien pidió que no se usara su nombre, dijo que las medidas enérgicas de inmigración luego de los ataques del 11 de septiembre hicieron más difícil el proceso de convertirse en un residente permanente.

T. se graduó de la preparatoria el año pasado. Comenzó a trabajar en enero en un restaurante chino en Aurora. Le pagan cerca de $35 al día, o aproximadamente $4.40 la hora, por debajo de la mesa, dijo ella.

El mes pasado, se casó con un cliente que conoció en el restaurante. Su esposo es ciudadano norteamericano, pero T., dijo que los esfuerzos para obtener su ciudadanía han encontrado obstáculos debido a que su visa expiró hace mucho tiempo.

“Estoy realmente estresada este momento. No se que hacer,” dijo ella.

También dijo que tiene planeado tener una reunión con un abogado el lunes.

– Andy Vuong

¿La ley de Georgia como modelo?

El Acta de Seguridad Georgia y Cumplimiento Migratorio (Georgia Security & Immigration Compliance Act) es la ley de inmigración más rigurosa en el país. Los proponentes en Colorado dicen que el estado debería adoptarla.

La ley de Georgia, requiere que los negocios comparen los números de Seguridad Social de empleados nuevos con una base de datos federal en el Internet; elimina la mayor parte de las deducciones de los impuestos estatales para los contratistas estatales que empleen a inmigrantes ilegales y requiere que se retenga el 6 por ciento de impuestos del salario de los trabajadores que no presenten un número de Seguro Social o un número válido de identificación como contribuyente.

“Lo que la legislatura de Georgia ha hecho hace quedar mal a la legislatura de Colorado,” dijo el ex-presidente del Senado de Colorado, John Andrews. Andrews, un republicano, es un líder de “Defiende a Colorado Ahora” (Defend Colorado Now,) que un grupo que desea que los votantes de Colorado restrinjan servicios estatales a los inmigrantes ilegales.

Fred Elbel, el director del grupo, ha examinado la ley de Georgia con el activista anti-inmigración Donald Arthur “D.A.” King, un vendedor de seguros retirado de las afueras de Atlanta que está involucrado en la lucha para que Georgia pase esta ley.

A Elbel le gustaría que Colorado adopte una legislación similar a la de Georgia. Pero de acuerdo con Andrews, “Defiende a Colorado Ahora” no pondrá presión política este año. Por el contrario, el grupo se esforzará en obtener las firmas necesarias para la iniciativa que restringe a los inmigrantes ilegales recibir servicios estatales sea incluida en la votación de noviembre

– Tom McGhee

Buscando ayuda para un cónyuge

Alma López buscó a Lilian Shea, una abogada local de inmigración, para que ayudara a su esposo – que está en el país ilegalmente – a conseguir la categoría de residente legal.

López, de nacionalidad mexicana, se convirtió en ciudadana norteamericana hace cuatro años. Ella planea cerrar el lunes su salón de belleza del que es dueña en Aurora para salir junto con cinco de sus empleados a participar en la manifestación por los derechos de los inmigrantes que se llevará cabo en el parque del Centro Cívico de Denver.

“Creo que será bueno dar (a las personas que están aquí ilegalmente) algún tipo de amnistía o permiso,” dijo López de 41 años.

“(El lunes) va a ser un buen día para la gente latina. Hemos estado esperando a alguien que nos organice. Ahora hay demasiados de nosotros – tenemos el poder.”

Shea, quien nació en Argentina, se ha visto inundado por clientes latinos en las últimas semanas por consultas acerca del proceso para obtener la nacionalidad norteamericana.

“Creo que más personas están acudiendo a abogados ahora porque tienen temor,” dijo Shea, de 41 años. Ella se hizo ciudadana norteamericana en 1999. “Tengo más trabajo del que puedo realizar.”

– Julie Dunn

Personas de color se preocupan por sus trabajos

Bill Bell, dueño de Mosaic Consulting en Denver, aconseja a compañías consultoras y revisa sus contratos por participación minoritaria. El dijo que el debate de inmigración está creando conflicto entre personas de color y latinos para trabajos de labor básica.

“Es difícil para (personas de color) obtener un trabajo en una industria que este dominada por hispanos, allí hay un poco de enemistad,” él dijo. “Pero no se puede culpar a los hispanos, porque ellos tienen que dar de comer a sus familias, como todo el resto de nosotros.”

Trabajadores mexicanos y sudamericanos indocumentados que vienen a los Estados Unidos, aceptan los salarios y las condiciones de trabajo que los americanos de color y los latinos de la segunda generación no lo hacen, dijo Bell. También agregó que eso alimenta el mito de que las personas de color son perezosas y que están dispuestas a recibir asistencia del gobierno en lugar del buscar trabajos versus los latinos que trabajan con ahínco.

“Creo que las personas de color están tratando de encontrar su pedazo de pastel; ellos no tienen el tiempo para preocuparse de los pedazos de pastel de las otras personas,” dijo él. “Estamos preocupados de cuantos contratos podemos obtener. Cuando nos sentimos relegados y las oportunidades no se presentan, nos vamos a enojar. Pero no somos intolerantes.”

– Kimberly Johnson

Dinero para los parientes en México

Alfredo Quintan, un mexicano que vive en Denver, dice que él envía cerca de $200 cada tres semanas a sus padres en Chihuahua, México. Este trabajador de la construcción de 37 años ha vivido en los Estados Unidos por 20 años.

El dice que sus amigos y compañeros de trabajo están preocupados por los leyes de reforma de inmigración propuestas.

Quintan, un residente legal, dijo en español “esto es discriminación.” Quintan es uno de los estimados 25 millones de mexicanos que viven en los Estados Unidos, de acuerdo con el Banco de Reserva Federal. Cerca de 5 millones de estos envían dinero con regularidad a sus parientes y amigos en México.

El Departamento de Comercio estadounidense estima que $9.6 billones fueron enviados de los Estados Unidos a México en el 2004, aunque el gobierno mexicano dice que ese número se aproxima más a los $16 billones.

Una gran porción de esas transacciones son manejadas por Servicios Financieros del Western Union, subsidiaria principal de First Data Corporation, localizada en Greenwood Village.

Las ganancias generadas de las transacciones a México correspondieron al 7 por ciento del dinero transferido y de los negocios de pagos de cuentas de Western Union en el 2005. Western Union se negó a proveer detalles financieros acerca de las transacciones de los Estados Unidos a países específicos.

– Will Shanley

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