Momentos antes de que el teniente Richard Montoya, del Denver Fire fue gravemente herido en una casa en llamas el domingo, estaba evacuando su equipo fuera de una habitación totalmente negro donde la temperatura había alcanzado los 1,000 grados.
Una adolescente de 16 años también fue herida, sufriendo quemaduras de primer y segundo grado en el incendio que ocurrió a las 4:30 de la madrugada en la vivienda de su abuela al norte de Denver. Fue sacada por los bomberos.
Muchos bomberos, algunos derramando lagrimas, se reunieron en el Denver Health Medical Center en la tarde del domingo para llevar acabo una vigilia para Montoya, un veterano en el departamento a lo largo de 30 años, con solo dos meses antes de su jubilación.
Mientras que el calor se intensificaba en la habitación del segundo piso, Montoya le dijo a su equipo, la mayoría gateando con sus estómagos en la oscuridad, que evacuen. Montoya, sosteniendo la boquilla de agua, estaba al frente y cerca de las llamas.
”Salgamos de aquí”, dijo Montoya en su último comunicado por la radio.
Mientras que se levantaron los bomberos y se fueron hacia las escaleras del segundo piso, oyeron un sonido horrible. Fue la alarma de seguridad de Montoya, indicando que estaba en el suelo por al menos 30 segundos y sin moverse.
Cuatro bomberos corrieron hacia el sonido y encontraron a Montoya atrapado debajo de un colchón. El teniente de 61 años estaba en una habitación adyacente a las escaleras. No estaba respirando.
Cuando lo encontraron, la mascara de aire de Montoya estaba ladeado, lo cuál podría haber causado sus heridas, dijo Phil Champagne, teniente para Denver Fire.
”No hubiera sufrido heridas si su mascara hubiera sido colocada bien”, dijo Champagne. “Tenia componentes del edificio sobre él. Si te atrapas, no duras mucho para vencerlo”.
Los bomberos Mike Gonzáles, Chris MacDonald, John Larson y el teniente Eric Jean encontraron a Montoya y lo sacaron, dijo Nick Nuanes, jefe de división para el Departamento de Bomberos.
Si Montoya se hubiera movido otras 4 pulgadas, hubiera bajado de las escaleras sin incidentes en vez de ir al cuarto en donde fue herido, dijo Larry Trujillo, jefe del Denver Fire.
El incendio comenzó en la casa de Susan Gutiérrez, ubicada en la cuadra 4300 del Thompson Court. Vive allí con su hija Cindy Maestas, de 36 años y sus dos nietas, Raquel, de 16 años; y Shantell, de 14 años.
Gutiérrez dijo que Shantell fue quien avisó a la familia sobre el incendio.
”Ella dijo, Nana, ¡venga y vamonos! La casa se está quemando’”, dijo Gutiérrez.
Raquel fue gravemente herida en el incendio. Estaba dormida en la habitación del fondo en el segundo piso cuando comenzó el incendio y no salió con las demás, dijo su abuela.
Raquel fue trasladada al University Hospital para recibir tratamiento a sus quemaduras de primer y segundo grado.
Una bola de algodón remojada con algún tipo de pomada quizás se incendió debido a una vela abrasador, dijo Gutiérrez.
Maestas dijo al canal 9News que el incendio comenzó de una vela abrasadora en su habitación.
”Tiré agua y no ayudó”, dijo Maestas. “Seguía y seguía, así que tuve que salirme de allí….Ya no lo aguantaba”.
A fines del domingo, los investigadores de incendios de Denver no confirmaron la causa del incendio, lo cuál tomó 30 bomberos para controlarlo.
”Que Dios le bendiga (Montoya) y necesita que verlo”, dijo Maestas conmocionadamente. “Espero que se recupera (Montoya). Salva vidas todos los días. Si esto es mi culpa, será algo que nunca superaré”.
Gutiérrez se quedó parada aturdida fuera del casco de su casa el domingo mientras que esperaba que un pariente le llevara a visitar Raquel en el hospital. Tenía en sus manos las únicas posesiones que dejó: una bolsa de medicamentos, una Biblia quemada que fue salvada por un bombero y una mochila.
Montoya fue el cuarto bombero de Denver herido durante el servicio en una semana.
Un bombero quien ayudó sacar a Montoya hirió su espalda severamente. El viernes, los oídos y cuello de un bombero fueron quemados durante un incendio de casa en la cuadra 10700 al este de la calle Dartmouth. Ambos fueron dados tratamiento en el hospital y se están recuperando.
El martes, Billy Green, un bombero de 35 años, sufrió grave heridas mientras que apagaba un incendio en la cuadra 500 al sur de la calle High. El aparato que regula el corriente del aire en su mascara no estaba sujetada correctamente cuando se desmayó. Green se recuperó después de varios días en el hospital.
”Animábamos a Billy para que se recupere pronto”, dijo Al LaCabe, gerente de seguridad para Denver. “Es devastador saber que ocurrió de nuevo”.
Trujillo dijo que el departamento revisará las grabaciones del despachador durante el incendio pero insistió que sus bomberos seguían de acuerdo con su entrenamiento.
”Estos son los mejores bomberos entrenados”, dijo Trujillo. “Apagamos incendios como estás diariamente en Denver. Claro que probaremos el equipo, pero hicieron lo que fueron entrenados para hacer – lo encontraron y lo sacaron”.
Se puede comunicar con la escritora Felisa Cardona al 303-820-1219 ó al fcardona@denverpost.com.






