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Evette Rascon
Evette Rascon
Denver Post reporter Chris Osher June ...
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La policía de Denver detuvo a una madre de 35 años que, según ellos, ha estado actuando como la conductora y centinela para la célebre cuadrilla de marcadores de graffiti de sus hijos adolescentes.

Los oficiales dijeron que esta banda, una de las más prolíficas en el suroeste de Denver y los suburbios lindantes, ha estado estropeando propiedades cada noche durante meses.

Evette Rascón, del bloque 6200 de la Avenida West Jefferson en el condado de Jefferson, y sus dos hijos, 17 y 16 años, fueron arrestados por la policía el jueves por la tarde. Rascón pasó la noche en la cárcel y fue puesta en libertad el viernes tras pagar una multa de $321 y confesó su culpabilidad en traspasos y agravios contra menores.

Ella negó cualquier transgresión en una entrevista. Pero los oficiales dijeron que la mujer había sido vista con marcadores en más de una ocasión.

Los tres fueron arrestados en un incidente ocurrido el 17 de abril en los condominios Pebble Creek, un objetivo favorito de la cuadrilla de grafiteros, dijo la policía.

Un comisario del alguacil del condado de Jefferson estaba llevando a cabo la vigilancia esa noche esperando capturar a la cuadrilla.

El comisario informó haberse enfrentado a dos juveniles esa noche. Uno tenía una lata de pintura en spray y el otro tenía un bate de béisbol, de acuerdo con el informe del delegado.

La madre de los adolescentes estaba actuando como guarda y estaba esperando el retorno de los chicos cerca del coche, dijo el diputado. Cuando él se acercó, dijo, los dos adolescentes huyeron de la escena. La madre saltó en el coche y lo embistió en un cobertizo para coches antes de salir escopetados de la escena, dijo el diputado.

Rascón, en una entrevista, dijo que ella y sus hijos intentaban desmantelar otra banda de graffiti esa noche. Dijo haber estado bebiendo en un bar y que pidió a sus hijos de recogerla para que no condujera borracha a casa.

De camino a casa, vieron a alguien en el tejado de los condominios, y sus hijos salieron del coche para enfrentarse al supuesto grafitero, dijo.

”Acto seguido un chavo viene a mí y apunta una pistola en mi cara,” dijo Rascón. “El muchacho dijo, acabo de ver a tus dos hijos, y estoy intentando parar las marcaciones.”

Negó cualquier implicación en una cuadrilla de grafiteros.

”Odio las marcaciones,” dijo. “Lo veo por todas partes. Está por toda la carretera de Morrison y Federal Boulevard. Está por todas partes si conduces por allí y miras. Es asqueroso.”

El caso eventualmente fue a parar en las manos del oficial de la policía de Denver Gerard Alarcón quien, durante meses, ha estado intentando descalabrar la cuadrilla de grafiteros.

”Estos chavos han estado marcando propiedades constantemente,” dijo Alarcón. “Se encuentran entre los 10 primeros en términos de cuadrillas de marcadores.

Dijo haber seguido la pista de la madre después que una persona en los condominios le dio la matrícula de su coche y su dirección, la cual está sólo a unas cuantas cuadras de los condominios.

”La queja original era que había una madre llevando a sus hijos a marcar,” dijo Alarcón.

Los arrestos fueron un alivio para los residentes de los condominios, diariamente enfrentados con las marcaciones de la cuadrilla de grafiteros.

”Les gustaba nuestro cobertizo para coches en la carretera de fachada,” dijo Mike Reed, un miembro de la Asociación de Propietarios de los Condominios Pebble Creek. “Era como si fuese una valla publicitaria para ellos. Los estaban marcando muy regularmente, y vino la primavera y simplemente explotó.”

Reed sospecha haber tenido un encontrón con la cuadrilla en diciembre cuando les agarró en el acto. Pero no podía hacer una identificación sólida una vez persiguió a los grafiteros hasta su casa, y la policía rehusó formular cargos, dijo. La madre, en aquél entonces, defendió a sus hijos diciendo que habían pasado toda la noche en casa, dijo.

Reed dijo: “Sabíamos que les había encubierto entonces.”

Dijo que el problema del graffiti en los condominios se volvió tan malo a principios de la primavera que la asociación de propietarios estaba gastando $500 diariamente en pintura para tapar los daños.

”Es desgarrador ver esto cada mañana cuando te levantas y sales para ir a trabajar y ves la destrucción de tu propiedad cada día,” dijo Reed.

Alarcón se burló de la argumentación de la madre diciendo que ella y sus hijos estaban intentando parar a una cuadrilla rival de grafiteros.

”Eso es ridículo,” dijo. “Tú no dejas a tus hijos salir con una lata de pintura de spray o con un bata de béisbol.”

Se pueden comunicar con el escritor de plantilla, Christopher N. Osher, al 303-820-1747 ó cosher@denverpost.com.

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