Los administradores escolares en Denver, Broomfield, y Maryland, entre otros lugares, dicen que ya es hora de hablar lo que es una “A.”
Los administradores y profesores de las Escuelas Públicas de Denver (Denver Public Schools o DPS) han empezado a crear una nueva política de evaluación que pedirá a los profesores de dar calificaciones basado en lo que el estado requiere que los estudiantes sepan. Como sus homólogos en unos cuantos otros distritos a escala nacional, tienen la mira en llevar el rigor académico y la consistencia a todas las clases.
“Creo que nuestros estudiantes y nuestras familias tienen derecho a saber la verdad,” dijo el director académico del DPS, Jaime Aquino.
El esfuerzo de traer alguna consistencia a las calificaciones es relativamente nuevo en los distritos de los suburbios y escuelas urbana a través del país. Los administradores están intentando que una calificación signifique algo – o, mejor dicho, (signifique) lo mismo – en todas las escuelas.
Durante años, las evaluaciones eran privadas – algunos profesores lo hacían sin consultar a nadie y sin ayuda, dijo Betsy Brown, directora de currículo e instrucción para las Escuelas Públicas del Condado de Montgomery en Maryland. Su distrito de 140.000 estudiantes también está intentando reformar las evaluaciones, empezando con un proyecto piloto de 17 escuelas.
”Ha sacado las evaluaciones a un lugar público,” dijo Brown. “Les gusta a los profesores lo que están consiguiendo porque agudiza su planificación y enfoca su instrucción. Los profesores pueden estar a gusto hablando sobre ello.”
Una mira hacia la universidad
La consistencia en las calificaciones es importante, dicen algunos expertos y profesores, porque ayuda a los estudiantes entender en lo que tienen que trabajar y cómo prepararse para ir a la universidad.
”Creo que la eliminación gradual de las expectaciones ocurre con tiempo,” dijo Mariah Dickson, una asesora quien fue una entrenadora sobre reformas escolares en el Complejo Manual de Educación de Denver (Denver Manual Education Center). “La parodia real que veo es cuando los chicos que consiguen A+ en sus trabajos y luego se gradúan y no están nada preparados para ir a la universidad. Es extremadamente injusto.”
Si los estudiantes van a la universidad y no pueden manejar el trabajo porque sus As y Bs fueron exageradas, tendrán problemas más tarde, dijo Alice Weeda, una profesora veterana de 25 años de Denver.
Necesidad de alguna remediación
”Es una cosa mala para ellos,” dijo Weeda, quien enseña inglés en la escuela secundaria/preparatoria Thomas Jefferson.
Sobre el 30 por ciento de todos los estudiantes (de preparatoria) graduados de todo Colorado necesitan algún tipo de remediación en las básicas cuando llegan a la universidad, según informa la Comité sobre Educación Superior de Colorado (Colorado Commission on Higher Education).
Las “libretas de calificaciones a base de estándares” vigilan si los estudiantes satisfacen las muy específicas metas en la escritura, la lectura, y las matemáticas.
Como añadidura a la utilización de exámenes de asesoramiento, las escuelas requerirían a los profesores de recoger “pruebas de aprendizaje” en la clase, dijo Brown.
La meta global es poder determinar si los estudiantes están desempeñando a su nivel escolar.
Joe Sandoval, un superintendente de área del DPS, quien encabeza el grupo a cargo de la política de evaluaciones en las escuelas secundarias y preparatorias, dijo que él quiere que los profesores mantengan los estándares en sus cabezas cuando estén evaluando.
”Mucha gente, incluso hoy por hoy, no aborda el tema de los estándares,” dijo. “Das a los muchachos crédito extra y obtienen una calificación mayor, pero eso no tiene por qué tener algo que ver con los estándares. La gente necesita entender lo que es la intención del aprendizaje.”
En la escuela secundaria/preparatoria Legacy en Broomfield, los profesores han estado trabajando en grupos pequeños durante más de un año para dar consistencia a las calificaciones, dijo la directora Cathy Nolan.
Los profesores trabajan conjuntamente para desarrollar un examen común – escrito para reflejar las normas estatales – para todos los estudiantes en un curso, aunque los estudiantes tengan diferentes profesores.
”Cada profesor/a pueden seguir teniendo sus propias pruebas rápidas, sus reportes diferentes,” pero el examen es el mismo, dijo Nolan.
Evaluando lo que saben
Mark Sass, un profesor de historia en Legacy, dijo que la evaluación individual recae sobre la idea que los profesores trabajan a solas en sus clases en vez de conjuntamente.
”Si veo que mis chicos están faltando en alguna área, tengo que mantener una conversación,” dijo. “La calificación realmente debería basarse en lo que uno sabe, no en el esfuerzo, no en cuántos deberes has hecho.”
En efecto, el movimiento para crear la consistencia en las calificaciones basada en el conocimiento de los estudiantes ha iniciado debates entre los círculos de profesorado en cómo medir la participación, la asistencia, y el esfuerzo.
Este otoño, los estudiantes de la escuela primaria en Denver llevarán a casa sus libretas de calificaciones que puntuarán “esfuerzo” así como el conocimiento académico. Dado que el tema de la evaluación ha sido tan controvertido, los trabajadores de la escuela secundaria/preparatoria tiene otro año de trabajo.
Lo que se espera
En le condado de Montgomery, las libretas de calificaciones de los estudiantes de primaria y secundaria reflejarán medidas de comportamiento, esfuerzo, participación, y terminación de las tareas. De todas formas esta información es sólo para los padres y los estudiantes y no tienen en cuenta el factor de promedio de calificaciones, dijo Brown.
Eileen Adair, en su primer año como profesora de escritura creativa en la escuela secundaria/preparatoria de Thomas Jefferson en Denver, dijo que el hablar a los estudiantes de lo que se espera – incluso escribiéndolo para ellos – mantiene las calificaciones bajo control.
”Si puedes decir que X puntos serán descontados por la gramática o desarrollo de un cuento,” dijo Adair, “se resuelve por sí solo.”
Se pueden comunicar con la escritora de plantilla, Allison Sherry, al 303-820-1377 ó asherry@denverpost.com.





