Washington – El jueves, el Senado votó 62-36 para escribir de nuevo las leyes sobre la inmigración de la nación, reforzando la seguridad fronteriza, creando un programa de trabajadores extranjeros (ó huéspedes), y ofreciendo un camino hacia la ciudadanía para millones de inmigrantes ilegales.
Los cambios suponen la revisión de las leyes estadounidenses sobre la inmigración más significativa realizada en dos décadas. Pero aún no se han convertido en ley y están lejos de la garantía de serlo.
El proyecto de ley del Senado deberá ser incorporado a la legislación pasada por la Cámara en diciembre, el cual incrementará penalidades para la inmigración ilegal y enfatizará el cierre de la frontera de los EE.UU. La medida de la Cámara no ofreció ningún estatus legal a los trabajadores indocumentados.
“Todo el buen trabajo que hemos hecho aquí la semana pasada podrá ser eliminada en un chasquido de dedos cuando mantengamos una conferencia con la Cámara,” dijo el líder de la minoría en el Senado, Harry Reid, D-Nevada. “Debemos saber que las nubes negras se están formando en el horizonte.”
Hoy por hoy, los abogados están hablando de destrozar las versiones de la Cámara y del Senado y empezar desde cero en un comité de conferencias formado para resolver las diferencias en ambos proyectos de ley.
Otros predicen que éstos proyectos de ley serán incorporados de manera que las provisiones sobre la seguridad fronteriza serán mantenidas y requerirán que lo inmigrantes salgan del país para poder volver como trabajadores huéspedes.
Se le pidió al Sen. Ken Salazar, D-Colorado, de unirse al comité de conferencias que intentará unir ambos proyectos de ley. Dijo que el tamaño del voto “sí” del Senado pondrá unos ímpetus tras la versión del Senado yendo al comité.
“Espero que seamos capaces de conseguir que la Cámara se mueva en nuestra dirección y reconocer que un proyecto de ley tratando con la criminalización y sólo una pared es una dirección errónea,” dijo Salazar.
Los republicanos apoyando el proyecto de ley del Senado advirtieron que el fallar en convertir la legislación en una ley podría tener consecuencias devastadoras.
“Hay una cuestión importante sobre las habilidades gobernantes de los republicanos,” dijo el Sen. Arlen Specter, R-Pennsylvania, quien hizo hincapié que hay una elección en noviembre. “Nuestra posición de liderazgo como republicanos está en juego.”
Aunque se esperaba que el proyecto de ley del Senado iba a ser aprobado, necesitaba un margen demócrata desproporcionado en un Senado controlado por republicanos. Treinta y dos republicanos votaron en contra del proyecto de ley mientras 23 votaron a favor de ello. Los demócratas abrumadoramente apoyaron el proyecto de ley, con sólo cuatro votos en contra de ello.
El Sen. Wayne Allard, R-Colorado, votó “no.” “Esta legislación penaliza los más de 3 millones de personas que actualmente están formando colas en las oficinas de la ciudadanía y están siguiendo todas las reglas mientras se garantiza una amnistía a aquellos que no han seguido las reglas.”
Salazar no votó, saliendo para hablar en la graduación de su hija el jueves en Denver. El hubiera votado “sí”, dijo su portavoz Drew Nannis. Salazar dijo que el proyecto de ley “representa una solución comprensiva para la crisis de inmigración encarando nuestra nación.”
El Rep. Tom Tancredo, R-Colorado, quien lidera la facción de la Cámara opuesta a garantizar estatus legal a los inmigrantes ilegales, dijo que el recuento de los votos republicanos pone al Senado en una posición endeble yendo al comité de conferencias. La Cámara, dijo, debería rehusar la aprobación de un proyecto de ley de un comité de conferencias si la mayoría de los republicanos no lo apoyan.
“Ahora mismo, la base republicana espera que el liderazgo de la Cámara se mantenga firme,” dijo Tancredo. “Si no lo hace y permiten que un proyecto de ley demócrata se convierta en ley, ciertamente quitará cualquier entusiasmo que los votantes tengan para salir y votar en las próximas elecciones y apoyar el partido republicano.”
El portavoz de la Cámara, Dennis Hastert, dijo que no llevará un proyecto de ley a votación a menos que tenga el apoyo de la mayoría de los republicanos en la Cámara – 116 votos.
”Creemos en un proyecto de ley reforzando la seguridad fronteriza,” dijo el portavoz de Hastert, Ron Bonjean. “El vocero no cree en la amnistía ni en un camino hacia la ciudadanía.” Pero Hastert está “dispuesto a considerar el programa de trabajadores huéspedes,” dijo Bonjean.
Aún no se sabe el período de ocurrencia del comité de conferencias. Los defensores del proyecto de ley del Senado empezaron a empujar para tenerlo lo más rápido posible para que pueda ser finalizado antes que el Congreso se vaya durante un mes de descanso (en agosto).
Los líderes del GOP pueden decidir no mantener las reuniones hasta después de las elecciones en noviembre, algunos predijeron. Eso le permitiría a los republicanos de la Cámara – todos los que estén en la carrera para ser re-elegidos – ir a las elecciones habiendo votado sólo para el proyecto de ley que refuerza la seguridad fronteriza e incrementa la vigilancia y el control.
Varios observadores ponen las posibilidades que un proyecto de ley surja del comité de conferencias y sea votado para convertirse en una ley en un siete.
“En este punto del juego de ajedrez, es normal para cada uno (cada mitad del Congreso) decir que no van a mover ni un dedo,: dijo Charlie Black, estratega del GOP y enlace entre la Casa Blanca y el Congreso.
Una de las razones por la cual la coalición y el Senado han luchado fuertemente para mantener la esencia del proyecto de ley del Senado intacta es porque los legisladores saben que será mondada en el comité de conferencias, dijo.
“Una mayoría de los republicanos no han descartado el programa de trabajadores huéspedes o encargándose de los trabajadores ilegales que han estado aquí durante tantos años,” dijo Black. “Simplemente no quieren ser tan liberales como los senadores quieren que sean.”
Los demócratas en ambas Cámaras tendrían que decidir si votarían en contra de un entendimiento del comité de conferencias si no ponen a los inmigrantes ilegales en un camino hacia la ciudadanía, dijo.
”Quizás los demócratas decidan matarlo,” dijo. Si eso ocurre, “ellos serán los que asumirán la culpabilidad por no haber progreso en la seguridad fronteriza u otras cosas. También están en una posición muy arriesgada.”
El portavoz del líder minoritario Reid, Jim Manley, se burló de ello.
“Los republicanos controlan la Cámara, el Senado, y la Casa Blanca,” dijo Manley. “El presidente prometió aprobar una reforma comprensiva de la inmigración. El hacer algo menos los republicanos tendrían toda la culpa.”
Es la decisión de Bush el “alinear la derecha de su partido, el conseguir una reforma comprensiva sobre la inmigración,” dijo Manley.
El escritor de plantilla, Manny Gonzáles, contribuyó a este reportaje.



