Bantul, Indonesia – Familiares desesperados buscaban sobrevivientes el sábado en este pueblo dedicado al cultivo del arroz después que un terremoto derrumbó casi todos los edificios mientras la gente dormía. El terremoto mató a más de 3,500 personas en la isla indonesa densamente poblada de Java.
El terremoto de 6.2 grados en la escala de Richter hirió a miles más y es el peor desastre en ese país desde que ocurrió el maremoto en el 2004. También provocó el miedo de que un volcán cercano hiciera erupción.
En la antigua ciudad de Yogyakarta, mas de 100 personas murieron y el aeropuerto fue cerrado debido a que la pista se dañó, haciendo así que se retrase la ayuda al área afectada.
Yogyakarta está muy cerca de uno de los volcanes más activos de Indonesia, el Monte Merapi, el cual ha estado escupiendo lava y nubes de vapor y ceniza por semanas.
No está claro si el terremoto y la actividad del volcán están relacionados. Este mes, miles de aldeanos ya habían evacuado sus casas en la montaña, pero muchos habían regresado.
Indonesia es parte del “Anillo de Oro,” un círculo de actividad sísmica y volcánica que encierra al Océano Pacífico, y que incluye California y Japón, entre otras áreas propensas a tener terremotos.
Los rescatadores buscaban sobrevivientes entre las ruinas, y los hospitales rebosaban de heridos. Se espera que el número de muertes aumente.
Los líderes de la aldea anotaban nombres de modo que las víctimas fueran agregadas al conteo oficial de muertos. Subarjo, un vendedor de comida de 70 años, lloraba junto a su esposa muerta; su casa destruida.
“No pude ayudar a mi esposa. … Estaba tratando de rescatar a mis hijos, uno con una pierna rota, y luego la casa se vino abajo,” dijo. “Tengo que aceptarlo como nuestro destino, como la voluntad de Dios.”
La noche del sábado, miles de personas dormían en los campos de arroz y al lado de la carretera. Algunos porque sus casas habían sido destruidas, otros por miedo a otro terremoto.
Los oficiales encargados de la ayuda dijeron que están a toda prisa tratando de enviar carpas, lonas y otros suministros a la región para hasta 200,000 sobrevivientes.
En Bantul, el pueblo mas golpeado de todos, por lo menos 2,093 personas murieron; casi dos tercios del total. Muchos edificios fueron reducidos a una pila de ladrillos.
Un vocero del Ministerio de Asuntos Exteriores dijo que la mayor necesidad es de antibióticos y otras medicinas para tratar a los heridos.
Aunque el área afectada esta a más de 10 millas del mar, el temblor del amanecer causó un miedo generalizado entre los residentes, quienes temían que ocurriera otro maremoto como el que azotó la provincia norteña de Aceh en el 2004.
El presidente Susilo Bambang Yudhoyono llegó a la escena el sábado con un grupo de ministros del Gabinete para supervisar las operaciones de socorro. El ordenó que el ejército ayude a evacuar sobrevivientes y le aseguró a los residentes que no habría un maremoto.
En Yogyakarta, el hospital Dr. Sardjito estaba anegado de víctimas, y muchos estaban siendo tratados en los corredores y en el estacionamiento. Los heridos seguían llegando mas de 12 horas después de ocurrido el sismo.
El temblor del sábado fue el tercer terremoto de considerable importancia en afectar Indonesia en los últimos 17 meses. El 26 de diciembre del 2004, un terremoto descomunal ocurrió cerca de la costa norte de Sumatra, provocando un maremoto que se extendió por el Océano Indico y que destruyó por completo la mitad de la ciudad de Banda Aceh, y mató a más de 200,000 personas. En marzo del 2005, otro terremoto mar adentro sacudió a Nias, una isla vecina a Sumatra, matando a cientos.
La Prensa Asociada (The Associated Press) contribuyó a este reportaje.





