
Cuando llegó a ser adolescente, Ezekiel Juárez ya sabía lo que era experimentar ataques de ansiedad, estrés y soledad.
A la edad de 12, el era el cuidador principal de su madre, quien sufriera de complicaciones de diabetes, llevándola a sus citas con los médicos y dándole su medicina.
Cuando ella murió en sus brazos, el tenía 14 años, estaba confundido y lleno de sentimientos de culpabilidad.
“Fue difícil,” “Zeke” Juárez, ahora de 19 años, recuerda recientemente. “Yo tuve que salirme de la escuela por tres años. Me tocó renunciar a mi vida.”
Pero aun así, Juárez no es una estadística de entre los que ha abandonado la escuela.
No solamente que el se graduará de Colorado High School Charter (CHSC), esta semana, sino que este estudiante con buenos modales ha ganado una beca para el Metropolitan State College de Denver.
El está entre los nueve estudiantes de la nocturna de la escuela charter del barrio Lincoln Park que ha luchando en contra de desafíos personales para ganar su diploma y seguir hacia la universidad.
Es la primera vez en los tres años de historia de la nocturna que todos los graduados seguirán con su educación superior, dijo Ray Keith director asistente de las escuelas públicas charter de Denver.
De los graduados de la nocturna, siete trabajan tiempo completo, uno es padre y dos están embarazadas, dijeron los funcionarios de la escuela.
Keith atribuye este perfecto índice de graduación de la escuela nocturna al curso “College Summit” que los estudiantes tuvieron que recibir y que les enseñaba como aplicar a la universidad, como llenar los formularios de ayuda financiera y como escribir sus currículos.
Una organización sin fines de lucro localizada en Washington D.C., College Summit enfoca sus esfuerzos en ayudar a estudiantes de bajos recursos y de minorías para que puedan entrar a la universidad.
Brandon Orr, el asesor de College Summit en el CHSC, dijo que para sus estudiantes, la universidad “es lo más grande, pues ellos vienen de una escuela nocturna y de todos modos la vida ya es muy difícil para ellos.”
Luego “yo les digo – Bueno que piensan acerca de esta (universidad)?’” dijo Orr.
De los 130 estudiantes enrolados en el Colorado High School Charter, cerca de 30 asisten a la escuela nocturna, dijo David Domínguez, instructor de artes lingüísticas de la escuela nocturna.
Los estudiantes deben completar cursos en matemáticas, ciencias, artes lingüísticas, estudios sociales y actividades de la vida diaria, para poder graduarse, agregó Domínguez.
Directivos de la escuela dicen que la universidad será un reto para los graduados y que ellos les han explicado a los estudiantes que posiblemente necesiten clases de refuerzo durante su primer año. Algunos necesitarán cinco años para graduarse, dijo Keith.
La ventaja que tienen los estudiantes es su resistencia.
“Lo cosa más importante para triunfar en el universidad es ser dedicado y tener auto disciplina. Esas son las cualidades que tienen estos estudiantes”, agregó Domínguez.
Vicki Vang, estudiante de último año de 18 años, dijo que pasó la mayor parte de su quinto año en la preparatoria Ranum en el condado de Adams, faltando a clases todo el tiempo.
“Mi promedio de grado fue de 1.8,” admitió Vang. “Yo eche a perder las cosas muchas veces. Creo que estaba en una etapa por la que estaba pasando donde no me importaba nada. Tuve amigos que me influenciaban a hacer cosas . a dejar plantada.”
Vang dijo que las clases tan grandes de Ranum, le hacían sentir desconectada con la escuela.
“Sentía que el profesor no me prestaba suficiente atención” dijo ella. “Yo necesitaba ayuda. Cuando necesito ayuda, quiero que el maestro esté allí para ayudarme.”
A medida que llegaba el fin del último año, Vang dijo, que ella empezó a sentir que tenía que hacer un cambio. Ella estaba trabajando las noches sirviendo comida rápida y un compañero de trabajo le contó acerca de la escuela nocturna CHSC. Me llamó la atención pues ella admite que “no es una madrugadora.”
Ella entonces anunció a su familia que estaba poniéndose nuevas metas para si misma.
“Mi meta principal era graduarme a tiempo, mejorar mi asistencia a clases,” dijo ella. “Yo cambié totalmente. Enfoqué todos mis esfuerzos en estudiar.”
Desde entonces en el CHSC, ella a aumentado su promedio de grado a 2.83 y ha sido aceptada al Community College de Denver. Ella también está esperando para ver si ha sido aceptada en Metro.
Stephen Bouwens, un estudiante de último año de 18 años que asiste a la escuela nocturna dijo que estaba fallando en tres o cuatro clases en la preparatoria de Westminster y como Vang, estaba faltando mucho a clases.
“Yo dije, No puedo hacer esto para siempre,’” él dijo. “Le dije a mi consejo, Esto no va a dar resultado para mí.’”
La enamorada de su hermano ha estado asistiendo al CHSC, así que Bouwens se enroló al final del quinto año. El dice que está planeando asistir al Community College de Denver y luego transferirse a Metro, donde ya ha sido aceptado como estudiante. Bouwens, quien juguetea con su go-cart de tres ruedas, dice que tiene la esperanza de algún día tener su propio negocio de autos.
Juárez dijo que estaba motivado a regresar a la escuela pues fue uno de los últimos deseos de su madre para él. “Ella me dijo, Hijo quiero que triunfes en la vida’”, él dijo.
Juárez quiere convertirse en paramédico, es su sueño desde que la vio morir.
“Tengo bastante culpabilidad de que la hubiese podido salvar,” él dice. “Era muy joven y no sabía CPR.”
El también se lamenta que ella no le verá graduarse el viernes en el Centro Tivoli del campus de Auraria.
“Lo que más me va a doler es no ver a mi mama allí,” dijo Juárez. “Como me encantaría que esté allí.”
Se pueden comunicar con la escritora Karen Rouse al 303-820-1684 o krouse@denverpost.com.



