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Bernardine Bloom se apuro a ir al cuarto de hospital a medida que el doctor sostenía una gasa sobre el agujero de la tráquea de su hija y le animaba a decir algo. Las primeras palabras de Molly Bloom, luego de despertar de un coma inducido por medicación fueron, “Hola mama, te amo .Hola, papa.”

Ha sido casi un mes desde el baile de gala de la preparatoria East High; la noche en que Molly fue arrastrada bajo la masiva llanta trasera de una limosina Hummer extendida, dejándola con terribles heridas.

Cuando ella llegó a la emergencia del Centro Médico del Denver Health, el 13 de mayo, sólo un trozo de piel conectaba la pierna de Molly a su cuerpo. Los cirujanos tendrían que remover la mitad de su pelvis.

Cada mañana cerca de las 6 a.m. Bernardine y Bob Bloom se despiertan y lloran antes de ir para el hospital, sabiendo que su hija tal vez nunca pueda volver a sentarse.

“Nosotros no sabemos si es que los doctores podrán reconstruir a Molly para que ella pueda sentarse en una silla,” dijo Bernardine Bloom el día viernes, cuando dio su primera entrevista al Denver Post desde la sala de espera del Hospital Presbiteriano de St. Luke. “Cuando ella vino por primera vez al hospital, los doctores no esperaban que ella sobreviva la cirugía.”

“La pierna de Molly no fue amputada, fue arrancada.”

En resumen, Molly de 17 años, ha sobrevivido 11 cirugías y una serie de sube y bajas causadas por tres o cuatro infecciones que los doctores han identificado. Ella ha tenido fiebre casi todos los días, y su condición es demasiado frágil para que los cirujanos puedan proceder a cerrar la herida donde alguna vez estuvo la pierna y la pelvis.

En sus primeros días en cuidado intensivo, los doctores ascendieron la condición de Molly de crítica a seria pero estable. Pero en el quinto día, ellos se dieron cuenta que ella había sufrido heridas internas que incluían una perforación en el estómago que dejaba filtrar bilis a los órganos cercanos.

Esta herida fue la causa de algunas de sus infecciones y le ha llevado a sufrir de otros problemas con sus órganos internos, incluyendo daño a su páncreas, vesícula billar y sus pulmones, dijeron sus familiares.

La familia Bloom tuvo tres razones para hablar en público: ellos han querido detallar la terrible y traumática experiencia que ella ha tenido que pasar, expresar su descontento con el chofer de la limosina y la compañía “Limousine N Style de la Quinta Avenida,” y agradecer a todas las personas que les han apoyado, incluyendo los doctores del centro médico del Denver Health y del hospital de St. Luke.

Molly fue transferida al hospital de St. Luke la semana pasada, para continuar con su próxima etapa de recuperación, pero su condición fluctúa diariamente, dijeron los familiares.

“Su condición ha mejorado, pero ella todavía no está en buen estado,” dijo Bernardine Bloom.

El 13 de mayo, Molly usó un vestido dorado y oro para ir a la fiesta de gala, y estaba entre 16 a 20 amigos que tenían una barbacoa con un grupo de sus padres.

Molly se destacó de entre sus amigos, pues mientras ellos utilizaron sandalias y shorts a la barbacoa, ella utilizó su vestido de gala y un delantal que le sugirió su madre.

Después de la cena, el grupo fue a la fiesta en una limosina a la que todos contribuyeron para pagar $1,000. Los Bloom animaron a Molly que viaje en la limosina, pues pensaban que sería más seguro.

Poco después de las 11 p.m., afuera del Complejo de Eventos de la calle Sherman, donde se realizaba la fiesta; en la cuadra 1700 de la calle Sherman, Molly se estaba subiendo al Hummer cuando el chofer, Stanley D. Simple de 38 años movió el vehículo hacia delante arrastrándola casi por 40 pies antes de detenerse.

Molly estaba entrando en shock, pues una arteria de su pierna había sido destruida y ella hubiese podido desangrarse de no haber sido por la rápida reacción de su amigo, Jack Pincus, quien uso el chaleco de su esmoquin para detener el sangrado.

“El le salvo la vida, y le voy a amar por ello el resto de mi vida,” dijo Bernardine Bloom.

La policía de Denver todavía no ha dado a conocer el reporte de su investigación, pero Simple fue arrestado pocos días después de que las autoridades determinaron que el fue un agresor sexual registrado en violación en de su libertad condicional por estar en contacto con menores.

Los Bloom han mantenido un abogado y han comisionado la inspección del Hummer. Los resultados de la inspección todavía no han sido revelados, pero se espera que se enfoquen en el hecho de que sí el vehículo era seguro y por qué la luz que indica que la puerta está abierta no funcionaba, dijo el abogado, Stephen Wahlberg.

“El chofer de una limosina, así como cualquier otro chofer de cualquier bus o auto, tiene la responsabilidad de asegurarse que todos los pasajeros estén dentro del vehículo antes de partir,” dijo Wahlberg.

Bernardine Bloom estuvo molesta por los reportes que escucho de que Simple actuó erráticamente la noche del incidente y no proveyó ninguna supervisión a los chicos. Ella también está molesta pues la compañía no ha devuelto el dinero a los amigos de Molly.

“Dejando todo de lado, el echó a perder todo,” dijo Bernardine Bloom.

El abogado de la compañía, Miles Dewhirst, declinó discutir los detalles de la tragedia. El dijo que el espera ver la evidencia que la policía ha recolectado, que incluye un video de vigilancia de un edificio cercano que posiblemente captó todo el incidente.

“La compañía ciertamente espera la pronta recuperación de Molly Bloom y espera lo mejor para ella y su familia,” agregó el día viernes.

Sample pago una fianza de $25,000 para ser liberado de la cárcel del Condado de Arapahoe el 19 de mayo, pero no pudo ser localizado para comentarios.

Los padres de Molly han estado evitando preguntarle a ella acerca de lo que recuerda del accidente, ella todavía tiene que discutir esto con sus padres.

Pero el día jueves, luego de haber podido dormir por tres días, Molly se abrió con su hermana, Kathy Capser y empezó a hablar.

“Ella recuerda todo lo que le paso,” dijo Bernardine Bloom. “Ella le dijo a Kathy que cada vez que trataba de dormirse, su mente volvía a recrear lo sucedido.”

Las uñas de los pies y de las manos todavía están pintadas de color dorado para complementar el color del vestido que utilizó para la fiesta de gala.

Por ahora ella evita leer las tarjetas de simpatía, probablemente porque todavía no puede aceptar la suerte que ha caído sobre ella. La familia encuentra consuelo en actualizar la página Web que ellos tienen para informar a aquellas personas interesadas y amigos sobre la condición y el progreso de Molly.

Ellos se animan mucho cuando ven señales de quien fuera la Molly de antes.

Hace pocos días, un amigo de Molly pudo hacer que ella entone la canción de rap “Baby Got Back” y que cante unas canciones cursis de las Spicy Girls y del los Backstreet Boys.

Su familia también aprecia mucho todas las expresiones de apoyo y ánimo tanto de amigos como de desconocidos que han sido tocados por la historia de Molly.

Molly, una excepcional nadadora, estaba entre las chicas del equipo del East High que ha calificado en los 400 metros postas estilo libre para las estatales en los últimos tres años.

Mientras que su juventud y estado atlético fueron las razones por las que ella fue capaz de sobrevivir esta experiencia terrible y traumática, estas mismas cosas hacen que el cambio tan brusco que ella ha sufrido su vida, sea mas doloroso, dijo Bernardine Bloom.

“Cada mañana nos levantamos con lágrimas en los ojos y con un vacío en el estómago por lo que Molly tendrá que vivir el resto de su vida,” ella indicó.

Se puede comunicar con el escritor Manny Gonzáles al 303-820-1537 o mgonzales@denverpost.com.

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