Lluvias esperadas esta semana imponen un riesgo de inundaciones rápidas a lo largo de la zona metropolitana mientras que tormentas eléctricas moviéndose lentamente inundan los parajes endurecidos por semanas de clima caliente y seco.
“Sí llegase a llover muy fuerte, la lluvia no sería absorbida por la tierra,” dijo Jim Kalinas, un meteorólogo con el Servicio Nacional del Clima en Boulder. “Solamente seguirá corriendo, creando algunos problemas.”
El área metropolitana estuvo bajo advertencia de inundaciones el lunes, desde el mediodía hasta la media noche. Para hoy, existe un 40 por ciento de probabilidades de tormentas.
Un nivel de agua creciente causó que el departamento de bomberos cancelara el servicio del tren ligero a la altura de la Avenida 10 y la calle Osage por aproximadamente 20 minutos el lunes por la tarde.
Los funcionarios estaban preocupados de que el agua torrente pudieran descarrilar un vagón ó causar que uno se atorara, dijo el teniente Phil Champagne, portavoz del departamento de bomberos.
Las inundaciones livianas el domingo cerraron porciones de las carreteras a lo largo del área metropolitana. Todas se reabrieron de nuevo en cuanto el nivel de agua volvió a bajar.
El Servicio Nacional del Clima espera temperaturas en los bajos ochentas para el día de hoy.
Para el miércoles, se pronostican un 30 por ciento de lluvia con temperaturas en los setentas.
El riesgo de chubascos para el jueves decayó a un 20 por ciento con temperaturas en los ochentas. Las temperaturas volverán a los noventas el viernes en cuando se secan los cielos.
La temporada de lluvia de Colorado parece estar llegando una semana adelantada, debido a las temperaturas más calientes de lo normal en junio, dijo Mike Baker, meteorólogo del Servicio Nacional.
La temporada de monzones usualmente empieza alrededor del 8 de julio y se extiende hasta agosto, dijo.



