
Condado de Arapahoe – Las autoridades dicen que un hombre de 32 años acusado de hacerse pasar por un adolescente para poder asaltar sexualmente a los niños recibió ayuda con su supuesto simulacro gracias a la engañifa de su madre.
Los fiscales acusadores dicen que Soldad McGhee, 54 años, introdujo a su hijo, Zuri-Kye McGhee, a otros padres y les hizo creer que era tan joven como para tener 13 años.
Perpetuó ese mito al dejarle en los hogares de otras personas mientras hacía la compra, pagando su renta – aunque él dijo estar viviendo con un tío – e incluso llevándole deberes falsos, dijo la fiscal de distrito adjunta Melissa Drazen-Smith.
Nunca les dijo a los padres la verdadera edad de su hijo hasta que fue confrontada el verano pasado, el cual condujo al arresto de Zuri-Kye McGhee.
El hombre, quien mucha gente supuestamente pensó que era un adolescente bajo y muscular, está siendo retenido bajo una fianza de $2 millones y empezará su juicio de tres semanas el 17 de julio con 77 cargos, la mayoría siendo felonías, que incluyen asalto sexual a un niño y contacto sexual ilegal.
Las supuestas víctimas de Zuri-Kye McGhee incluyen 18 niños y 2 niñas, la mayoría teniendo entre 9 y 14 años. Un niño dijo ser asaltado hasta 100 veces. Otro dijo que ocurrió unas 50 veces.
Soldad McGhee fue arrestada la semana pasada e hizo su primera comparecencia ante la corte ayer jueves. Está acusada con tres cargos de asalto sexual a un niño y un cargo de asalto sexual utilizando fuerza física. Los fiscales acusadores dijeron que ella no cometió esos crímenes pero fue coautora al ayudar a su hijo atacar al menos a cuatro víctimas.
“Habrán más víctimas en el caso de Soldad McGhee,” dijo Drazen-Smith. Si se la condena, podría enfrentarse cadena perpetua.
Durante su comparecencia ante la corte, Soldad McGhee, de 4 pies 7 pulgadas, llevó puesto un traje anaranjado de la cárcel y miró por encima del atril de la corte mientras el juez Robert Tobías consideraba reducir su fianza de $100,000.
Antes que el juez pudiera decidir, dos madres de las supuestas víctimas se levantaron y rogaron que la fianza fuera incrementada.
“Esta mujer trajo a su hijo de 30 años para quedarse con nosotros,” una dijo. “Mintió a mi cara.”
Otra mujer empezó a llorar mientras pedía que la fianza fuera incrementada “lo más posible para evitar que esa mujer salga a la calle.”
Tobías no cambió la cantidad de la fianza y fijó una audiencia preliminar para el 1 de agosto.
Drazen-Smith dijo que Soldad McGhee debió conocer el pasado de su hijo.
En 1998, él fue acusado de 23 cargos de felonías de contacto sexual criminal con un menor. Se declaró culpable un año más tarde a un cargo de felonía de contribuir a la delincuencia de un menor y cumplió una sentencia de 321 días en la cárcel.
Drazen-Smith dijo que Soldad McGhee estuvo presente en la audiencia preliminar de su hijo en Nuevo México, supo sobre su culpabilidad negociada, y era consciente que él había pasado casi un año en la cárcel sobre supuestos abusos sexuales de niños.
Pero cuando él se mudó a Colorado tras su puesta en libertad, Soldad McGhee empezó a introducirles a familias con niños jóvenes “como un menor, no como un hombre,” dijo Drazen-Smith. “Estaba apoyándole en su simulación de un niño.”
Drazen-Smith dijo que la primera introducción permitió a Zuri-Kye McGhee estar afianzado con una familia que tenía una hija de 16 años y un hijo de 11 años. Zuri-Kye McGhee incluso fue a la Escuela Primaria Arkansas en Aurora con el niño de 11 años y se hizo pasar por su hermanastro.
“Ese grupo condujo a otro grupo,” dijo Drazen-Smith.
Las supuestas víctimas de Zuri-Kye McGhee dijeron a los investigadores que él tenía fiestas de pijamas y otras fiestas en su apartamento donde los niños veían pornografía, y él exigía a los niños a masturbarse con él.
Algunos alegan que McGhee tuvo sexo con ellos; otros dijeron que él les amenazó con darles una paliza si no accedían.
En agosto, el Denver Post contactó a Soldad McGhee, quien dijo creer que él era inocente de los cargos contra él en Nuevo México. Y quería creer que era inocente de los nuevos cargos.
“Aún quisiera creer en el bien que hay en mi hijo,” dijo.
Se puede comunicar con el escritor Jeremy P. Meyer al 303-820-1175 ó al jpmeyer@denverpost.com.



