Una tormenta que avanzaba rápidamente parecía distante cuando un adolescente de 17 años de Woodland Park fue azotado y matado por un relámpago mientras jugaba un partido de fútbol de recogida, dijo la hermana de la víctima ayer jueves.
Andrew Yarger murió instantáneamente mientras rayo de relámpago le azotó cerca de la clavícula y salió de su pie izquierdo sobre las 17:30 horas de la tarde del miércoles. Estaba jugando en el Cavanaugh Field del pueblo.
Woodland Park está a unas 20 millas al noroeste de Colorado Springs y se sienta en una elevación de 8,437 pies.
Fue la cuarta víctima de relámpago en el estado en lo que va de año, una más de las medias de Colorado durante un año entero. Y hay varios meses por delante en la temporada tradicional de relámpagos.
“No estaba ni lloviendo, nada. Vino de la nada,” dijo Esther Yarger, 21 años, una de las hermanas de Andrew.
En menos de 30 minutos más tarde, un hombre en sus 30 años – el entrenador del equipo de béisbol juvenil del Parque y Recreaciones de Colorado Springs – fue azotado por un relámpago cerca de los bulevares Academy y Union a las 17:53 horas de la tarde.
“A mi entender que no había indicaciones de haber ningún tipo de relámpagos o actividad de truenos en el área hasta que el relámpago azotó,” dijo Lamont Gizzi, el gerente de los servicios recreativos para la ciudad.
La condición del entrenador, quien fue llevado al Hospital Penrose, no fue publicada.
En total, nueve personas han sido azotadas por relámpagos a través de todo el estado durante la pasada semana.
La gente no se da cuenta que los relámpagos se mueven muy rápidamente, e incluso cuando aparenta estar lejos, no son seguros, dijo Steve Hodanish, un meteorólogo con el Servicio Nacional del Clima (National Weather Service) especializado en relámpagos.
En un estudio realizado este año, Hodanish encontró que más personas están siendo azotadas por tormentas con un número menor de relámpagos porque esas personas se sienten más seguras cuando sólo hay un relámpago ocasional.
El Servicio del Clima no pudo proveer un cálculo en el número de sacudidas producidas por relámpagos este pasado miércoles en el área de Colorado Springs.
Los relámpagos son el asesino meteorológico No. 1 en Colorado, dijo Hodanish.
“Todos nos fascinamos por los tornados, por el granizo, ¿pero qué es lo que mata? Los relámpagos,” dijo.
Entre 1980 y el 2005, los relámpagos mataron a 75 personas en Colorado e hirieron a más de 350. El año pasado, sólo una persona murió de un azote, pero en los años pasados, los relámpagos mataron a más de seis personas en un año.
Colorado estaba en el tercer puesto a nivel nacional con muertes producidas por relámpagos entre 1990 y el 2003, detrás de Florida y Texas, según cuenta el Instituto Nacional de Seguridad Contra los Relámpagos (National Lightning Safety Institute). Pero el estado estaba en el puesto número 28 en cuanto al número de rayos de relámpagos realmente llegaron al piso.
¿Por qué hay tanta gente en Colorado siendo azotadas?
“Una manera triste de explicarlo, los relámpagos de aquí son más eficientes,” dijo Hodanish. “A la gente de Colorado le encanta estar afuera, y cuando usted se encuentra afuera, no está a salvo.”
Gizzi, el gerente de servicios recreativos, dijo que el empiece de un partido de béisbol entre las edades de 10 a 12 estaba previsto en unos 30 minutos después que el entrenador fuera azotado en Colorado Springs. Cuando se ve un relámpago, se retrasa o se cancela el partido, dijo Gizzi.
“Nuestra política es que nuestros árbitros y nuestros entrenadores se reúnen antes del empiece de un partido bajos esas circunstancias y determinan si un partido va a ser jugado,” dijo Gizzi. “El árbitro aún no había llegado al partido.”
Esther Yarger dijo que unos 150 jóvenes se reunieron en la iglesia el miércoles por la noche para rezar por su hermano Andrew y la familia Yarger.
Dijo que Andrew, el sexto de 11 hijos, había ido a Brasil recientemente con el grupo juvenil de la Iglesia Comunitaria de Woodland Park.
El grupo de jóvenes visitaron un orfelinato, donde dieron clases de Biblia y jugaron varios juegos con los huérfanos.
“Vino muy impactado por ello. Fue una buena experiencia para él,” dijo. “También le afectó en cómo Dios trabaja de las formas más raras pero también de forma súper poderosa y cómo Dios utilize a cualquiera y a todo el mundo – poderosamente.”
Se puede comunicar con la periodista, Erin Emery, al 719-522-1360 ó al eemery@denverpost.com.






