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AuthorJeremy P. Meyer of The Denver Post.
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Bangkok, Tailandia – Tras un vuelo lujoso el domingo, John Mark Karr iba permanecer días, hasta semanas en California antes de volar a Colorado para contestar a las sospechas de que participó en el asesinato, ya una década de edad, de la niña JonBenét Ramsey.

En cuando llegó a los Estados Unidos, Karr probablemente iba ser arrestado y llevado a las autoridades en California bajo un orden que fue emitido de Boulder.

Una audiencia para su extradición entonces sería programada, dijo Carolyn French, portavoz para el despacho del abogado del distrito para el Condado de Boulder.

No se conoció ni la fecha para la audiencia de extradición, ni que tanto tiempo permanecerá Karr en California.

En la audiencia, a Karr, de 41 años, se le aconsejó de las alegaciones nombradas en el orden, de las cuales incluyeron asesinato, secuestro y asalto sexual infantil.

Si Karr elige a prescindir la extradición, Colorado avisará a las autoridades de California de que tienen 10 días para actuar de acuerdo con la extradición. Si pelea la extradición, podría durar semanas.

“Depende de que tan fuerte pelea (contra la extradición), ciertamente, podría ser un mes”, dijo French.

El viaje de Karr al aeropuerto y su vuelo parecía ser uno adecuado para una estrella, mas que un sospechoso de homicidio.

Karr fue llevado al aeropuerto por autoridades tailandeses antes de subir a un jet de Thai Airways para un vuelo de 15 ½ horas a Los Ángeles. El avión se despegó 30 minutos mas tardes y fue programado para aterrizar a las 9:40 p.m., hora de montaña.

Mas temprano el domingo en Asia, el día de Karr comenzó en una celda de retención en el Centro de Detención Inmigratoria de Tailandia (Thailand Immigration Detention Center), donde le sirvieron el almuerzo tradicional de arroz y huevos.

“Está bien”, dijo el teniente general Suwat Turongsiskul, gerente de la policía de inmigración de Tailandia, quien decididamente negó la afirmación de un reportero de que Karr estaba bajo vigilancia de suicidio. “No, no, no. Acabo de hablar con él”.

A exactamente las 3 p.m., Karr caminó del edificio rodeado de guardias armadas. El maestro escolar no-tenia puestos esposas.

En una rueda de prensa unos días antes, Karr dijo que estaba con JonBenét cuando se murió la noche de Navidad en el 1996. Pero en domingo, no dijo nada a los reporteros. Tenia una expresión vacía y sus ojos se revolotearon hacia adelante y atrás mientras que caminaba, poco dispuesto a contestar la aluvión de preguntas de los reporteros: “¿Lo hizo?” “Díganos la verdad” y “Su ex-mujer dice que es inocente”.

En el aeropuerto, Karr se bajó de una furgoneta para caminar unas 100 yardas a una sala de VIP en el Terminal One del aeropuerto. Los medios se convergieron. Se desarrolló una melé, al estilo rugby, mientras que los fotógrafos y reporteros asediaron a Karr. Los oficiales de seguridad jalaron a los periodistas, pero la multitud se incrementó, empujando a Karr en el medio y hasta pegándolo con sus cámaras, tumbando los viajeros que esperaban.

Los funcionarios del aeropuerto cancelaron la rueda de prensa por la refriega. Los testigos dijeron estar asustados por la escena.

“No le tenia miedo (a Karr)”, dijo Pakarin Suksree, quien estaba en el aeropuerto para ver el despegue de su hermano. “Los reporteros me dieron miedo. Estaban machucando a la gente e empujándolos”.

A diferencia de la escena en el aeropuerto, el vuelo de Karr estaba callado y lujoso.

Karr bebía champán a sobros y se comió camarones reales fritos en la sección de negociantes, de acuerdo con la Prensa Asociada (Associated Press), quien tenia un miembro de su plantilla en el avión.

Karr no-tenia puestos las esposas y habló con sus pasajeros.

Karr tenia una asiento de ventana al lado de Mark Spray, un investigador con el despacho del abogado del distrito para el Condado de Boulder.

Un funcionario de la Embajada de los EE.UU., y un agente con una camisa de la Seguridad Nacional también formaron parte del cuerpo de escolto.

La cena en el avión fue servido sobre un mantel blanca almidonado con vajillas de plata.

Incluso antes de que Karr se subiera en el avio, el caso se tomó otro giro inesperado mientras que los funcionarios medicales de una clínica donde hacen operaciones de cambio de sexo dijeron a los reporteros de que Karr había estado en la clínica. “El era uno de mis pacientes”, dijo el doctor Thep Vechavisit de la Policlínica Pratunam.

Otro empleado, quien rehusó dar su nombre, dijo que Karr había acudido la clínica para preguntar sobre una operación de cambio de sexo.

De acuerdo con el currículo de Karr, había tenido contacto extensivo con niños jóvenes en Europa. Sirvió como un niñero privado en Alemania para niñas de 7, 11 y 12 años y ponía a dormir una niña de 7 años en su cama en otro empleo. En los Países Bajos, fue el niñero de una criatura de 9 meses y niñas de 4 años y un niño de 3 años, de acuerdo con el currículo. Karr había escrito que cambiaba (los pañales), alimentaba y bañaba al bebé.

Este caso extraño causó molestia para los reporteros tailandeses que daban la cobertura.

David Lom, gerente de Asia Works Televisión en Singapur, quien estaba en el aeropuerto para ver el despegue de Karr, dijo que la gente tailandés está cuestionando a quien se le permite entrar en el país.

“Los tailandeses están comenzando a pensar verdaderamente sobre los extranjeros”, él dijo. “Están pensando, ¿quiénes son esta gente? Obviamente, no hay suficiente chequeos de antecedentes. ¿No hay medidas para asegurar que no haya pedófilos enseñando a sus hijos?”

La Prensa Asociada (Associated Press) contribuyó a este reportaje.

Se puede comunicar con la escritora Felisa Cardona al número 303-820-1219 ó al fcardona@denverpost.com.

Se puede comunicar con el escritor Jeremy Meyer al número 303-820-1175 ó al jmeyer@denverpost.com.

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