
Por segundo año consecutivo, el esquinero de los aphamp Bailey está a punto de empezar la temporada regular sin el beneficio de haber jugado en la pretemporada.
El estuvo en el campo de juego hace nueve dias en un juego de exhibición en contra de los Téjanos de Houston. Pero para toda la acción que Bailey tuvo en la esquina izquierda, más bien le hubiese convenido quedarse dormido durante otro tiempo de descanso.
“Yo no toqué el piso en ese juego”, dijo Bailey. “Ni una sola vez.”
Más que ningún otro entrenador contrario, Gary Kubiak entrenador de Houston, conoce a los Broncos pues fue la mano derecha del mandamás Mike Shanahan durante 11 años. Lo que Kubiak supo fue que no debía ni preocuparse de mantener a Bailey honesto.
Con su ofensiva apurada al final de la primera mitad y con el marcador 10-0, los Téjanos tiraron seis pases consecutivos hacia el lado izquierdo de su centro, o en otras palabras a la mitad, muy lejos del lugar donde el buscador de bolas Bailey merodeaba.
Después de la sexta jugada de la secuencia, se podía ver a Bailey parado solo y con su uniforme limpio, manos en las caderas y moviendo la cabeza, como diciéndose a si mismo, “¿Por qué estoy aquí afuera?”
Darrent Williams no es ningún hombro caído en la esquina derecha. El velocista de segundo año estuvo a un paso de hacer una gran jugada, en varias ocasiones en contra de los Téjanos. Pero si los Broncos hubieran de repetir el éxito de la temporada pasada y hacer algo más, alguien más además de Bailey tendrá que venir al rescate.
Dada la oportunidad de atacar a Bailey o atacar a alguien más, parece que los adversarios van a escoger atacar al alguien más.
“Existe solamente otro jugador esquinero que ha jugado este juego y que ha tenido una reputación similar a la de Champ, y ese fue Deion Sanders”, indicó Nick Ferguson, el fuerte iniciador defensivo de los Broncos. “Y esa reputación es que, puedes lanzar hacia ese lugar de vez en cuando, y él puede capturar la pelota un par de veces de vez en cuando, pero tarde o temprano, el te va a quemar”.
Digan algo que Tom Brady, Drew Brees o Drew Bledsoe, todavía no sepan. Los Broncos no habrían podido derrotar a Nueva Inglaterra en el último juego de las eliminatorias de la AFC en la temporada pasada, de no haber sido por Bailey. Luego de pedir un cambio defensivo con Williams en la zona final, Bailey interceptó el pase de Brady y lo llevó de un poste a otro poste, toma y daca unos pocos pies.
Terminó siendo un swing de 14 puntos que cambio un déficit potencial de 13-10 en una delantera de 17-6. Los Broncos ganaron 27-13 y avanzaron al juego del campeonato de la AFC.
El impacto de Bailey en los Broncos en la temporada del 2005 va mucho más allá. No es demasiado pensar que los Broncos no hubiesen ganado el AFC Oeste, si es que Bailey no se interponía enfrente del pase en la línea de banda lanzado por Brees -jugando para San Diego en esa epoca- en el segundo juego de la temporada.
Los Broncos estaban siendo aplastados 34-10 en su juego inicial en Miami -un juego en el que Bailey sufrió un hombro dislocado- y fueron abucheados en su campo de juego en el medio tiempo de la segunda semana. Con la fatalidad acercándose, Bailey abrió la segunda mitad del juego en contra de los Chargers con una intercepción en devolución para una anotación que cambió la suerte del equipo por el resto de la temporada.
Luego, durante un juego en el día de Acción de Gracias frente a Dallas, Bailey empezó anotando cuando interceptó un pase de Bledsoe y lo devolvió 65 yardas para convertirse en una anotación.
No fue un mal año para alguien que no pudo jugar ninguno juegos de las cuatro pretemporadas, con el fin de cuidar una fuerte torcedura del tendón de la corva. Este año, Bailey estuvo programado para jugar en dos juegos de la pretemporada, pero fue mantenido en la banca porque haberse quedado dormido y los Téjanos trataron de hacer que se duerma también para el otro.
“Esta bien”, dijo Bailey. “Yo sé que no se puede ir al otro lado durante todo el partido”.
No esté muy seguro de eso. La única manera de que Bailey tenga una gran jugada en la temporada, es que los entrenadores de los equipos contrarios empiecen a tomar altas dosis de pastillas de estupidez.
Si es que Bailey es virtualmente hecho a un lado en el campo de juego, el jugador más importante en la nueva temporada de Denver tal vez no sea el mariscal de campo Jake Plummer o el receptor Javon Walker, sino más bien Williams.
“Yo estoy esperando que vengan en contra mío mucho más este año, es por eso que he estado trabajando duro en el campamento de entrenamiento y fuera de temporada”, indicó Williams. “Champ es uno de los mejores esquineros; por lo que no van a ir en contra de él muchas veces. Pero esto me dará la oportunidad de probar que tan bueno soy yo”.
Si es que se vuelve obvio que los oponentes están a propósito haciéndose a un lado de Bailey en el campo de juego, no se sorprendan que Shanahan y su coordinador defensivo Larry Coyer hagan algunos ajustes creativos. Pero para mantener a este su mejor jugador activo, los Broncos tal vez tengan que mantener a Bailey establecido en su posición.
Existe una razón por la cual los mejores defensores posteriores juegan la esquina izquierda: muchos mariscales de campo son derechos, y para todas las formaciones complejas, movimientos, juegos falsos y paquetes personales en una ofensiva de la NFL; los mariscales de campo derechos usualmente hacen tiros los más fuertes del lado que tienen en frente.
Empezando el domingo con Marc Bulger y los Carneros de St. Louis, los Broncos han proyectado este año encarar a todos los mariscales derechos, con la posible excepción del novato de Arizona Matt Leinart el 17 de diciembre.
Así es que si los Carneros tienen a Torry Holt, quien a promediado 94.5 capturas en las últimas seis temporadas, dividido hacia la derecha, entonces eventualmente Bailey será desafiado. Especialmente si Williams ha hecho una gran jugada en el otro lado.
“Si Darrent juega bien, ellos no tendrán otra alternativa,” dijo Bailey. “Yo no creo que él es tipo de persona al que ellos van a querer mantenerlo durante todo el partido. Me alegra que él esté en el lado opuesto; porque él esta consciente de lo que va a suceder. El sabe que tiene que estar listo”.
De hecho, mientras él espera y espera, el hecho de estar preparado puede ser el único reto para Bailey en el 2006.
Se puede comunicar con el escritor Mike Klis al 303-954-1055 o al mklis@denverpost.com.



