El lunes y martes, los dueños de los Rockies y varios otros funcionarios, se reunirán para sus reuniones organizacionales en el Coors Field. La nomina para el 2007 será establecido, no se espera ninguna decisión inesperada, a pesar del pequeño bajón en la asistencia.
La administración hablará acerca de ceñirse a los procesos del baseball para poder desarrollarse de adentro para afuera. Perdido en lo que pronto será la sexta temporada que se ha perdido en forma consecutiva, este ese movimiento juvenil ha alcanzado un punto crítico. Concretamente, que en su mayoría ya se está terminando.
Todd y los Toddlers empezaron en el 2005, con un equipo que integraba a jugadores novatos y sin experiencia en casi todas las posiciones, en prácticamente casi todos los puestos en las rotaciones.
Pero ya no son chicos; es más, para empezar nunca fueron chicos. Aun cuando los Rockies se fueron con jóvenes, ellos tuvieron un asunto con las edades. Excepto por el cortecampista Troy Tulowitzki y el receptor Chris Ianetta, todos los demás jugadores de la próxima temporada con 27 años a su haber, entrarán en una liga donde los de 28 años son considerados la mejor época de juego. Jeff Francis será el iniciador más joven con 26 años.
En otras palabras, es hora de determinar lo que hemos aprendido y sacar conclusiones.
“Tenemos idea que quien calza donde”, dijo el manager Clint Hurdle, “quién es parte del equipo principal a medida que nos movemos hacia adelante”.
Historias de éxito
Para una franquicia que no ha desarrollado un bate impactante desde Todd Helton, Garrett Atkins y Matt Holliday representan las historias de éxito más importantes. Después de la temporada del 2004, los Rockies estuvieron preparados para canjear a Atkins y probablemente lo hubieran hecho si es que Vinny Castilla no hubiera recibido un increíble contrato de agente libre por parte de los Nacionales. Todo lo que Atkins ha hecho, es convertirse en uno de los mejores jóvenes bateadores del juego.
Los números de Atkins se acumulan favorablemente con cada hombre de tercer base de la liga. Atkins ha sido tan bueno que los Rockies eventualmente movilizarán al preciado prospecto Ian Stewart al cuadro exterior. Lo que separa a Atkins es que él puede alcanzar los números, puede batear la pelota a cualquier campo y ha crecido en fuerza; con una temporada de 30 honrones que nadie cuestiona. El también sabe que su guante, aun cuando servicial, necesita mejorar.
“Necesito volverme más consistente defensivamente”, admitió Atkins.
Holliday, en cambio puede ser una verdadera aventura en el jardín izquierdo, comparándole con Dante Bichette. Por suerte para los Rockies, el parecido con Bichette se ha extendido a la caja de bateo. El esta luchando por alcanzar un título de bateo, el guía al equipo en honrones y debería terminar con unos 30 honrones, 100-RBI en la temporada.
“Yo he ponchado demasiado. Necesito hacer menos de eso”, dijo Holliday.
Una calificación satisfactoria
Como ex primer hombre de base, Brad Hawpe se ha desarrollado como un gran jardinero derecho; su brazo es durante el juego es una de las mejores armas. Claro que necesita dar mejores saltos para alcanzar la bola. Pero dado los problemas de alineación de la temporada, la ofensiva es esencial en su evaluación -y también hay ciertas preguntas. En la superficie, Hawpe ha alcanzado números decentes – .287 promedio, 19 jonrones, 69 RBI. Pero si analizamos con más profundidad, estadísticas preocupantes saldrán a flote; sobretodo en su trabajo contra los jardineros izquierdos (12 para 63 y 24 estraícs) y su promedio con corredores en posición de anotar (.229).
Hawpe tiene valor debido a que un zurdo da cuenta por dos tercios de los jugadores en una sección, dado el número de lanzadores derechos. Si es que los Rockies pueden protegerlo en contra de los zurdos, utilizando a Jeff Baker, la posición podría convertirse en una de gran fuerza. Un arreglo similar se espera con los receptores Yorvit Torrealba y Iannetta, con el fin de maximizar su producción.
“Necesito hacer más carreras”, dijo Hawpe. “Yo siempre he sido de ese tipo, pero no sucedió este año”.
Si es que Hawpe y Baker no pueden combinarse para un 100 RBI y anotar 100 carreras, la presión sobre Tulowitzki aumentará para ser algo de mayor impacto el próximo año.
Futuros inciertos
Parece que fue ayer que el cortecampista Clint Barmes apareció en la televisión como el mejor novato del mundo. El se rompió la clavícula y nunca más regreso para conformar la ofensiva. Tulowitzki le reemplazo por unas pocas semanas, dejando a Barmes que batalle por una posición de iniciador o por un rol jugador ocasional en el campamento de entrenamiento de la primavera. Barmes probó ser un jardinero corto efectivo, pero eventualmente se convirtió en un riesgo en la ofensiva. Lo peor es que debido a que el jugó tanto los dos últimos años, es difícil ver a los Rockies pagando el precio que el va a demandar en el arbitraje de la próxima temporada.
“Nunca he tenido una mejor temporada defensiva. En cuanto a la ofensiva, tengo que mejorar mi coordinación”, indicó Barmes. “Yo sé que puedo jugar a este nivel. Yo no apostaría en contra mío”.
El jardinero central Cory Sullivan es un excelente defensor. Es inteligente y tiene un buen brazo. El problema es que el no-batea el suficiente promedio como para ignorar su falta de fuerza; esto lo califica más como un reservista. Esta es la posición que se espera que los Rockies tengan que encarar a través de un agente libre o de un intercambio, a menos que consideren que Jeff Salazar representa una mejora.
Montículo de progreso
Muy pocos jugadores han mejorado tanto de una temporada a otra como lo ha hecho Francis. No solamente estuvo abierto a sugerencias, las implementó. El lanzó más en un plano descendente, implementó el sinker; hasta decaer en septiembre el fue considerado uno de los mejores iniciadores de la NL. El trío de Jason Jennings, Aaron Cook y Francis, le da a los Rockies una esperanza.
Todavía está por verse si es que la alineación puede guiarles o si es que un bulpen renovado -con los taponeros de segundo año Manny Corpas y Ramón Ramírez quienes están en sus planes- podrían protegerlos. Sin ninguna expectativa de un grandioso agente libre, la responsabilidad está en los actuales jugadores para que ejecuten una vuelta completa en U. Los chicos han crecido, no existe un movimiento juvenil para ninguno dentro de la organización, bajo el cual puedan escudarse.
“Yo se que es frustrante para los fanáticos, y es frustrante para nosotros el hecho de que no ganemos. Pero yo creo que tenemos menos huecos que llenar”, dijo Hurdle. “La realidad es que aun cuando hemos mejorado, tenemos un largo camino por delante”.
Se puede comunicar con el escritor Troy E. Renck al número 303-954-1301 o al trenck@denverpost.com.



