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Bruce Finley of The Denver Post
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Base de las Fuerzas Aéreas en Buckley – Agentes federales de inmigración vestidos de negro rodearon un emplazamiento en construcción para hospedaje militar a la salida del sol el miércoles, y arrestaron 120 supuestos trabajadores ilegales de México y de América Central dentro de una milla de las instalaciones súper-secretas de vigilancia global y en las instalaciones de mísiles de advertencia temprana.

Éste era un asunto de seguridad nacional, dijeron agentes federales, porque solamente una cerca separaba a inmigrantes no-autorizados de un poste crucial de escucha militar.

La redada de inmigración se clasificó entre la más grande de historia del estado. Agentes federales cargaron a la mayoría de los trabajadores en autobuses con destino la frontera de EE.UU.-México para deportación y juraron responsabilizar a los contratistas militares quienes emplearon a los trabajadores.

La aplicación inmigratoria previa en esta área se terminó tras las deportaciones, pero “nosotros ahora estamos tomando de un acercamiento diferente”, dijo Jedd Copp, agente especial para la Oficina de Inmigración y Aduana de los EE.UU. a cargo del distrito de operaciones de Denver. “En vez de entrar y juntar los trabajadores y de enviarles a casa, estamos justamente poniéndolos juntos en investigación para observar la culpabilidad de la compañía”, él dijo.

Las bases militares, refinerías de petróleo, plantas químicas y otra “infraestructura crítica” son altas prioridades porque son “susceptibles de la acción terrorista”, dijo el portavoz del ICE, Carl Rusnok.

Los funcionarios de la base de Las Fuerzas Aéreas en Buckley -en el este de Aurora debajo del radar blanco y gigante “pelotas de golf”- culparon a su contratista Hunt Building Co con base en Texas, un abastecedor principal de hospedaje militar incluyendo las instalaciones en la Bahía de Guantánamo en Cuba.

“Es su responsabilidad asegurar que su compañía siga la ley”, dijo el sargento Aarón Cram, portavoz de la base.

Bruce Jackson, superintendente de Hunt sobre este proyecto de $78 millones, 352 viviendas-unitarias, dijo que él no tenía idea que aquellos trabajadores eran ilegales. “Ciertamente no”, él dijo.

Su gerente de oficina, Stephanie Shuhayda, dijo que Hunt tiene 24 subcontratistas “de todo alrededor de los Estados Unidos”. El proyecto, que comenzó en enero de 2005, fue programado para su terminación “durante el próximo año”, ella dijo.

La redada causó que centenares de parientes de trabajadores arrestados corrieran en la rebatiña mientras que las deportaciones inminentes han dado la vuelta al revés en sus vidas.

“No sé dónde ellos lo tienen, ni sé qué va a suceder”, dijo Maria Saucedo, de 42 años, madre de tres de México, gritando, hablando en español desde su minivan cuando ella buscaba por él en su lugar de trabajo.

Su marido careció de papeles apropiados de inmigración porque los funcionarios de ciudadanía de los EE.UU. “le dijeron que tenia que ir a México para que lo pida a él”, dijo Saucedo, agregando que la familia se trasladó a Denver desde México porque su hija enferma necesitaba tratamiento medico de primera para caminar.

Ellos contaban con dichas ganancias para alimentos y hacer el pago de la hipoteca, dijo Saucedo.

“¿Por qué los agentes de la inmigración no vayan a las calles y no toman a criminales? ¿Porqué toma a la gente que está trabajando?” ella dijo. “¿Por qué ellos no revisaron sus papeles antes de que comenzaran este proyecto?”

Los trabajadores de habla-hispana y los subcontratistas que salían del emplazamiento de la obra sacudieron sus cabezas por el incidente.

“Esto no tiene ningún sentido. Ahora, usted puede ver, que no hay ningún trabajo que se termine”, dijo el subcontratista en albañilería, Abel Madera.

Él tenía a cinco trabajadores quienes comenzaron el trabajo construyendo paredes esta semana, él dijo. Cuando él vio a los agentes federales desplazarse dentro del sitio, él rápidamente les dio el día concluido, él dijo. “Yo los llamé y les dije que no vengan ahora”.

Funcionarios militares de EE.UU. “saben que una gran cantidad de gente ilegal no tienen identificaciones”, dijo Madera, así que establecieron la construcción del proyecto para dar a trabajadores acceso desde el camino del aeropuerto, sin tener que pasar a través de puntos de revisión militar.

Se puede comunicar con el escritor Bruce Finley al número 303-954-1700 o al bfinley@denverpost.com.

Más en línea: Vídeo de la escena de la redada del miércoles. denverpost.com

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