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Littleton – Cuando su empleador, Action Research Group, dio a Bryan Wagner una lista de nombres para investigar en febrero, no hizo mucho caso.

El miércoles por la tarde, esos nombres eran todo lo que podía pensar mientras caminaba por el pasillo fuera de su departamento en Littleton, hablando por teléfono, con una cerveza Bud Light en la mano, esperando su aventón del Super Shuttle hacia el aeropuerto.

Resulta, que esos nombres se cree son parte de una investigación que el gigante de computadoras Hewlett-Packard estaba conduciendo. La antigua presidenta de HP, Patricia Dunn, había ordenado una investigación para averiguar quien en la compañía estaba dando información a periodistas.

Wagner de 29 años, y cuatro otros investigadores privados son ahora el frente del caso. El miércoles por la mañana, Wagner recibió una citación a mano del Comité de Energía y Comercio de los EE.UU. (USHECC), ordenándole aparecer en una vista hoy en Washington, D.C.

El comité busca el uso de “fingimiento” por contratistas contratados para conducir una investigación de HP. Fingimiento es fingir ser alguien mas con el propósito de obtener información personal, como récords telefónicos.

“Estoy aterrorizado,” dijo Wagner, quien trabajó para Action Research, un agente de información de Melbourne, Florida por cinco años. “Siento como si fuera solo un pequeño personaje halado hacia esta situación tan grande. No tengo abogado, ni puedo pagar por uno.”

Wagner dijo haber recibido la lista de nombres en febrero, cuando vivía en Omaha, antes de renunciar en Action Research. Dijo no “haber tenido idea” de quienes eran las personas en la lista, pero haber hecho las llamadas para obtener sus récords de teléfono.

“No sigo muy de cerca a HP. No sabía nada de HP,” dijo Wagner.

Wagner recientemente destruyó su computadora con un martillo después de recibir un chivatazo de su tío al decirle que pudiera estar envuelto en la investigación de HP, según el Wall Street Journal.

La semana pasada, investigadores de la oficina de el abogado general (AG) de California vinieron a su casa a interrogarlo.

“Vinieron tres policías,” dijo Wagner. “Dos de ellos hacían el papel de el ‘ policía bueno y el policía malo’ , y el otro solamente me observaba. Yo estaba temblando.”

Wagner dijo que primero le dijo a los policías que había tenido problemas con la computadora y se deshizo de ella.

“Los policías me atraparon en una mentira acerca de la computadora,” dijo. “Nunca había tenido a policías en mi casa de esa manera.”

Wagner dijo todavía estar conmocionado por los investigadores.

“No voy a decir nada más acerca de la computadora,” el dijo. “Tengo temor de ser acusado de destrucción de evidencia.”

Su departamento en el fraccionamiento privado Dakota Ridge se encontraba muy desordenado el miércoles. Una botella de medicamento para combatir la ansiedad prescrita por su doctor se encontraba en el mostrador de su cocina.

Un vocero para la oficina del AG de California no quiso hacer comentarios sobre la investigación.

Wagner se llamó a si mismo un “vendedor” cuando describió su trabajo con Action. Dijo que el fingimiento era una practica legal, usada por caza-recompensas y compañías de autos para encontrar a gente.

“Action tiene abogados para asegurarse de que hagamos todo legalmente,” el dijo. “Nunca pensé estar haciendo algo incorrecto.”

Cuando su transporte llegó el miércoles por la tarde para llevarlo al aeropuerto, un Wagner claramente nervioso vació su Bud-Light en el césped.

“No sé lo que voy a decir. Trataré explicar lo mejor que pueda (sobre el fingimiento),” dijo Wagner. “O a lo mejor debería ampararme a la quinta enmienda. Lo primero que voy a hacer es disculparme por no llevar traje. No tengo un traje, solo una camisa y un traje. Tengo mucho respeto por el gobierno.”

Se puede comunicar con la escritora Kimberly S. Johnson en el numero 303-954-1088 o en kjohnson@denverpost.com.

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