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Bailey – Ni un solo escritorio en el aula de inglés está entero.

Ensuciando la habitación estaban los fragmentos de una puerta reventada y sacada de sus bisagras, cuando el equipo SWAT hizo su entrada forzada.

Un agujero -lo suficientemente grande para que un hombre pueda entrar a través de el- fue causado por una explosión, a una de las paredes de la clase.

Se quedó atrás, un escudo protector agujerado con una hendidura del tamaño de una moneda de 25 centavos, a donde el pistolero disparó en contra del oficial del equipo SWAT del condado Jefferson.

Estos son los restos que quedaron después de que Duane R. Morrison, de 53 años, por razones desconocidas, entró en la Escuela Preparatoria Platte Canyon el miércoles por la mañana y mantuvo a seis chicas como rehenes, asesinando a otra antes de morir bajo el fuego de las balas.

“Era un lugar bastante solemne,” dijo Lance Clem, portavoz del Departamento de Seguridad Pública de Colorado.

El jueves, las autoridades trataron de armar toda la cadena de eventos, mientras que los compañeros y amigos de la joven de 16 años, se quedaron preguntándose, “¿por qué?”, con lágrimas en los ojos.

Luego de conocer acerca de la situación de los rehenes -pero sin saber que su hija estaba involucrada- John Michael Keyes, se unió a los aproximadamente 20 ansiosos padres que estaban esperando afuera de la escuela, el día miércoles por la tarde en espera de noticias.

“Todos estuvimos paralizados por el miedo. Hubiésemos hecho cualquier cosa por cualquiera de los chicos en ese momento, sin ninguna duda,” dijo Robert Turkington, cuyo hijo Sean es un estudiante de ultimo año y era un amigo muy cercano a Emily.

El padre de Emily había comprado a ella y a su hermano gemelo, Cassidy, teléfonos celulares por cumplir 16 años y el día miércoles, con la ayuda de sus padres quienes son muy buenos con la tecnología, le enviaron un mensaje de texto que decía: “¿Cómo estas?”

Todavía en cautiverio, ella respondió pocos momentos después, a las 1:52 p.m.: “Les quiero mucho.”

Ese fue su último mensaje.

Keyes, una estudiante de penúltimo año fue asesinada cuanto trató de escapar del pistolero durante el tiroteo final. Morrison le disparó detrás de la cabeza.

Poco después, su padre y los demás padres se enteraron de las noticias.

“Mientras estábamos parados esperando, fue como si se hubiese dicho: Tú eres, John Michael, es tu hija,’” recordó Turkington. “Fue devastador ver a alguien desmoronarse de esa manera.”

Banderas a media asta y flores.

El gobernador Bill Owens se reunió con los estudiantes, maestros y oficiales de policía el día jueves. El puso una ofrenda floral el pie de la bandera de la escuela, mientras que las banderas de los Estados Unidos y Colorado flameaban a media asta.

Durante el día, cientos de visitantes entraron a la iglesia Platte Cayon Community, donde consejeros especializados y amigos estaban congregados.

“Usted va a encontrar algunas personas que quieren hablar. Va a encontrar otras a personas que no. Va a encontrar personas que sólo quieren llorar,” dijo Tara Daughtry, una joven interna de la iglesia y miembro de la clase que se graduó el año pasado.

Louis González, un amigo de la familia Keyes, hizo un anuncio en el parqueadero indicando que a Emily le hubiese gustado que sus amigos “practiquen actos de bondad sin distinción de personas.”

“Recuerden su sonrisa, su gozo por la vida y recuerden también que tan dulce y tenaz ella podía ser,” él dijo.

La familia Keyes ha declinado dar ningún comentario acerca del tiroteo a los medios de comunicación, pero la comunidad se ha acercado a ellos apoyándolos desde el momento en que ellos llegaron al hospital central de St. Anthony, a donde fue llevada por aire, en un esfuerzo por salvarle la vida.

“Los chicos han crecido juntos,” dijo Chip Fair, cuya hija era amiga cercana de Emily y frecuentemente pasaban la noche una en la casa de la otra. “Todos somos como familia.”

Inusual el ver a un extraño

El Sheriff del condado de Park dijo el jueves que todavía no se establecido un móvil para lo sucedido, aun cuando Morrison habló con un chico de la preparatoria el miércoles por la mañana y le “preguntó acerca de la identidad de una lista de estudiantes mujeres.”

“Los agentes están siguiendo esa pista con el estudiante. Estamos de vuelta en el ¿por qué’? y en el misterio que envuelve a esa pregunta. Estamos esperanzados en que encontraremos algunas respuestas allí,” indicó Wegener.

Román Tucker dijo que él salió de la escuela cerca de las 10:45 a.m. para participar en un programa de trabajo y el dijo que vio a Morrison sentado en su Jeep Wrangler amarillo en el parqueadero de la escuela, él estaba mirando fijamente hacia el frente y parecía que estaba bebiendo.

El estudiante de 17 años pensó que era inusual el ver a un extraño pero no anticipó que la llamada que hiciera 45 minutos después sería para saber que hubo un tiroteo en la escuela.

“Yo ya no podía trabajar. En realidad me puso mal,” él dijo.

Parecía que Morrison estaba viviendo en su Jeep, dijo Wegener. Los investigadores encontraron una receta para una medicina y la llave de un hotel en Denver en su vehículo. Los investigadores también encontraron un arma en un campamento ubicado a una milla norte de la preparatoria. Ellos creen que Morrison estaba viviendo en parte sur del Platte River.

Las estudiantes de primer año Jesse Kirby y D.J. Brown dijeron que ellas intercambiaron unas palabras con Morrison, en el corredor del segundo piso afuera de la clase de inglés que el asaltó.

“Yo tuve mis sospechas”

Brown dijo que ella estuvo inquieta porque el extraño hizo un gruñido y dijo una mala palabra, pero le pareció lo suficientemente agradable a Kirby.

“Yo tuve mis sospechas. No es todos los días que vemos a un tipo con cabello entrecano,” dijo Kirby. “Yo de le dije, Hola, ¿qué hay de buenas?’ El me preguntó a que clase iba Cuatro minutos después, fue cuando escuchamos un gran estruendo.”

Morrison llevaba consigo una pistola semiautomática y un revolver cuando entró en la escuela. Los investigadores no indicaron que era lo que había dentro de la mochila de camuflaje.

Se esperaba que el equipo del Buró de Investigaciones de Colorado termine de procesar la escena del crimen, dentro de la preparatoria esta noche. La línea de llamada directa establecida con el fin de recibir información acerca de Morrison, se vio inundada de llamadas el día jueves.

Wegener, cuyo hijo estuvo en el edificio cuando Morrison tomó a los rehenes, dijo que el tomó la decisión de enviar al equipo SWAT adentro de la clase, luego de que la cuarta rehén fue liberada a las 3:25 p.m.

“El estaba lastimando a mis niñas,” dijo Wegener.

Wegener supo que las chichas habían sido “abusadas y tocadas inapropiadamente,” de acuerdo con la información recibida de las otras rehenes a medida que estas eran liberadas.

Después de que la cuarta rehén fue liberada, Morrison advirtió que “algo sucedería a las 4 de la tarde,” agregó Wegener.

Pocos minutos después, Wegener tomó la decisión de que un “objetivo táctico tenía que ser realizado.”

El dijo que él estaba preocupado de que en realidad Morrison hubiese tenido una bomba en su mochila, como él había indicado previamente.

Clem dijo que el equipo SWAT utilizó explosivos para volar un agujero en una de las paredes de la clase, con el fin de revelar a Morrison, pero un francotirador no pudo tener la claridad para hacer un disparo. Wegener dijo que Morrison disparó al oficial que tenía el escudo de acero y luego disparó a Emily Keyes cuando ella trató de salir corriendo, hiriéndola en la cabeza desde una distancia muy cercana.

“El equipo SWAT le disparó después que él le disparó a Emily, luego él se disparó a si mismo; pero debido a que parece que mientras que estuvo cayendo, él todavía era una amenaza, les tocó dispararle nuevamente,” indicó Wegener.

La quinta rehén pudo cubrirse detrás del escudo y escapar, agregó Wegener.

Wegener dijo el jueves que todavía no se había reunido con la familia Keyes, pero que planeaba hacerlo.

“Una de las cosas que son un poco injustas es que, yo si dije que dude de mi decisión. Pero entiendan cuando digo esto; cuando reflexiono sobre la situación y me pregunto si es que hice todo lo posible para asegurar la seguridad de estas personas, si lo hice. ¿Voy a lamentar el resto de mi vida el que Emily haya muerto? Estén seguros que sí. ¿Qué hubiesen hecho ustedes en mi posición?


Fondo memorial

Se pueden hacer donaciones al fondo memorial Emily Maureen Ellen Keyes “I love U guys” en el Citywide Banks (citywidebanks.com)

Servicio Fúnebre

11 a.m. el día sábado, en el National Farmers Union Education Center en la calzada 618 County Road en Bailey.

Cualquiera que desee enviar flores al servicio funeral puede hacerlo a la dirección antes mencionada o llamar al 303-838-5215.

Las flores y otros artículos están siendo recibidos en el edificio Deer Creek Realty, del 4 River Drive en Bailey.

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