Mientras que el otoño enfría el aire, Paúl y Karen Hicks cosechan la remolacha azucarera en su propiedad cerca de Berthoud, pintando un retrato de la familia nuclear moldeada en un matrimonio de 30 años.
La definición legal de esa institución -un hombre, una mujer- les importa. Y mientras nunca se llamarían activistas políticos, invirtieron $15 sin una convicción personal en la campaña de la Enmienda 43 para ponerla en la constitución estatal.
“Dios arregló el matrimonio, y lo ve como una unión alta, y una relación muy importante,” dice Paúl de 54 años. “Y la manera que el lo arregló, en nuestra opinión, es como se debe quedar.”
Cientos de millas de allí en Craig, otra pareja recientemente tomó sus promesas solemnes.
Jenifer Manns y Lisa Oakley tomaron parte en una “ceremonia de unión” religiosa que no es legalmente reconocida como matrimonio por el estado.
Manns, quien había ya estado casada cuatro veces en el pasado con hombres, y Oakley, una viuda transgénero, estiran la definición de compromisos no tradicionales.
“Siento que es más bien un matrimonio -lo que se supone ser- que lo que fue con mis otros matrimonios,” dijo Manns, de 43 años.
Un termino, dos conceptos
Ambas parejas adoptan el concepto del matrimonio, pero en términos muy diferentes. Y ese es el quid del conflicto sobre la Enmienda 43, dicen los expertos.
“Los americanos están peleando sobre quién es dueño del significado de matrimonio,” dice Andrew Cherlin, un sociólogo en la Universidad John Hopkins de Baltimore. “Tiene un significado profundo aquí que no tiene en ningún otro lado. Se ha movido un poco durante el último siglo, pero aun se mantiene central.”
El matrimonio en Colorado no ha mostrado ninguna fluctuación estadística desde 1990, y el porcentaje de hombres y mujeres en un matrimonio se ha mantenido cerca del promedio nacional, según el Departamento del Censo de los EEUU.
Un poco mas del 56% de los hombres en Colorado escogen el matrimonio y cerca de un 54% de mujeres.
Pero mientras los números se mantienen estables, muchos coloradenses ven llamados de matrimonio homosexual como una amenaza que adulteraría una institución muy antigua y al final afectar a todos, no solo las parejas del mismo sexo.
“Lo que necesita ser protegido es la idea de que existe algo especial sobre la unión de un esposo y una esposa que justifica un tratamiento especial en la ley, cultura y sociedad,” dice Maggie Gallagher, presidenta del instituto centrado en Virginia de Matrimonio y Política Pública y quien ha escrito extensivamente acerca del tema.
Para Paul Hicks, quien ha tenido tres hijos con su esposa, la posibilidad de matrimonio homosexual “suaviza” la definición tradicional. Que pueda o no afectar de cerca su propio matrimonio lo encuentra irrelevante.
“Afecta a la sociedad, afecta a los niños, y afecta el clima moral de la nación,” él dice.
Pero Karen, de 49 años, se preocupa de que sus puntos de vista basados en la Biblia puedan ser malinterpretado.
“Son seres humanos creados a la imagen de Dios,” dice ella. “Y nos preocupamos por ellos. Definitivamente no queremos hacer esto algo que haga a la gente decir, ‘nos odian’.”
Pero algunos temen que eso ya haya sucedido -a nivel legal, y cultural, incluyendo un veredicto de una corte de Massachusetts a favor del matrimonio homosexual que dice que solo odio puede llevar oposición.
“Si la ley adopta que existe un derecho civil para el matrimonio homosexual, entonces la gente en contra son criminales y serán tratados como intolerantes raciales,” dice Gallagher. “No pasará instantáneamente, pero esa es la idea que están lanzando. Viene un enfrentamiento de cara a cara.”
Uno de los ocho estados con enmiendas de matrimonio en la boleta de otoño, Colorado ofrece lo que algunos llaman una medida “limpia” que se enfoca solamente en el matrimonio del mismo sexo, y no las asociaciones domésticas, como lo han hecho otros estados.
En lo que se cree es el primero, los votantes a lo largo del estado también verán un referéndum de asociación doméstica en la misma boleta de la enmienda del matrimonio.
Una definición en evolución
En cualquier otro lugar a lo largo del país, enmiendas de matrimonio de todos tipos hasta ahora han ido invictas.
La socióloga Cherlin pone las líneas de batalla de esta manera:
Los que apoyan enmiendas de matrimonio, sean motivados por enseñanzas religiosas, creencia en la estructura de la familia o las dos cosas, básicamente apoyan el significado de un matrimonio que pueda tener hijos.
Los opositores tienden a pensar del matrimonio primeramente como algo de amor y compañía, haciendo el género menos importante
Pero Cherlin y otros eruditos dicen que el punto de vista de amor-y-compañía no está tan relacionado como el de parejas tradicionales exhibiendo nuevos valores.
“No es homosexuales y lesbianas, se trata de heterosexuales de variedad,” él dice. “En general, los americanos están viendo los matrimonios en una manera diferente que antes. Las enmiendas de matrimonio son un esfuerzo para devolver ese proceso y restablecer una definición más antigua del matrimonio.
Una parte significante del movimiento tiene raíces en los valores cristianos conservativos, en evidencia por la enmienda 43 que se apoya bastante en la participación de la iglesia para adquirir las firmas requeridas.
Los fondos vinieron primeramente del brazo político de “Enfoque en la Familia.”
Mucho del fundamento para enmiendas al matrimonio en general pasa alrededor de la posibilidad de que un “juez activista” vuelque la definición estatura del matrimonio como un hombre y una mujer.
“Hay mucha gente que piensa que las cortes deberían de repudiar ideas que son importantes para ellos, incluyendo las religiosas,” dice Gallagher. “Y están en lo correcto. No se trata de nada más llevar beneficios a Adán y Esteban, pero es un repudio público de esposo y esposa. No es sorprendente que esas personas que son las más comprometidos al matrimonio serían los más vigorizados por una repudiación de su creencia central acerca del matrimonio.”
Pero una coalición de líderes religiosos de Colorado ha salido en contra de la Enmienda 43, citando escrituras y valores Judeo-Cristianos para apoyar su posición.
Un experto dice que la influencia religiosa al momento de hacer leyes viene con el territorio.
“Toda ley tiene un centro moral,” dice Robert Destro, un profesor en la Universidad Católica de América en Washington D.C. “Siempre se vuelve en el punto de vista de alguien sobre bien o mal. No importa donde obtienen sus puntos de vista, solamente se les quiere entender y decidir si son consistentes con los del bien común.”
Esa percepción del bien común muy seguido se ve envuelve en ideales romantizados de el matrimonio tradicional, dice Stephanie Coontz, una profesora en la Universidad de Evergreen State en Olympia, Washington, quien ha escrito extensamente sobre el matrimonio.
Por miles de años y hasta los últimos del siglo 18, ella dice, el matrimonio se trataba de alianzas económicas y políticas. Por un siglo después, codificaba la autoridad del hombre sobre la propiedad de la mujer y hasta de sus cuerpos -y restos de esas leyes se mantuvieron hasta los 1970’s.
“Solamente en los últimos 35 años hemos redefinido el matrimonio como una asociación de iguales quienes tienen el derecho de aceptar sus diferencias y negociar sus papeles,” dice Coontz.
Y eso, agrega, marcó el punto cuando homosexuales y lesbianas empezaron a buscar una pieza de la acción.
“Teniendo los derechos de seguir con los compromisos que se hacen, y las penalidades por quebrantar promesas o el tratar de huir, ese es un pieza importante del orden social, cualquiera que su opinión sobre moralidad sea -a menos que de verdad crea que puede volver a meter esta pasta de dientes dentro del tubo.”
Conservativos “tienen buena racha”
En Craig, Manns de 43, y Oakley de 53, dicen que se “casaron” por amor.
Se conocieron en el autobús que Oakley conduce para clientes discapacitados. Tomaron un café juntas. Cenaron. Manns se fue a vivir con ella. Y un día, mientras Manns se sentaba a escribir un poema proclamando sus sentimientos, Oakley -quien oficialmente cambió la designación del “sexo” en su licencia de conducir de M (hombre) a F (mujer) en 1999- llegó a casa con una rosa y una propuesta de matrimonio.
“Dijo ‘sí’, y sentí que la soledad se iba rápidamente,” dice Oakley, cuyo esposa falleció hace diez años.
En septiembre, tomaron sus promesas matrimoniales en una ceremonia que les dio santificación pero no reconocimiento legal.
Historias recientes dicen que los votantes este año parecen menos interesados con el matrimonio homosexual que en la elección del 2004, cuando el tema era acreditado con llevar a votantes conservativos a las urnas.
¿Está la oposición de verdad perdiendo tracción con los votantes?
Solamente si se hace la pregunta en términos de política partidaria, como un tema de cuña para elegir a los republicanos, dice Gallagher. En términos del matrimonio mismo, agrega, las fuerzas conservativas se encuentran en una buena racha con ganancias en las cortes al bloquear el matrimonio homosexual en los estados de Washington y Nueva York.
“Cuando despierte en la mañana después de la elección, espero ver mas historias de cómo la oposición al matrimonio homosexual se está quedando sin fuerza,” dice Gallagher. “Pero también espero ver a ocho estados más con enmiendas matrimoniales.”
Se puede comunicar con el escritor Kevin Simpson al numero 303-954-1739 o en ksimpson@denverpost.com.
En la boleta de Colorado del 7 de noviembre
Enmienda 43
“Solamente la unión de un hombre y una mujer serán válidas o reconocidas como matrimonio en este estado.”
Referéndum I
“La asamblea general declara que el propósito de este articulo es el de proveer a parejas elegibles del mismo sexo la oportunidad de obtener beneficios, protecciones, y responsabilidades otorgadas por la ley de Colorado a esposos consistentes con los principios de igualdad bajo la ley y libertad religiosa que se encuentra en la Constitución de los Estados Unidos y la Constitución de este estado.”








