St. Louis – Para un cambio, el drama vino por la electricidad y no por una conspiración.
No hubo una película Zapruder -o ¿una película Zapitcher? No hubo deslizamientos en el lodo. Sino más bien, los Cardinales de St. Louis enterraron un hachazo en Kenny Rogers y pasaron el martes por la noche pateando la tierra en la cara de los Tigres de Detroit.
Con Chris Carpenter dando a conocer su liderazgo ante Rogers y este sin su misteriosa marca de pulgar, los Cardinales entregaron una victoria a sangre fría de 5-0 para tomar el liderazgo de 2-1 en la Serie Mundial. La caída de los Tigres es solamente espeluznante, sino completamente desconcertante.
Esta es la segunda vez en esta post temporada que ellos están rezagados en una serie. Pero a diferencia de cuando estaban rezagados atrás de los New York Yankees, no hay la imagen de ser los últimos que presentar, y no existe un lanzador veterano (Mike Mussina) lesionado al cual enfrentar. Jeff Suppan espera la noche, con el pecho lleno de orgullo luego haber obtenido los honores del MVP de la serie perteneciente a la Liga Nacional de Campeonatos.
Es como si el destino hubiese cambiado alianzas, poniendo a los Cardinales en posición de ganar la Serie Mundial con el menor número de ganancias nunca visto (83).
Nosotros no nos preocupamos acerca de habladurías acerca de ser los últimos, dijo el jardinero Preston Wilson, quien alcanzó la base dos veces y anotó en la séptima entrada. Nosotros deberíamos utilizar esto como comodín, ser agresivos y no tener miedo a fallar.
Suppan ha sido muy exitoso en la post temporada, pero es muy difícil imaginársele bateando mejor lo que Carpenter lo hizo en el estadio Busch. Este es el lanzador que sus compañeros han estado esperando. El amordazó a los Tigres a tres lanzamientos en ocho entradas.
En vez de confiar totalmente en su lanzamiento rompiente, Carpenter estableció su bola rápida al inicio del conteo. Aun cuando a él no tiene la reputación de tener mucho poder, el lanzador derecho puede lanzar bolas de hasta 96 millas por hora.
La habilidad de localizar ese lanzamiento a la izquierda, dejó a los Tigres indefensos en contra de unos terribles lanzamientos de cambio. Carpenter cuya efectividad ERA de 1.85 es el número más bajo para cualquier titular de ligas mayores en esta temporada, fue un desconocido a los problemas. A medida que las temperaturas bajaron a los 30 grados -un nativo de Nueva Hampshire estuvo en su elemento- en cambio los bates de los Tigres se empezaron a congelar.



