
David Gonzáles no tiene que preocuparse de que sus profesores no sepan que hacer cuando a él, le de un ataque severo de asma.
El faltó casi 60 días a su ex escuela de Commerce City, la mayor parte de las veces porque se le enviaba de vuelta a casa luego de un ataque y convulsión, que están conectados a su asma y un desorden neurológico, dijo su madre Gylinda Gonzáles.
Desde que ingresó a la Escuela Kunsberg hace dos años, el revoltoso niño de 12 años casi no ha faltado ni un día a clases en las instalaciones manejadas por el Nacional Jewish Medical and Research Center de Denver.
Lo que ayuda es que ellos siempre saben que hacer para ayudarme, dijo David.
Ahora por primera vez, algo más que su condición médica forzará al chico con el sueño de ser un nadador olímpico, a quedarse en casa.
David y otros 49 estudiantes de bajos recursos de Kunsberg -junto con otros 15 niños pobres que reciben clases en programas de tratamiento del día en varias instalaciones médicas de Denver- están en peligro de perder su transporte a la escuela, pagado por Medicaid.
La razón es una rigorosa interpretación de las reglas que dice que el transporte reembolsado está limitado a los servicios médicos.
Ya que los chicos están principalmente recibiendo educación y no tratamiento médico, los $12 del transporte no estarían cubiertos por Medicaid, de acuerdo con los funcionarios de LogistiCare Solutions de Atlanta.
LogistiCare tiene un contrato con el estado para proveer servicios de transporte médico de no-emergencia en ochenta condados del área metropolitano de Denver, incluyendo el condado Larimer.
Debido a que los padres retiraron a sus hijos de las escuelas públicas -37 de ellos son de las Escuelas Públicas de Denver- y los enviaron a la escuela Kunsberg, la cual es privada y no cobra pensión, ellos no califican para el transporte público educativo.
El transporte pagado por Medicaid ha sido el pilar principal para la escuela de 85 alumnos por cerca de una década, dijeron los funcionarios de Kunsberg.
Familias tales como los Gonzáles dicen que ellos probablemente se verán forzados a dejar de trabajar para asegurarse de que sus hijos vayan a la escuela todos los días.
El ha pasado por a través de siete escuelas, y hasta ahora ninguna ha podido cuidar de sus necesidades, indicó Gylinda Gonzales de 35 años y madre de cuatro hijos.
¿Cómo es que Kunsberg es una escuela de elección cuando como padre no tengo otra elección que ponerlo aquí debido a sus problemas de salud?
David ve las cosas de una manera más simple.
Yo estaría muy triste y mi mamá perdería su trabajo y no le pagarían, él dijo. Y yo no quiero perder mi casa.
La escuela es especial porque sus estudiantes son parte del reconocido programa nacional de investigación pulmonar y tienen acceso inmediato al cuidado médico.
Para que el DPS acepte pagar la cuenta del aventón, los niños deben tener una evaluación que determine que ellos solamente pueden ser atendidos fuera del sistema del DPS.
Nosotros damos la bienvenida a estos padres de vuelta al DPS, para poder trabajar con ellos y las necesidades individuales de sus hijos, así como también para encontrar una manera de servirlos, dijo la portavoz, Alejandra Garza.
El LogistiCare también ha dejado de dar transporte a 13 niños que asisten a los programas tratamiento del día que se realizan en el Mental Health Corp de Denver, dijo su portavoz Marijo Rymer.
La institución dijo que cubriría el gasto semanal de $1,800, ella agregó.
Si es que los chicos no necesitasen nuestros servicios, ellos de seguro estarían en las escuelas públicas, indicó Rymer.
David y sus compañeros de clase no han sido cortados del servicio todavía. LogistiCare dijo que ellos continuarán dando transporte hasta que los funcionarios de Colorado tengan una respuesta de Medicaid.
El contrato de LogistiCare de $5.3 millones con el Departamento de Políticas de Cuidado de Salud y Finanzas, cubre cerca de 290.000 recorridos por año en ocho condados del área metropolitano, dijo el portavoz de la compañía, Edward Domasky.
No está claro si la responsabilidad para la transportación es del Departamento de Educación o de nuestra agencia, dijo la portavoz del departamento de políticas y finanzas, Ginny Brown. Hemos pedido a Medicaid que nos aconseje.
Aun así, los padres están preocupados acerca del futuro de sus hijos.
Su asma es bastante fuerte, dijo Allison Newell de su hijo de 10 años, Jarrae, quien ha sido alumno de Kunsberg por cuatro años.
Fue lo suficientemente severa que tuve que perder muchos días de trabajo. Ahora ya no lo he hecho, pero si es que nos quitan esto, tal vez yo tenga que dejar de trabajar, ella dijo.
Cerca de 50 niños son llevados a Kunsberg por el contratista de LogistiCare, la compañía Kids Wheels de Lakewood.
En este caso los niños son los que están siendo castigados, dijo la dueña, Beverly Braton. Ellos no pueden ir a una escuela regular, y se encuentran atascados entre dos burocracias.
Se puede comunicar con el escritor David Migoya al número 303-954-1506 o al dmigoya@denverpost.com.



