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Barrett Elementary School kindergartner Ernesto Soto-Bailon tries on his new shoes Wednesday at HealthOne Rose Medical Center. Secretaries, doctors and nurses at Rose shopped for the shoes and handed them to about 150 kids from Barrett, with the help of Denver Nuggets mascot Rocky.
Barrett Elementary School kindergartner Ernesto Soto-Bailon tries on his new shoes Wednesday at HealthOne Rose Medical Center. Secretaries, doctors and nurses at Rose shopped for the shoes and handed them to about 150 kids from Barrett, with the help of Denver Nuggets mascot Rocky.
Jennifer Brown of The Denver Post.
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Christian Johnson fue uno de los pocos chicos en el autobús escolar que no estaba tocando las gruesas suelas de sus nuevos zapatos, ni gritando a su maestra que venga a chequearlos.

Los Skechers anaranjados y negros con cierre, del niño de nueve años, estuvieron guardados en su mochila para no dañarlos, por lo menos hasta que su madre pudiese verlos.

“Yo vi todos los comerciales y escogí estos,” dijo Christian, uno de los 150 estudiantes de la Escuela Primaria Barrett, que recibieron zapatos y medias el miércoles durante una excursión por el feriado.

Cada estudiante de Barrett, donde el 90 por ciento de lo chicos viene de familias lo suficientemente pobres para calificar para un almuerzo gratis o un descuento; pudo pedir el par de zapatos de sus sueños -desde los Nike Air Jordans de $80 hasta las botas de cuero negro con adornos de corazones que les colgaban.

Las secretarias, doctores y enfermeras del Centro Médico HealthOne Rose, compraron los zapatos y se los entregaron a la entrada de sus oficinas, donde los chicos se sentaron inmediatamente para probarlos y al mismo tiempo probar su tracción.

Arieyuna Aribon de 5 años, salto de arriba abajo con sus zapatillas color rosado y lila -luego de que se los probara.

Un compañero del kindergarten, César Chávez levantó la tapa de la caja de sus nuevos Nike de caña alta.

“¿Nos quedamos con estos zapados?” él preguntó.

Virgil García de 8 años puesto un saco de adultos de los Broncos, gritó “¡Son los que yo quería!” después de que vio los zapatos Nike negros.

El director ejecutivo de Rose, Ken Feiler dijo que “hubiera pagado por una entrada” para ver a los chicos destruyendo las cajas de los zapatos y gritando “¡Rocky!” cuando la mascota de los Denver Nuggets les chocó las manos.

En seis años ningún niño ha pedido juguetes en vez de zapatos, dijo Kim Kerr, la secretaria que dirige el equipo de compras.

“Algunos de estos chicos nunca han tenido zapatos nuevos,” ella dijo.

Solo hubo un par de zapatos en la lista que un niño quiso, que los compradores de Rose no pudieron encontrar -los Nike Air Force Ones negros.

En el viaje de cinco minutos desde la escuela, localizada al norte del City Park, el director de la escuela Barrett, Allen Smith, estuvo conversando con un niño que se va México por la Navidad; mientras que un grupo de estudiantes del cuarto grado trataba de descifrar quien tenía el pie más grande.

Antes de salir, Smith encontró a una niña delgada llorando encogida en uno de los corredores de la escuela. Ella puso sus brazos alrededor de su cuello, llorando porque no tenía la hoja de permiso para ir al paseo.

El director le prometió que el le daría trayendo los zapatos. Pero el se alejó frustrado por aquellos padres que no responden a las notas o que no dan sus nuevos números telefónicos cuando se cambian de casa.

Luego Smith fue a una clase donde dio a los estudiantes una clase rápida acerca de la gratitud y la buena conducta.

“Esta es una gran cosa, no solamente porque ustedes van a recibir los zapatos que tanto han querido,” dijo Smith a los chicos. “Es una gran oportunidad para que las personas demuestren que se preocupan por ustedes y que ellos quieren que ustedes hagan lo mejor.”

Y, advirtió el director, si es que ustedes no dicen gracias o se quejan por sus zapatos, “Yo daré sus zapatos a otras personas que sepan apreciar las cosas.”

Shayla Turner de 6 años de edad, estuvo encantada con sus zapatos rosados, no hubo que recordarle nada a ella.

“Me encanta ponerme mis bonitos zapatos,” ella dijo, columpiando sus piernas del asiento del bus. “Tengo enseñárselos a mi mamá.”


POR LOS NUMEROS

150

Niños que recibieron zapatos nuevos durante la campaña de recolección de zapatos “Sole to Soul”

90

Porcentaje de estudiantes de la escuela primaria de Barrett que califican para almuerzos gratis o a precios reducidos

6

Años que el Centro Médico HealthOne ha regalado zapatos a los niños de Denver

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