ap

Skip to content
Nuggets star Carmelo Anthony relaxes on the team bus before Saturday's game - and brawl - in New York.
Nuggets star Carmelo Anthony relaxes on the team bus before Saturday’s game – and brawl – in New York.
PUBLISHED: | UPDATED:
Getting your player ready...

Solo tomó un segundo para que el puñetazo derecha de Carmelo Anthony pegara al mandíbulo de su contricante. Las implicaciones de ese puñetazo aún durarán mas tiempo.

Expulsado por 15 partidos el lunes por su papel en la refriega la noche del sábado con miembros de los Knicks de Nueva York, el jugador estelar de 22 años enfrentará quizás su pesadilla de relaciones públicas más grande en su brevisima carrera que ya incluye otros desatinos como una alegación de drogas, una pelea dentro de un antro y un video clandestino que alenta a la juventud urbano de no ayudar a la policía en sus investigaciones.

Pero esta vez -mientras que Anthony otra vez se queda rehablitando su imagen- los expertos del mercadotecnia no están seguro de cómo rebotará el marcador superior de la NBA.

“Uno tiene que pensar de que él, como una marca, se ha deslustrado en estos momentos ya que la gente lo trajó a este equipo como un atleta sonriente, joven y exitoso”, dijo Dan Migala, editor del Migala Report, una publicación de mercadotecnia deportiva con sede en Chicago. “El público y América corporativa ahora están cuestionando quién es este atleta de verdad”.

Anthony ya se encontraba en medio de una transformación a su imagen esta temporada para cultivarse como un jugador trabajador y generoso quien conecta con sus hinchas. Su vida profesional y privada parecen estar ascendiendo.

“Como asunto personal, creo que está haciendo fenómenal”, dijo David Stern, un comisario para la NBA quien expulsó a Anthony y otros seis jugadores. “Tuve una oportunidad de decirle eso cuando lo conocí este verano”.

Una imagen más feliz

Ademas de ser nombrado como capitán para el USA Basketball el verano pasado, Anthony se enteró que iba ser padre; donó $3 billones para una instalación nueva para el entrenamiento del baloncesto en su escuela antigua, La Universidad Syracuse en Nueva York; y se presentó en un programa popular de Nickelodeon como la conciencia de un niño quien quería quedarse con un par de zapátos perdidos. Y la semana pasada, invirtió $1 millón en un centro juveníl de Baltimore.

“Hemos tratado de aprovecharnos de su energía”, dijo Bill Duffy, presidente y jefe ejecutivo del BDA Sports Management, firma que representa a Anthony, quien trae más de $5 millones cada año en promociones.

Pero luego vino la golpeada la noche del sábado en Nueva York durante una pelea que resultó en 10 expulsiones, siete jugadores suspendidos y al parecer, una repetición de un video en los canales deportvios y de cable.

“La NBA se he enfocado mucho en limpiar su percepción al consumidor y ciertamente (la pelea) le da otro ojo moreteado a la liga”, dijo Matt Powell, un analista con el grupo para la investigación del mercado, SportsOneSource. “Todavia, si Anthony se puede convertir en un ciudadano ejemplar, siempre existe la oportunidad de que regresará”.

Eso fue exactamente lo que le pasó a Kobe Bryant, el jugador estelar de los Lakers de Los Angeles, después que le acusaron de violar sexualmente a una mujer en un hotel de esquí en Colorado en 2003. Bryant perdió sus promociones, pero para el año siguiente, los cargos fueron retirados y sus ventas de mercancia subieron.

La situación de Anthony “no es como la de Kobe, pero sabemos que las hinchas son muy indulgentes”, dijo Dean Bonham, un ex ejectivo de los Nuggets, ahora el CEO del Bonham Group, una firma de mercadotecnia de entretenimiento y deportes con sede en Denver.

“No creo que este será su momento más descatable”, dijo Bonham acerca de Anthony. “Enseñeme a un muchacho de 21 años quien gana entre $12 millones a $15 millones cada año, dejenlo libre y dime ¿cuántos muchachos no cometerán un error?”

Bill Sanders, vicepresidente de mercadotecnia para BDA Sports Management, dijo que habló el lunes con las compañías con quienes Anthony ha firmado un contrato. Ninguna de las compañías experesaron preocupaciones acerca de la pelea o expulsión.

Imperfecto

“Todos me dicen que le diga que él tiene todo el apoyo”, dijo Sanders. “Carmelo no es una persona antibalas, ni el polímero Teflon y la gente se relaciona con eso. Hizo algo que no debía haber hecho, pero en los deportes profesionales, es muy común el tener una pelea durante la vehemencia de la batalla. Creo que la gente está dispuesto a entender eso”.

Aunque entre las hinchas urbanas, Anthony pudo haber perdido un poco de caché. Tras dar el puñetazo a la cara de Mardy Collins de los Knicks, Anthony se alejó de los jugadores de Nueva York.

“Eso pone en peligro la credibilidad callejero, cuando das un golpe a traición y luego corres”, dijo Marc Lamont Hill, un profesor asistente de educación urbana en la Universidad Temple de Filadelfia. “La mayoria de la gente diría que es un cobarde y que no se puede respetar eso”.

Pero si las reacciones de las hinchas son una indicación, entonces Anthony tiene mucho de apoyo, ya que docenas de mensajes fueron puestos en la página MySpace de Anthony el lunes.

“No mas dejo un comentario para decirte que pase lo que pase, yo y el resto de tus hichas fieles estamos aquí para apoyarte en las buenas y las malas”, escribió una hincha.

“Creo que nuestros muchachos deben responder por lo que hicieron”, dijo la hincha Vicky Ray en el partido del lunes en el Pepsi Center. “Pero creo que en la expulsión para Carmelo, allí se pasaron un poco….y de veras creo que debían haber hecho algo a Isiah Thomas (mandamás de los Knicks)”, quien supuestamente le advirtió a Anthony antes de la pelea, que sería parte de una falta duro.

Ultimadamente, dijo Powell, el analista del SportsOneSource, sus hinchas serán sus árbitros.

“El hecho es que si marcaría solo tres puntos cada noche, la gente podría no estar dispuesto a olvidar”, dijo Powell. “Pero él es mejor que eso y si el último cliente piensa que el muchacho se encuentra bien, entonces él estará bien”.

El escritor Marc J. Spears y la bilbiotecaria Bárbara Hudson contribuyeron a este reportaje

RevContent Feed

More in News