Nieve dejada en surcos y baches están convirtiendo las calles suburbanas por todo el Front Range en senderos traqueteadas de campo para vehículos y camionetas tranquilas.
Resultan en viajes habituales a los talleres vecindarios, además de tiempo y gastos para ciudades tratando de remendar calles locales antes del próximo ataque Artico, el cual se espera este fin de semana.
“Durante esta época del año, normalmente nos encontramos en buenas condiciones, pero con este ciclo de congelación y descongelación, estamos viendo daños que dejarán sus secuelas por las carreteras”, dijo Ray Porter, gerente de operaciones de carreteras para la ciudad de Westminster.
Los carros también están recibiendo una páliza con talleres reportando una alza de carrocería desde que las dos ventiscas pegaron el estado.
“No hay nada más que minas terrestres para los carros”, dijo Phil Higdon, gerente de HonAccurate, un taller mecánico de Boulder.
Se han servido una docena de carros o mas en el taller de Higdon desde que pegó la primera tormenta a fines del mes pasado, con daños cayendo entre los parachoques y vehículos fuera de su alineación. Cada reparación puede costar entre $80 y $100.
“Los costos se amontonan”, dijo Higdon. “Dejan sus secuelas”.
El problema es que la nieve pesada produce agua que se filtra en el asfalto que luego se congela y se ensancha, dijo Andrew Barth, portavoz para el Departamento de Obras Públicas para Boulder.
En cuando se calienta el aire, el hielo se derrite y el agua se hace vapor, dejando atrás un cráter vacio. “A veces consigues baches grandes que aparecen tras las tormentas”, agregó.
Esta semana, las tripulaciones en Boulder estaban haciendo reparaciones de emergencia en la direccióm este de la Avenida Arapahoe y el norte de la Calzada Foothills y por las Avenidas 28 e Iris.
Se necesitaba completar el trabajo a principios de esta semana antes de que pegue la próxima tormenta y debido a la disponibilidad limitada de material para remendar las calles mezcalada con asfalto ardiente.
Normalmente se produce durante la primavera y verano cuando se completa la mayoria de los trabajos, dijo Barth.
Las tripulaciones estatales también estaban trabajando esta semana para remendar las baches por las calles arterias más importantes, incluyendo el Interestatal 70 y la Alameda Vásquez y el 70 cerca de la Avenida 32, dijo Stacey Stegman, portavoz para el Departamento de Transporte de Colorado.
No es abrumadora la cantidad de baches que se han reportado, dijo Stegman. “Pero definitivamente es demasiado temprano para ver este tipo de daño”, agregó.
En Denver, las tripulaciones han llenado a más de 600 agujeros estos últimos días. La ciudad patrulla rutinariamente para encontrar baches por las carreteras más ocupadas, pero la ciudad también depende de las llamadas de los residentes, dijo Ann Williams, portavoz para las Obras Públicas.
Casi 135 de los 600 baches rellenados fueron reparados en respuesta a las llamadas. En comparación, dijo Williams, la ciudad llenó más de 120,000 baches el año pasado.
“Y este año con el clima, probablemente lo superaremos”, agregó. Eso no le sorprende a Doug Kirchdorfer del Downing Street Garage. La sobredosis de clima invernal este año ha inundado su taller con carros destrozados.
“Miles de llantas perforadas y ruedas torcidas y suspensiones dañadas -mucho de eso”, dijo. “Pero es difícil ver la diferencia, ¿están pasando sobre los baches o se están resbalando hasta pegar un bordillo?”
Kirchdorfer dijo que el hielo descongelado y asfalto quebrado pueden ser iguales de malo.
“Si estás manejando por una carretera incrustada con hielo y si hay un agujero al otro lado de la carretera…….es un bache”, dijo.
Comuníquese con el escritor Monte Whaley marcando el número 720-929-0907 ó al mwhaley@denverpost.com.



