Mientras las temperaturas subían hasta los 60 grados Faherheit el martes, los caminantes y corredores de Denver tomaron las calles y aceras, aporreándo a través de ó saltando sobre charcos de nieve medio derretida.
í debe lucir nuestro invierno.
Un sistema invernal de El Niño arribó al Oceáno Pacifico el otoño pasado, calentando un tramo de agua al oeste de la costa peruana.
Los últimos siete sistemas de El Niño trajeron a Colorado inviernos más templados y seco que lo normal, con menos ventiscas pesadas durante el invierno y primavera.
Esta vez, el enero fue el mes octavo más frío en Denver, y la caída de nieve mensual fue el doble de lo normal con casi 16 pulgadas, en vez de los 8, dijo Matt Kelsch, meteorólogo con la Corporación Universitaria para la Investigación Atmosférica en Boulder.
Ha habido en el piso nieve que se puede se medir en todo el Front Range por 50 días consecutivas, el tercer periodo más largo grabado, dijo Kelsch.
“Los chinos tienen un dicho: ‘que vivas en tiempos interesantes’. Bueno, ya estamos allí”, dijo Klaus Wolter, científico con la Administación Nacional de Oceános y la Atmósfera.
El Niño de esta temporada fue típico, “de tamaño moderado y verdaderamente sencillo”, dijo Wolter. “Pero los impactos han sido todo menos normal en este hemisferio”.
El rendir caídas de nieve semanales en diciembre y enero fue una constelación de fuerzas rara, dijo, incluyendo un Oceáno Pacífico occidental más templado que lo normal y tormentas que entraron desde el noroeste, no el sudoeste, como lo hacen normalmente.
Echenle la culpa a la caída de nieve por el frío, dijo Wolter. La nieve refleja los rayos del sol que de otra manera, ayudaría a calentar la tierra.
Marty Hoerling, un investigador de clima con el NOAA en Boulder, dijo que nadie puede predecir estas condicciones para un invierno El Niño en Colorado.
“Es variabilidad, pues el atmósfera es una bestia bastante caótico”, dijo Hoerling.
El frío y la nevada reciente no significa que el calientamiento global ha pasado Colorado por alto, él dijo.
Mientras que se calienta el clima del fondo, las temperaturas y precipitación siempre se queda cerca de lo normal, dijo Hoerling.
La mayor parte de las tormentas han evitado las montañas coloradenses, que han tenido nieve debajo de lo normal, de acuerdo con la agencia federal, Servicio para la Conservación de Recursos Naturales.
Por todas las montañas, la nevada de enero estaba debajo del promedio y los niveles de nieve empacada ha bajado a un 91 por ciento el 1 de febrero, informó esa agencia el martes.
La cuenca del Río South Platte estaba a un 114 por ciento de su promedio; es mas, las cuencas de los ríos Yampa y White en el noroeste de Colorado estaban a 68 por ciento de sus promedios.
Eso significa menos residuos líquidos de primavera y verano, de acuerdo con el NRCS.
Las posibilidades de una primavera nevada se ve bien, hasta en las montañas, dijo Wolter.
Aunque El Niño parecía estar disolviendo, sus efectos suelen a prolongarse en la primavera, rindiendo humedad extra a las montañas de Colorado.
Las temperaturas bajarán para el fin de esta semana, aunque probablemente no cayerá mucha nieve.
Comuníquese con la escritora Katy Human marcando el número 303-954-1910 ó al khuman@denverpost.com.



