Casi la mitad de los oficiales policíacos de Denver quienes apelaron su disciplina a la comisión de servicios civiles en los últimos cinco años recibieron castigos ligeros, según récordes.
Esas apelaciones rebajaron los 1,5151 días de suspensión impuestos a los 37 oficiales a 921 días, según una revisión.
Pero los oficiales involucrados en ofensas mas serías tuvieron menos éxito. Los ocho oficiales quienes apelaron sus despedidas falló en prevalecer. Y dos oficiales quienes intentaron retroceder sus degradaciones también no tuvieron éxito.
Un análisis por el Denver Post procede mientras que esfuerzos están en proceso para reformar el sistema disciplinario de la policía, que ha tenido una regla restringiendo el castigo de oficiales.
Esa regla de “disciplina comparativa” no permite empeorar el castigo de un oficial mas que el castigo otorgado a otro oficial por una ofensa similar.
”No haría tanta molestia de cambiar el sistema de disciplina si no pensaba que hubo cosas intrínsicamente ineficaz con el sistema”, dijo Al LaCabe, gerente de seguridad para la ciudad quien vigila las acciones de la policía y bomberos.
El sistema estará en exposición de nuevo el 16 de marzo durante la apelación de una decisión para reducir la suspensa de James Turney, quien fusiló fatalmente a Paul Childs, de 15 años, quien estaba discapacitado, en 5 de julio de 2003.
La ciudad quiere retroceder la decisión por el oficial de audición, John A. Criswell, jubilado del Colorado Court of Appeals en 1999. Criswell redujo el castigo de Turney a una expulsión temporal de cinco días y una multa de un día.
El análisis por el Post descubrió que desde 2000, oficiales de audición escucharon 47 casos. De ellos, los oficiales bajaron castigos impuestos por el gerente de seguridad 26 veces.
Una comisión entera de servicios civiles retrocedieron el oficial de audición en cinco de esos casos, reestableciendo el castigo original otorgado por el gerente de seguridad.
Otros 10 casos llegaron a un acuerdo, con los oficiales retirando sus apelaciones. En esos instantes, el gerente de seguridad cedió en reducir el castigo como parte del acuerdo.
Eso fue lo que paso en enero cuando la ciudad resolvieron una apelación por el oficial Ranjan Ford Jr., quien aceptó una expulsión temporal de 50 días. Originalmente, LaCabe había recomendado una expulsión de 90 días para Ford el 11 de julio de 2004 por haber balaceado Frank Lobato mientras estaba acostado, sin arma, en su cama.
Los castigos del gerente de seguridad fueron defendidos por los oficiales de audición en 21 casos.
Chris Olson, presidente del Civil Services Board, dijo que cada caso está decidido por los hechos y las circunstancias.
”Observamos cada uno individualmente”, dijo.
Cuatro oficiales de audición forman parte de la comisión, todos diplomados en leyes y originados en asuntos arbitraciones entre jefe y empleado.
Antes que puedan escuchar un caso de la comisión, un oficial de audición debe aportar una decisión.
Eral Peterson, director ejecutivo de la comisión, dijo que los oficiales de audición fueron escogidos a través de un proceso competitivo en donde los oficiales de sindicatos y los manejadores de la ciudad clasificaron sus preferencias.
Si el gerente de seguridad o un oficial no esta de acuerdo con la decisión de la comisión, ambos pueden apelar al Denver District Court, y luego al Colorado Court of Appeals. Durante los cinco años revisados, ni el distrito, ni la corte de apelaciones retrocedieron una decisión de la comisión.
En casos decisivos, un oficial de audición debe dar “su opinión debido” al castigo recomendado por el gerente de seguridad, pero aun no hay especificación como deben interpretar esa frase.
En diciembre de 2004, LaCabe creó un comité con oficiales de la ciudad, lideres comunitarios y la policía para encontrar maneras de reforma el sistema disciplinario. El comité está desarrollando un plan que establecerá reglamentos de castigo específicos para ciertas violaciones al departamento.
Actualmente, pocos reglamentos existen, y el gerente de seguridad debe asegurarse que sus decisiones de castigo queden consistentes con lo que oficiales recibieron en el pasado por infracciones similares.
Se puede comunicar con el escritor Christopher N. Osher al numero 303-820-1747 o al cosher@denverpost.com.



