ap

Skip to content

Breaking News

20051128_104035_Al_Lewis_Cover_mug.2005.jpg
Author
PUBLISHED: | UPDATED:
Getting your player ready...

Eventualmente, Matthew Ricks se hartó de la escritura sobre las paredes.

Epítetos raciales, insultos profanos, esvásticas, y los dibujos de hombres afro-americanos e hispanos siendo colgados por lazos.

”Ni se como describir mis sentimientos”, dijo el trabajador de bodega, de 33 años, acerca de ver tanto odio en las paredes del baño e equipo en su trabajo.

”El único bueno (calumnia) es un (calumnia) muerto”, dijo, recitando unos de las frases. “Es una amenaza terrorista, en mi opinión”.

Ricks, quien es mitad afro-americano e indígena americano, dijo que ha trabajado con mucho temor bajo estas condiciones desde que empezó a trabajar en 1995, aunque el abuso ha disminuido con cada queja federal. El trabajo paga $20 cada hora, y Ricks, quien solo tiene una educación de secundaria, me dijo que es el único trabajo, con sueldo alto, que puede encontrar.

”Vendría a casa y algunas veces lloraba, sintiendo que el mundo no tiene valor”, me dijo. “Lloraría delante de mi hijo algunas veces”

Las alegaciones de Ricks están juntados todo como una demanda que sometió la semana pasado contra su empleado, Albertsons, en el tribunal U.S. District Court en Denver.

”Tomamos todas las alegaciones de discriminación en el trabajo seriamente”, dijo Shannon Bennett, portavoz para Albertsons. “Investigamos a fondo y respondemos a cualquiera alegación que nos presentan”. Mas allá, Bennett dijo que no puede comentar el caso de Ricks.

Ricks, quien trabaja en la bodega de Albertsons cerca del I-70 y la calle Tower en Aurora, reclama que los gerentes le reprendieron cuando se quejó del graffiti.

”Cada vez que presentaba el problema, se enojarían conmigo”, dijo. “Se reían en mi cara y decían que era cómico, que estuve paranoico. Y me daban solicitaciones de agravios y me decían, escriba mas porque es tan chistoso’”.

Ricks reclama que los supervisores le intimidaba y que lo dieron asignaciones menos deseados. También reclama que sus jefes lo llamaron con calumnias raciales.

El abogado de Ricks, Mark Bove y Thomas Blumenthal, escribieron en la demanda que Ricks ha sometido dos quejas de discriminación con el Equal Employment Opportunity Commission.

”El EEOC ha determinado que hay causa para creer que los cargos dados por el señor Ricks son verdad”, dice la demanda. “El EEOC ha aconsejado a los involucrados que pretende a traer una demanda colectiva contra Albertsons”.

La demanda colectiva involucrará al menos de 200 personas, dice la demanda. Una portavoz para el EEOC rehusó comentar.

Pregunté al abogado de labor Todd Fredrickson, de la firma Otten Johnson Robinson Neff y Ragonetti, para que revise el caso.

”Si el EEOC o los abogados de este hombre comprueban que estas alegaciones son de verdad, entonces habrá consecuencias graves para Albertsons”, dijo. “Por otro lado, Albertsons aun no ha contestado”.

Ricks me dijo que eventualmente le llegó un ataque de nervios, la cual le forzó dejar el trabajo entre agosto de 2004 y febrero de 2005. Recibió tratamiento para estrés post-traumática, depresión y ansiedad.

”Es increíble saber que esto pasa tan francamente, ¿verdad?” preguntó. “Todos me pregunta, ¿por qué no te vas?’ Están equivocados, yo respondo, ¿por qué no se van ellos?’

El caso ha atraído la atención de Alvertis Simmons, de 49 años, y organizador del Million Man March en 1995 en Washington, D.C. (Simmons tiene sus propios problemas, incluyendo una demanda de falsificación de un negocio de seguridad. El se ha declarado inocente). Simmons dijo que ha hablado sobre el caso de Ricks con un ministro de Chicago, Jeffrey Muhammad, coordinador del Millions More Movement.

El ministro me dijo que si son verdad las alegaciones, apoyará a Simmons, quien está considerando un boicot nacional del Albertsons. “Te hace retroceder 100 años”, dijo el ministro acerca de las alegaciones.

Simmons dice que Albertsons ha afrontado alegaciones similares en el pasado.

En 2004, dos hermanos, uno anglosajón y uno hispano, alegaron en una demanda que un cajero les había dado un billete de dólar desfigurado con una esvástica y amenazas. En otro caso distinto, fueron demandados por una familia afro-americana, reclamando intimidación racial dentro de una tienda Albertsons. Ambas familias son de Thornton.

”Este es el mes de Historia Afro-Americana”, dijo Simmons. “No nos haga retroceder. Queremos ir hacia adelante. Pero tu, Albertsons, no está llevando hacia atrás”.

La sección de editorial de Al Lewis aparece cada domingo, martes y viernes. Favor de responder al , al numero 303-820-1967, o al alewis@denverpost.com.

RevContent Feed

More in News