Los residentes del Curtis Park dicen que han hecho “su parte” de dar refugio a las personas sin hogares en Denver y quieren que alguien mas se ocupen del problema.
El Curtis Park Neighborhood Association ha rehusado extender la vida de unos de los refugios mas grandes de la ciudad un programa experimental en el St. Francis Center.
El centro, ubicado en el 2323 Curtis St., recibe cerca de 300 personas cada noche cerca de un cuarto de las personas buscan refugio.
La asociación cedieron en continuar el proyecto hasta el primer de mayo, mas de seis meses del acuerdo entre el grupo y la ciudad.
La asociación quedó “claro que quisiera que nos vayamos a otro sitio”, dijo Deborah Ortega, director del Commission to End Homelessness en Denver, quien ayudó correr el trato de Curtis Park.
La política de la ciudad dice que debemos obtener opiniones del publico y apoyar cualquier plan para refugiar las personas sin hogar temporalmente, dijo Ortega.
Los oficiales de la asociación rehusaron dar comentarios, ni devolvieron llamadas.
Pero Stephen Gregory, dueño de un hotel en la calle Arapahoe, dijo la vecindad Curtis Park una colección de cases victorianas al norte del Lower Downtown “no puede continuar siendo el vertedero para los problemas de la ciudad”.
Entre las cuadras del St. Francis Center hay tres otros sitios dando refugio a casi 900 personas cada noche, incluyendo a Samaritan House, una de las mas grandes en la ciudad, con 400 camas.
”Estamos diciendo que hemos hecho nuestro parte”, dijo Gregory. “Es hora de agarrar alguien mas para apoyar los esfuerzos de la ciudad”.
Con su concentración de refugios u otros agencias de asistencia sociales, las quejas de las residentes comunes incluyen las aceras llenos de basura, los callejones utilizados como excusados públicos, y generalmente, un ambiente sucio, dijo Tom Luehrs, director del St. Francis Center.
Miembros del City Council están dispuestos para ayudar reubicar el programa, dijo Leuhrs, “si la ciudad puede convencer otra asociación” en otra comunidad.
Pero en Curtis Park, se acabaron las discusiones.
”Este barrio básicamente dijeron que ya no lo hará”, dijo Luehrs. “Han quedado claro: Te has comportado bien, pero si podemos decir no a los servicios para las personas sin hogar, lo haremos. Y lo han hecho”.
La decisión ha puesto los oficiales de la ciudad en aprietos porque no hay contendientes para reemplazar el programa de St. Francis.
En enero, la nueva comisión para gente sin hogar de la ciudad cuya meta es poner el fin el problema dentro de una década dijo que ha hecho “grandes zancadas” en sus primeros seis meses y aplaudió “el compromiso de la ciudad” para ayudar.
Ahora, la ciudad está “buscando sitios desesperadamente” para reemplazar el programa de St. Francis, dijo Ortega.
”Las personas sin hogar son un estigma y el problema crónico puede dar temor a muchos”, dijo Ortega. “Los he oído mucho: ¿Por qué otros barrios en la ciudad no están haciendo su parte?”
La consejera de la ciudad, Elbra Wedgeworth, quien representa Curtis Park y apoyó el programa experimental, dijo: “He tenido que poner mi pie sobre sus cuellos para que lo hagan”.
Ahora el resto de la ciudad necesita hacer su parte, dijo.
”Es un problema de la ciudad, y estoy orgullosa que han ayudado de nuevo”, ella dijo, “pero doy respaldo a su decisión cuando dicen que es hora de buscar un nuevo sitio”.
La policía dijo que el refugio no ha generado un gran numero de quejas y que la población de personas sin hogares probablemente no es la única causa en los aumentos de crímenes.
Cerrando el refugio podrá generar algunos problemas que temieron los residentes cuando abrió sus puertas, dijo Deborah Dilley, comandante de la sexta zona.
”Estas personas no tendrían donde ir, y caminarán por los vecindarios en busca de un lugar para quedar”, dijo.
Curtis Park es uno de los vecindarios mas antiguos de Denver y está ubicada entre la zona de Five Points. Su historia y arquitectura le han convertido en un área popular.
Mientras que LoDo se desarrollaba en un imán para turistas y la vida nocturna, la concentración de personas sin hogar, centrado cerca del Union Station, tuvo que mudarse hacia el noreste.
St. Francis también refugia a personas durante el día que no está afectado por la decisión de cesar operaciones nocturnas.
El programa nocturno de St. Francis es único: nadie se les permite dormir acostados es decir.
Las restricciones de zonas previene un refugio verdadero. Como resultado, muchos se duermen con las cabezas sobre las mesas, otros contra las paredes, mientras que otros se quedan en una silla, con la barbilla en el torso.
Cuando se cierra el programa nocturno, siete personas probablemente perderán sus empleos en el St. Francis, dijo Luehrs.
Se puede comunicar con el escritor David Migoya al numero 303-820-1506 o al dmigoya@denverpost.com.



