
En Leadville, hay tanto nieve alrededor del cerco en la casa de Dan Eller, dejando su perro spaniel caminar casualmente fuera de la yarda.
”Parece que ha estado nevando un pie cada tres días desde Navidad”, dijo.
Mientras tanto, en Trinidad, se ha sentido una sequía que hasta los rancheros han tenido que arrastrar agua a sus ganados.
”Si no tenemos humedad, tendré que vender mis ganados”, dijo Tom Miller, ranchero. “Necesitamos que rezar para que llueva. Sin eso, no se va ver nada bien”.
El tiempo que ha estado afectando Eller, Miller y el resto de Colorado es causa de una masa de agua fría del Océano Pacifico, cerca del tamaño de los Estados Unidos, estirándose por 5,000 millas fuera de la costa sudamericana, llamada La Niña.
La Niña empuja el chorro de aire al norte para que corte entre Colorado, dejando parte del estado húmedo, el otro seco.
Mientras que el National Oceanic and Atmospheric Administration oficialmente anunciaron que La Niña pegó el 6 de febrero, ha estado formándose desde los fines de otoño.
Leadville y Trinidad son un microcósmico de lo que está ocurriendo a través de Colorado, donde el residuo liquido pesado del norte presagia las inundaciones, mientras la sequía sureña promete incendios de bosques primaverales.
La nieve en Leadville promedia 150 por ciento, mientras que a las 214 millas, la nieve en Trinidad promedia 30 por ciento.
”Esa es La Niña. Favorece al norte de Colorado, no como el sur”, dijo Mike Gillespie, un supervisor de encuestas de nieve para el grupo federal Natural Resources Conservation Service.
Mientras tanto, los estudiantes en el colegio de Leadville, Colorado Mountain College, pueden practicar sus manualidades repetidamente en los montones de nieve en Ski Cooper.
Los esquiadores están celebrando la mejor temporada que han visto en años en las montañas norteñas y centrales.
Al mismo tiempo, ha visto muchos incendios de bosques en el este de Colorado. En el 7 de enero, un incendio de 4,000 acres cerca de Trinidad, destruyó cinco casas y costó $413,000 para apagarlo.
Tal vez insinúa algo para el futuro el riesgo de incendios es altísimo durante este tiempo del año, sin alivio cualquiera.
La semana pasada, hubo tres incendios de bosques cerca de Wray, Boulder y el condado de Elbert.
”Nuestro problema más grande es la falta de humedad y mucho viento. El viento lo ha secado”, dijo Bruce Newman, sheriff del condado de Huérfano quien también sirve como jefe de incendios.
”Los árboles y los techos están secos y el riesgo de incendios es alto”, dijo.
Levi Montoya, un oficial de conservación federal basado en Trinidad, dijo: “Mi padre, quien tiene 90 años, ha vivido aquí toda su vida, dice que está mas seco que los años de Zona Desértica”.
Las condiciones en las cuencas sureñas podrían ser una repetición del 2002, cuando 700 residentes en Beulah fueron forzados arrastrar agua 25 millas desde Pueblo durante la mitad del verano.
”No hay posibilidad para regar este verano”, dice Miller, quien cría ganado y alfalfa 14 millas al este de Trinidad.
La semana pasada, el supervisor de encuestas de nieve, Chris Pacheco, y hidrólogo, Joe Messina, se pusieron sus zapatos de nieve y caminaron en un sendero cerca del Guanella Pass, arriba del pueblito de Grant, para medir la nieve.
Colocaron tubos de aluminio en la nieve hasta que pegaron tierra.
”Once pulgadas”, dijo Pacheco. “Eso dará 1.6 pulgadas de agua”.
”No es el peor”, dijo Messina. “Pero está bajo”.
”Lo que estamos notando es que las tormentas están pegando los sitios al oeste y en las áreas de esquí, pero no está llegando al este”, dice Pacheco.
Mientras que el sur de Colorado se preocupa de la sequía y los incendios, las inundaciones de aguas residuales es una posibilidad en el norte de Colorado, dice Gillespie.
”Quizás habrá mas agua que lo que podamos maniobrar”, dijo.
La nieve en la cuenca South Platte River Basin, que sirve a Denver, es un poco mas alto que el promedio, y el almacenamiento del embalse promedia 93 por ciento.
”Nuestra situación es mas mejor aquí que en los años anteriores”, dijo Trina McGuire-Collier, portavoz para Denver Water. “Estamos optimistas prudentemente”.
Pero notó: “Hemos tenido tiempos raros con periodos extendidos de sequía en Denver y demasiada nieve en las montañas”.
Los científicos no están de acuerdo que tanto va durar La Niña, podría ser un año, podría ser menos.
”Este evento tuvo un comienzo raro en los fines de otoño, y fue predicho malísimo, así que podría irse durante esta primavera”, dijo Klaus Wolter, meteorólogo de NOAA, basado en Boulder.
Se puede comunicar con el escritor Dave Curtin al numero 303-820-1276 o al dcurtin@denverpost.com.



