El diseñador de estilo hip-hop, Marc Ecko, ha amenazado con demandar a la ciudad de Denver si ésta no cambia o anula su ordenanza anti-grafiti la semana que viene, dijo su abogado el Domingo.
En respuesta, Rosemary Rodríguez, miembro del Ayuntamiento de la ciudad, y dos docenas de enojados residentes y dueños de negocios, tuvieron una conferencia de prensa en la tarde para arremeter contra Ecko y su abogado, David Lane, argumentando que el grafiti es una plaga en las comunidades y que socavar la importancia de la ordenanza sólo empeoraría la situación. La conferencia terminó en una serie de acalorados intercambios entre Rodríguez y los que la apoyaban y el abogado Lane.
“Quisiera saber qué tipo de grafiti tiene el Sr. Ecko en su casa o en su propiedad,” dijo Alicia Ibarra, una residente de Denver.
Ecko es un ex-artista de grafiti que se convirtió en un magnate de los medios y de negocios de ropa, y quien fundó Ecko Unlimited, basada en Nueva York. El quiere hacer un festival de arte de grafiti en Denver, dijo Lane. Su plan es darle a los niños lienzos grandes y latas de aerosol para que “se puedan expresar artísticamente,” dijo Lane en una carta mandada electrónicamente a los líderes de la ciudad el Sábado.
Pero ahí, continuó, el plan viola una ordenanza de Denver que hace ilegal la posesión de latas de aerosol por menores, a excepción de algunas circunstancias. Lane dijo que esto es una violación del derecho a la libertad de expresión de Ecko, y le dió al Ayuntamiento de la ciudad hasta el 17 de abril para cambiar o revocar la ordenanza, o si no, tendrán que enfrentar una demanda. Lane dijo que todavía no hay una fecha fijada para el festival, pero Ecko quiere que sea pronto.
Una de las excepciones especificadas en la ordenanza es para cuando los menores tienen el permiso del dueño de la propiedad donde se encuentran. Eso parece ser aplicable en el caso del festival, pero Lane dijo que Ecko está preocupado de que los niños que vengan al evento sean arrestados de cualquier manera y tengan que pasar por el sistema judicial antes de ser exonerados.
El abogado de la ciudad de Denver, Cole Finegan, dijo que sería “una tontería” procesar a niños exentos de la aplicación de la ordenanza. El, junto con Rodríguez y los que la apoyan, acusaron a Ecko de tratar de crear controversia para impulsar sus ventas, especialmente las del nuevo videojuego que puso en venta, caracterizando a un pinta-grafiti rebelde como su héroe.
“En mi opinión,” dijo Rodríguez, “su (amenaza de) demanda es insustancial y sólo lo hace para su publicidad. Creo que va a usar esta discusión en Denver para vender sus cosas.”
Rodríguez y otros temen que cambiar la ordenanza o promover el grafiti legal empeorará el problema del grafiti ilegal.
Mike Moore, dueño de un negocio de hipotecas en South Federal Boulevard, dice que su negocio era frecuentemente rayado hasta que instaló cámaras de seguridad. Añadió que se debe establecer claramente la línea que divide lo legal de lo ilegal.
“Creo que la idea de tener un festival y promover el grafiti como un arte está bien,” dijo. “Pero debe ser promovido de manera que la gente no empiece a pensar que pueden hacerlo dondequiera que vayan.”
Lane contraatacó diciendo que Ecko no apoya el grafiti ilegal. Dijo que la ciudad debe trabajar en atrapar a los que lo hacen y debe dejar a los artistas tranquilos.
“Marc Ecko no está buscando dónde tener un festival de vandalismo,” dijo Lane. “Lo que él busca es tener un festival de arte en el que se usa pintura en aerosol.”
Se puede comunicar con el escritor John Ingold al 720-929-0898 ó jingold@denverpost.com.



