ap

Skip to content
Denver Post reporter Chris Osher June ...
PUBLISHED: | UPDATED:
Getting your player ready...

De acuerdo con el borrador de una carta de reclamo realizada por voluntarios y empleados de la Sociedad Humanitaria del Condado de Weld, este refugio de animales está haciendo eutanasia innecesaria y sin sedantes a sus perros.

La carta, que debía ser entregada el martes al Consejo Directivo de la Sociedad, también alega que un programa para acoger mascotas de personal militar en servicio, ha resultado en la eutanasia del perro de un soldado.

Una de las empleadas del refugio, Carrie Terroux, que planea firmar la carta junto con otros 14 individuos dice que “es barbárico como los animales están siendo asesinados.” Agrega “que por lo menos deberíamos darles una muerte decente.”

Elaine Hicks, directora ejecutiva de la sociedad, negó las acusaciones y dijo que estas vienen de empleados descontentos de que ella no les deje administrar el refugio de Greeley.

Hicks, que ha sido la sexta directora del refugio en los últimos cinco años, dijo que “los empleados ya no tienen el control del refugio y eso no les gusta.”

Ella dijo que el refugio tiene que utilizar la eutanasia en algunos perros, pues el espacio con el que cuentan es limitado, dijo además que los perros con mala conducta son los que tienen que ser eliminados.

“Nosotros no sólo admitimos animales que son simpáticos y mimosos y que eventualmente son adoptados.” Indicó Hicks. “Nosotros tenemos espacio limitado.”

Ella dijo que la Sociedad, que tiene contratos para manejar a gatos y perros perdidos del condado Weld y de las ciudades de Greeley y Evans, recibe anualmente a unos 6,000 animales.

Pero las 15 personas que exponen sus preocupaciones en la carta, incluyendo el ex manager de las perreras, Lisa Sullivan, indicaron que los perros han sido asesinados innecesariamente.

Terroux, que ha trabajado en el refugio desde el fin de marzo, dijo haber visto a 15 animales en los cuales se practicó le eutanasia. Dijo que en ninguno de estos casos los perros fueron sedados.

Hicks dijo que el refugio evita sedar a los perros antes de realizar la eutanasia, a menos que estos sean agresivos, pues los tranquilizantes enferman a los perros.

Registros indican que la queja acerca de las políticas de la eutanasia y su excesiva utilización, fue presentada en enero, días después de que Hicks fuera nombrada directora ejecutiva. La queja, que según el Departamento de Agricultura del Estado es inválida.

Terroux dijo que un pit bull, llamado Princess sufrió mucho y que terminó con la ruptura de una vena que causó un chorro de sangre.

Sus quejas son muy parecidas a las de James Sirio, antiguo manager de las perreras de refugio, que renunció a su puesto este año.

Según Sirio, en un documento escrito presentado por empleados nuevos y antiguos que se oponen a las prácticas del refugio, “a los animales se les está apuñalando y golpeando antes de inyectarlos.” En otra entrevista Sirio dijo que antes de que Hicks tomara la dirección del centro, a los animales se les sedaba antes de la eutanasia.

La carta prepara para ser entregada a la directiva del refugio indica que en cierta ocasión un soldado que se estaba preparando para ir a servir a Irak, trajo a su perro al refugio pensando que se beneficiaría de un programa de adopción. En vez de eso, el perro sufrió la eutanasia unos pocos días después.

La carta también indica que en varias ocasiones los perros que aparecieron en el periódico para ser adoptados fueron más bien sometidos a la eutanasia; y que a las personas que quisieron adoptarles se les dijo que los perros ya habían sido adoptados, cuando en realidad habían sido asesinados.

Hicks dijo que ella conocía de un solo caso en que esto haya sucedido y que no era un problema que sucedía a menudo.

Ella también explicó que algunos de los desacuerdos se basan en su decisión de hacer la eutanasia a perros agresivos y razas menos populares como los pit bulls.

“Si es que tengo un perro chow de 15 años y un beagle de 2 años de edad y no tengo espacio en el refugio, el chow tendría que ser eliminado.” Hicks dijo que, “esas son políticas administrativas.”

El refugio es monitoreado por el Departamento de Agricultura de Colorado, y aquellas personas que están presentando las quejas, van a pedir que se realice una investigación. Los registros indican que los inspectores estatales recibieron dos quejas anónimas en enero, una antes de la llegada de Hicks y la otra un mes después.

La queja después de que Hicks llegó, dice que los animales del refugio no recibían el alimento necesario y que se los mantenían en condiciones poco sanitarias. El inspector estatal, Kyran Cadmus, encontró ambas quejas sin fundamento.

El escritor Christopher N. Osher puede ser localizado al 303-820-1747 ó al

RevContent Feed

More in News