Miles de personas vieron pasar el calculado 75,000 personas mientras marchaban pacíficamente por Denver el lunes para atraer atención al tema de la inmigración.
No todos fueron compasivos.
”Muchos están metiéndose en las filas así no más”, dijo Casey Kool, de 22 años de edad y un ciudadano holandés quien está aplicando para la ciudadanía estadounidense.
Kool dijo que los inmigrantes de México deben de ser como los de más inmigrantes – deben de tomar parte del proceso formal de aplicaciones.
Actualmente en su esfuerzo de tres años para ganar la ciudadanía, Kool dijo que espera terminarlo en otros seis años. Un piloto comercial, Kool dijo que hasta el momento, ha gastado más de $10,000 en tarifas legales.
Dice que está molesto con la posibilidad de otra amnistía de la inmigración ilegal que podrá abarcar a millones.
”Obviamente los Estados Unidos es un país de inmigrantes, pero todos deben tomar un número y hacerlo de manera legal”, dijo.
El padre de Kool, Peter – de 51 años de edad, procedido de Ámsterdam y en visita a Denver – no ve el tema como blanco y negro como su hijo.
”No es muy fácil cuando tienes un país del primer mundo colindante a un país de tercer mundo”, dijo Peter Kool. “Los inmigrantes ilegales son seres humanos”.
Jonathan Golan, de 31 años, estaba sentado con sus dos amigos en una banquilla en la Cuadra del Escritor (Writer’s Square) durante la hora del almuerzo y tomaba un café con hielo mientras los manifestantes pasaron por la calle Lawrence.
Golan dijo que inmigró desde Australia tras servir un tiempo con el ejército israelí.
”Cualquier persona que lo hace lo debe hacer legalmente”, dijo Golan.
Sarah Marcogliese, dueña de una compañía de paisaje, dijo que creé que muchos inmigrantes mexicanos planean en regresar a sus países de origen, así que no son obligados a asimilar.
”Estoy molesta que no les gusta el inglés”, dijo. “Si quieres ser americano, sea americano. Pero no puedes convertir esto en México”.
El tema se convirtió en un debate ruidoso y vivo en el Teatro Griego en el Centro Cívico donde cerca de 100 manifestantes contestadores se juntaron con pancartas y circularon una petición de “Defiende Colorado Ahora (Defend Colorado Now)” pidiendo un limite a los servicios, no de emergencia, a los inmigrantes viviendo aquí ilegalmente.
”Estoy aquí de una manera positiva”, dijo Carroll Hector de Dumont. “Estamos aquí para apoyar las leyes de los Estados Unidos y Colorado”.
Hector, un trabajador jubilado, firmó la petición para “prohibir los beneficios a los indocumentados”.
”Esto no es anti-México”, él dijo. “No me gustan que quiebran la ley, especialmente cuando la gente se pone en evidencia que están quebrando la ley”.
Jim Curley, de 50 años de edad y de Littleton, sostenía una pancarta que decía: “Repelen los invasores ilegales. Recuerden el Álamo”.
”La situación ilegal está fuera de control”, dijo Curley mientras la gente en ambos lados gritaban a su alrededor.
Curley dijo que las autoridades estadounidenses deben intensificar más la frontera de México y multar pesadamente a los empleadores quienes contratan a inmigrantes ilegales.
”Los Estados Unidos deben doblar la cuota de la inmigración legal. Estoy a favor”, dijo Curley. “Favorezco la inmigración legal, no la inmigración ilegal”.
Se puede comunicar con el escritor Kieran Nicholson al número 303-820-1822 ó al knicholson@denverpost.com.



