
Washington – El Senador Ken Salazar se convirtió en un jugador importante en el juego de tira y afloja que se lleva a cabo en el Congreso sobre las leyes de inmigración.
El Líder de la Minoría del Senado, Harry Reid, demócrata de Nevada, le ha pedido a Salazar, demócrata de Colorado, que sea parte del comité que unificaría cualquier proyecto de ley acerca de inmigración que pase el senado con el que aprobó la cámara el año pasado.
“Es una oportunidad para trabajar en uno de los asuntos más urgentes en lo que se refiere a seguridad nacional,” dijo Salazar.
Es una oportunidad rara para un senador principiante, una que lo pondrá en lo que bien puede convertirse en un cuarto de guerra (war room). Muchos republicanos de la Cámara se oponen a cualquier legislación que les dé estatus legal a los inmigrantes ilegales.
Salazar nunca ha sido parte de un comité de conferencias. Miembros del comité son normalmente seleccionados por su antigüedad.
“Este es un asunto importante,” dijo Salazar. “Es importante en nuestro país y en Colorado. Sería muy bueno para mí el poder participar en la conferencia.”
Reid hizo el pedido a Salazar mientras negociaba un trato con el Líder de la Mayoría del Senado, Bill Frist, republicano de Tennessee, el cual haría posible que el proyecto de ley se abriera a discusión. La legislación sobre inmigración se paralizó por más de un mes porque los dos líderes no se ponían de acuerdo sobre los parámetros para debatir la legislación, y sobre que es lo que pasaría una vez que se aprobara.
Reid quería proteger las disposiciones que los demócratas apoyan, como un programa de trabajadores huéspedes y un camino establecido para que los inmigrantes ilegales obtengan la ciudadanía. El creía que la mejor manera de hacer eso era teniendo a alguien que participara en la formación de las leyes que se mandan al presidente, dijo el portavoz de Reid, Jim Manley.
“El introduce una opinión importante al debate,” dijo Manley acerca de Salazar. “El es de un estado del oeste, obviamente de herencia hispana. Ha estado activo en el debate hasta ahora.”
Salazar dijo que el quiere asegurarse de que el proyecto final trate los temas de seguridad en la frontera, cumplimiento de las leyes actuales, y lo que el llama “la realidad” de los 11 millones de trabajadores indocumentados en el país.
Salazar también dijo que si el Senado aprueba un proyecto de ley y el está en el comité de conferencias, “voy a trabajar muy cerca con mis colegas Republicanos en el Senado para convencer a nuestros colegas en la Cámara de nuestro producto.”
“Si podemos llegar a un proyecto que tenga un buen margen de victoria en el Senado, creo que tendremos una buena posibilidad de sacar algo de la conferencia que se aproxime a lo que obtenemos del Senado,” dijo.
El republicano Tom Tancredo, republicano de Littleton, quien encabeza a un grupo de republicanos que se oponen a todo tipo de legalización de ilegales, dijo que no está sorprendido que le hayan pedido a Salazar que se una al comité, ya que “todos los que conforman el comité apoyan el proyecto del Senado.”
“Todos ellos son los de las fronteras abiertas,” dijo Tancredo, “todos son de los que quieren una amnistía.”
Tancredo dijo que si el Senado aprueba una legislación con programas de trabajadores huésped y ciudadanía para inmigrantes, duda mucho que el comité pueda unificar los tan diferentes proyectos sobre inmigración del Senado y la Cámara. Demasiados republicanos de le Cámara rechazarían la versión del Senado, dijo.
”Es que no hay manera de que se apruebe en la Cámara,” dijo, “es imposible.”
Tancredo dijo que el discurso que planea el presidente Bush para el lunes es un esfuerzo por influenciar la legislación, y que se espera que Bush hable acerca de militarizar la frontera, en un esfuerzo por calmar a los críticos que dicen que se necesita reforzar la seguridad de la frontera antes de considerar un programa de trabajadores huéspedes.
Cuando se le preguntó si estaría dispuesto a sacrificar el programa de trabajadores huéspedes y el camino a la ciudadanía por un proyecto que sólo refuerce la seguridad fronteriza, Salazar objetó.
“No se puede tratar el asunto de la inmigración si no se hace de manera exhaustiva,” dijo. “Los esfuerzos en materia de reforma migratoria que sólo han considerado una parte u otra… no han resuelto el problema.”



