
Los niños que desaparecen en los terrenos remotos menudamente reaccionan de maneras distintamente diferentes que los adultos – y algunas veces, los esfuerzos más infantiles e instintivos producen resultados que pueden salvar la vida.
“Hay una pauta”, dijo Laurence Gonzáles, autor de la “Supervivencia Profunda (Deep Survival)” y otras obras sobre la ciencia del comportamiento del ser humano. “Los niños menores de 6 o 7 años suelen hacer mejor que los niños mayores. No tienen el sentido de estar perdidos y que tienen que ir a algún sitio, así que suelen a no moverse tanto”.
Cuando Evan Thompson, de 8 años, se alejó de un sitio de campamento en las montañas sureñas de Colorado el fin de semana pasada, él podría haber caminado por varias millas antes que los rescatadores le encontraron prácticamente sin daños el martes.
Y mientras que su movimiento constante le hizo más difícil de encontrar, él sí exhibió algunos comportamientos instintivos que casi ayudó su causa. Se reporta que se acurrucó en un árbol durante la noche y que tomó agua de un drenaje – al que llamó “asqueroso” – cuando tenía sed.
“Los niños suelen hacer cosas que son buenos para ellos”, dijo Gonzáles, basado en Evanston, Illinois. “Si tienen sed, tomarán de un charco de lodo. Si tienen frío, gatearán a un tronco y se cubrirán”.
Pero mientras que los niños crezcan y desarrollan más ideas adultas sobre el mundo, esas estrategias instintivas suelen a ser reemplazadas por esfuerzos solucionadores de problemas que van a la extrema contraria de las mejores practicas.
Se van sin dirección. Tratan de re-orientarse. Se le entra el pánico y corren hasta que se cansen.
Los adultos sin experiencia en la supervivencia de los terrenos remotos no son exentos a hacer decisiones defectuosas. De hecho, los excursionistas desaparecidos más son varones entre 18 y 29 años edad, procediendo de áreas urbanos, dijo Howard Paul, portavoz para el Panel de la Búsqueda y Rescate en Colorado (Colorado Search and Rescue Board).
Los rescatadores el jueves localizaron a un hombre de 48 años, de Louisiana, quien había permanecido perdido desde el domingo pasado en el Parque Nacional de la Montaña Rocosa (Rocky Mountain National Park).
La aventura ansiosa de Terry Harlon, como en la búsqueda de Evan, terminó bien.
“Lo que los adultos harán es pensar que no están perdidos e ir caminando en la dirección equivocada para siempre”, dijo Jake Jones, director de la persecución silvestre y consejero de personal para el Equipo del Rescate Montañoso del Colegio de Western State (Western State College Mountain Rescue Team).
Algunos elementos claves para convertirse en un blanco fácil para los rescatadores es quedarse quieto, hacerse visible y quedarse cerca de lugares en donde los equipos de rescate probablemente buscarán – cerca del agua, senderos y calles.
Kenneth Hill, un profesor de psicología en la Universidad de Santa Maria (St. Mary’s University) en Nueva Escocia, ha pasado las últimas dos décadas estudiando el comportamiento de individuales perdidos en los terrenos remotos.
Su investigación muestra que de todos los grupos de “personas perdidas” – incluyendo a los cazadores, excursionistas y pescadores – los niños parecen viajar lo más lejos. Y algunas veces, dejan atrás a sus rescatadores.
“Con frecuencia, cuando ves a estas búsquedas, ves que no fueron extendidos lo suficientemente lejos y eso es la razón por la cual los niños no fueron encontrados mas temprano que ellos”, dijo Hill. “La gente los subestima”.
Los expertos ofrecen una variedad de consejos para inculcar a los niños antes de llevarles en los terrenos remotos. Algunos recomiendan cargar silbatos que pueden usar si se pierden.
Otros instruyen a los niños que “abracen a un árbol” como una manera de encontrar un área relativamente abrigado que les mantendrá en un sitio.
Hill dijo que es importante que los adultos supervisores recuerden a los niños que si se pierden, deben de mantenerse en un lugar, así para que los rescatadores les pueda encontrar.



