El calentamiento global abasteció sobre la mitad del calor a las aguas del Océano Atlántico Norte que engendraron un número récord de huracanes en el 2005, lee un estudio creado por el Centro Nacional de Investigación Atmosférica (National Center for Atmospheric Research o NCAR).
El estudio, que será publicado la próxima semana en las Epístolas de Investigación Geofísicas (Geophysical Research Letters), dice que el cambio climático, y no tan sólo los ciclos naturales, fue un factor importante en los huracanes del Atlántico – incluyendo las tormentas de Categoría 5 Katrina, Rita, y Wilma.
El calentamiento global “incrementa el riesgo de intensificaciones futuras en la actividad de huracanes,” dijo Kevin Trenberth, uno de los autores del estudio y científico en el NCAR basado en Boulder.
El estudio fue publicado el mismo día que la Academia Nacional de Ciencias (National Academy of Sciences) informó que la Tierra está tan caliente como jamás ha estado desde los pasados 400 años. El panel de científicos climáticos informó al Congreso que las actividades humanas son las responsables de una gran parte del calentamiento reciente.
Gases tales el dióxido de carbono que se consigue al quemar combustibles fósiles, los cuales pueden atrapar calor, están acumulándose en la atmósfera. Los niveles de dióxido de carbono han incrementado por un 19 por ciento en los pasados 48 años, según los datos federales.
Los escépticos del calentamiento global cuestionaron el nuevo estudio sobre huracanes, los cuales encontraron que durante una gran parte de la temporada de huracanes del 2005, las temperaturas en la superficie de los mares a través del Atlántico ascendieron a una temperatura récord de 1.7 grados Fahrenheit de la media entre 1901-1970.
La mayoría de los investigadores concuerdan que las aguas calientes alimentaron la intensidad de los huracanes, pero se separan en cuanto a la causa – gases de efecto invernadero suscitaron el calentamiento global o un ciclo natural de décadas.
Estudios previos indicaron que la oscilación del Océano Atlántico Norte – un ciclo continuo de la temperatura del océano y presión del aire – tenía la culpa del calentamiento y las pautas de enfriamiento asociadas con la actividad de los huracanes.
El estudio del NCAR, el cual observó a los patrones de las temperaturas globales, dijo que el calentamiento global – y no la oscilación – es responsable de la mayoría de la tendencia de calentamiento.
El estudio del NCAR también dice que la oscilación es, en la actualidad, más débil que se había pensado anteriormente.
William Gray, un pronosticador de huracanes durante mucho tiempo en la Universidad Estatal de Colorado (Colorado State University o CSU), rechazó la contención del NCAR que el calentamiento global era el mayor culpable de los huracanes y que la oscilación del Atlántico había languidecido.
“Eso no es cierto – es tan fuerte como lo fue en los años 40 y 50 cuando tuvimos una temporada tan fuerte,” dijo Gray.
En el 2005 hubo un récord de 28 tormentas tropicales, 15 de ellas convirtiéndose en huracanes.
Gray dijo que otros factores – tal y como los vientos de nivel superior – juegan un papel en la actividad de huracanes y debería de haber sido anotado en el estudio del NCAR.
Los autores del estudio dijeron que el calentamiento de las temperaturas en la superficie de los mares no quiere decir que cada año vayan a conseguir un récord para los huracanes.
“Cada año traerá altos y bajos en las temperaturas de las superficies de los mares tropicales del Atlántico dado a variaciones naturales,” dijo Trenberth en un comunicado.
Continuó diciendo: ”De todas formas, el calentamiento a largo plazo del océano deberá incrementar la línea de base de la actividad de huracanes.”
Se puede comunicar con la periodista, Kim McGuire, al 303-820-1240 ó al kmcguire@denverpost.com.



