Michael Julius Ford escogió sus blancos al azar y no dijo ni una palabra mientras avanzaba disparando a sus colegas en el almacén de depósitos de Denver, dijo una de sus víctimas.
“Apareció por una esquina y comenzó a disparar,” dijo Luis Relford, de 34 años, un trabajador de Safeway que fue abaleado en la muñeca derecha cuando comenzó el turno de las 3 de la tarde el domingo. “El estaba disparando al azar. … Pensé que (tenía) que salir de allí a como de lugar.”
Cuando Ford de 22 años, terminó la balacera que duró una hora completa en el almacén de depósitos de Safeway cerca de la Interestatal 70, una persona estaba muerta y cinco heridas, incluyendo un miembro del equipo SWAT de Denver que fue herido en la cadera.
Los miembros de SWAT mataron a Ford después de que éste les dispara a ellos, dejando sin respuesta al por qué el graduado de la Preparatoria Montbello atacó a sus colegas.
Hablando en una conferencia de prensa en el Centro Médico Denver Health y con un vendaje en su muñeca derecha, Relford dijo que no hubo mucho tiempo para pensar cuando oyó el primer disparo de bala del revólver de cañón largo.
“A mí me disparó casi inmediatamente, luego caí al suelo, me levanté y comencé a correr,” dijo Relford, quien comenzaba su segundo mes como seleccionador de órdenes. “(Ford) estaba a 20 pies de mí. Estaba disparando a todo el mundo; no sólo me estaba apuntando a mí.”
El padre Ford – quien dijo que estaba todavía tratando de entender los detalles del tiroteo – dijo que un oficial del sindicato del almacén de depósitos le había dicho el martes que su hijo no había recibido la promoción de trabajo que esperaba.
“No estoy dando excusas; no hay excusa,” dijo el padre de Ford, Khalid Muhammad, un empleado retirado de Safeway que trabajó en el depósito por 30 años.
Muhammad no dio el nombre del miembro del sindicato pero dijo que la persona tenía “acceso a esta información.”
“Yo sé luego de haber trabajado para Safeway, que ellos se han olvidado de la lista de antigüedad,” dijo Muhammad. “Realmente pienso que no le dieron la promoción que le correspondía.”
Jeff Stroh, portavoz de Safeway, dijo que esa afirmación no tiene fundamento.
“La policía condujo una investigación meticulosa. … Hemos hecho nuestra propia investigación con los supervisores y no hemos encontrado nada,” dijo Stroh.
Ford fue contratado hace 16 meses, de acuerdo con su registro de trabajo y pertenecía a los Teamsters del Local 537. Ted Textor, secretario-tesorero del local 537, dijo el martes que no se habían registrado ningún tipo de queja en el sindicato.
Ford no había tenido ningún tipo de problemas con sus colegas, dijeron los directivos de Safeway. Relford dijo que ellos habían tenido algunas conversaciones y que Ford era amigable pero callado.
Pero el padre de Ford dijo que su hijo tenía la tendencia a sentirse herido en sus sentimientos y que “si era provocado se volvía muy molesto.”
La mañana del tiroteo, dijo Muhammad, que Ford estaba actuando de una manera muy extraña.
“Yo le pregunte si es que algo le estaba molestando en el trabajo,” agregó Muhammad. “El dijo que algo muy grande se va a venir a bajo y que es muy grande. El dijo que él escucharía acerca de aquello.”
Antes, la hermana de Ford dijo que al hombre lo molestaban porque era musulmán. El padre de Ford, la policía de Denver, los directivos del Safeway y Relford dijeron que en el trabajo el nunca fue un blanco de burla por su religión.
Cuatro de las víctimas de Ford todavía estaban en el hospital el martes, recuperándose de varias heridas de bala. Otro herido fue tratado con anterioridad y ya fue dado de alta.
Mark Moran, de 37 años, estaba condición crítica; John Mendoza de 27 años estaba en condición seria y Relford estaba en buena condición. El oficial del equipo SWAT, Derick Domínguez fue elevado a una condición estable pero tiene el fémur roto.
Mauricio De Haro recibió un impacto de bala y fue asesinado en la bodega. La familia de De Haro declinó discutir los detalles de la balacera, pero dijo que no tenían respuesta alguna del porque el trabajador de 32 años había sido asesinado.
La familia de Moran emitió un comunicado pidiendo que “por favor todos tengan a Mark en sus pensamientos y oraciones.”
Y leyendo de un comunicado escrito, Nicole Mendoza, la esposa de John Mendoza, agradeció a la policía que respondió a la escena y dijo que su familia esta “orando por la recuperación total de todas las víctimas así como de los empleados del Safeway y las familias afectadas por esta trágica situación.”
Por su parte, Relford tiene una placa de metal con seis tornillos que unen los huesos rotos de su mano.
El ha tratado de entender la ira de Ford, pero eso sólo le dejo con un sentimiento de vacío.
“Nadie debe estar en una situación como esa,” dijo Relford. “(Ford) no tenía ninguna razón para venir y arruinar las vidas de otras personas, solamente porque él tenía problemas.”
Se puede comunicar con el escritor Robert Sánchez al 303-820-1282 o al rsanchez@denverpost.com.
El escritor Manny Gonzáles y el investigador del Denver Post, Barry Osborne, contribuyeron para este reportaje.





