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Officers leave after Joshua Christianson, at one point holding his rifle to his head, was subdued Wednesday. Some Loveland homeowners were evacuated and others told to stay inside.
Officers leave after Joshua Christianson, at one point holding his rifle to his head, was subdued Wednesday. Some Loveland homeowners were evacuated and others told to stay inside.
John Ingold of The Denver PostKirk Mitchell of The Denver Post.
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Loveland – Un marino de 18 años que estaba afligido y por lo visto, asustado de irse a Irak sostuvo en rifle de asalto a su cabeza y amenazó con jalar el gatillo en la mañana del miércoles en un callejón sin salida.

Los oficiales del equipo SWAT y el joven, identificado como Joshua Christianson por la policía, se entablaron en un enfrentamiento que duró casi siente horas, mientras que los negociadores hablaban con Christianson en un teléfono celular e intentaban a convencerlo que bajara su rifle

Luego, justo antes del medio día, los oficiales detonaron varias granadas tipo flash-bang para distraer a Christianson, mientras que otros dos oficiales le balacearon una vez con balas grandes de goma, dijo Rae Bontz, la sargenta de la Policía de Loveland.

Christianson se cayó al piso y los oficiales le llevaron en custodia dentro de unos segundos, dijo Bontz. Los paramédicos en la escena trataron a Christianson por sus heridas.

Victoria Lisote, quien dice que es amiga de Christianson, dijo que le había dejado un record por teléfono temprano el miércoles.

“Estaba llorando y dijo que ya no quería hacerlo, que yo había sido una buena amiga para él y que nunca quiso ir a Irak”, dijo Lisote.

Christianson fue destinado a Camp Pendleton en California. Se había enrolado en 2005 justamente tras su graduación de la Escuela Preparatoria Loveland, dijo Lisote. Su vecino, Ronald Moss, dijo que Christianson le había dicho que estaba visitando la casa de pase y que estaba programado en regresar al campo el miércoles.

Sin embargo, no fue claro si Christianson iba ser enviado a Irak.

Moss dijo que Christianson le había dicho que se iba a Irak en septiembre. Pero Bontz, la sargenta de la Policía de Loveland, dijo que su comandante le había dicho a la policía que no hubo ningún plan para enviar a Christianson.

“Todavía no estamos seguro qué provocó todo esto”, dijo Bontz.

Parece que hay muy poca investigación sobre que tipo de estrés psíquico puede infligir la ansiedad de un posible despliegue. Pero generalmente, los temas de la salud mental y el suicidio, en particular, son preocupaciones agudas para el ejército. De acuerdo con las estadísticas oficiales, al menos 76 miembros del personal militar se hayan muertos a causa de heridas auto-infligidos mientras que servían en la Operación Liberación Iraquí.

Un articulo en la Revista de la Asociación Medica de América (Journal of the American Medical Association) encontró que cerca del 20 por ciento de veteranos de regreso de Irak, tenían un problema de la salud mental y que un 35 por ciento recibieron atención medica.

Moss dijo que el martes, habló brevemente con Christianson, quien estaba visitando su madre, en una fiesta de vecindad del Cuatro de Julio. Christianson le había dicho a Moss que regresaría a casa otra vez en agosto antes de su gira en Irak. Su hermano, a quien Moss conoce como “JC”, está en los Marinos y estaba programado en ir a Irak antes”, dijo Moss.

La policía fue llamada a la cuadra 3500 de la calle Granby Court a las 5:09 de la madrugada el miércoles, dijo Bontz. Christianson estaba en un callejón sin salida sosteniendo un rifle de asalto semi-automático tipo AR-15, la versión civil del M-16.

Mas oficiales, incluyendo los equipos SWAT de Loveland y Fort Collins, equipos caninos y una escuadra de bombas, fueron llamados. La policía de Loveland hicieron una llamada de 911 al revés con tal de evacuar las siete viviendas en la vecindad y para advertir a los otros residentes que estén en sus casas, él dijo.

Gale Stiner, quien vive al lado de Christianson, dijo que salió de su casa como a las 6 de la mañana el miércoles para agarrar su periódico.

Afuera, él vio a Christianson sosteniendo un rifle y los oficiales en la extrema del callejón.

Christianson le había saludado y preguntado como estaba, dijo Stiner.

“No fue amenazante”, dijo Stiner acerca de su encuentro con Christianson. “Estaba bien calmado y de ninguna manera fue una amenaza para todos menos él”.

El teniente Rick Arnold, un oficial del equipo SWAT de Loveland, dijo que durante el enfrentamiento, los negociadores convencieron a Christianson de remover la recámara de su arma en cambio por tres cigarrillos, pero pronto volvió a meterlo.

Durante la mayoría del enfrentamiento, Christianson caminaba alrededor del callejón sin salida de las casas de media clase en una vecindad quieta en el oeste de Loveland, dijo la policía.

En cierto momento, Christianson estaba sentado con las piernas cruzadas en el suelo al lado de su buzón. Había colocado la culata de su rifle a sus pies, con su dedo en el gatillo y el cañón entre sus cejas, dijo John Helden, quien había visto el enfrentamiento a través de su binocular desde su casa al otro lado de la calle.

“Eso fue cuando dejé de ver con mi binocular porque no quería ver que jalara el gatillo”, dijo Helden.

Mientras que el enfrentamiento llegaba a su fin, varios estruendos fuertes resonaron por toda la vecindad y una radio policíaca había crujido que llevaron el sospechoso en custodia.

“Todos estamos contentos de que fue una conclusión exitosa”, dijo Phil Metzler, el sargento de SWAT de Loveland. “Somos una organización que salva vidas y eso fue lo que hicimos hoy. Salvamos la vida de un jovencito a quien le queda mucha vida”.

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