Mientras dos niños adolescentes en dificultades en una montaña llamaron ayuda, una despachadora del 911 del condado de Adams no sabía de dónde procedía la llamada y no tenía ni idea de qué se trataba.
“La calidad de audio era realmente mala, pero uno podía oír que estaban en apuros,” dijo Bill Malone, el director del 911 del condado.
Los teléfonos móviles presentan problemas a los oficiales de emergencia porque, al contrario de las líneas terrestres, a veces son difíciles de localizar. Este fue el caso del accidente ocurrido el jueves, y la buena suerte acompañó a los muchachos al ser rescatados.
La despachadora sólo entendió una palabra: “arcoiris.” Lo retransmitió al área donde se reunía la Familia Arcoiris (Rainbow Family) en el Bosque Nacional Routt.
Entretanto, los dos adolescentes de Boulder estaban en apuros en el Glaciar Arapaho cerca del Lago Arcoiris (Rainbow Lake). Uno de los muchachos sufrió una herida a la cabeza, y el otro tenía lesiones en una de las piernas.
Hacía viento y frío, y el sol empezaba el ocaso, dijo el portavoz del alguacil del condado de Boulder, Rik Henrikson.
Los despachadores del condado de Adams intentaron llamar a los muchachos, y eventualmente restablecieron el contacto, aprendiendo la localización exacta de los muchachos de 16 y 17 años.
Sobre las 21:00 horas de la noche, los rescatadores subieron la montaña porque el terreno duro y la oscuridad convertiría un puente aéreo en peligroso. Los muchachos, cuyos nombres no fueron publicados el viernes, fueron rescatados durante la mañana. Fueron tratados y enviados a casa del hospital, dijo Henrikson.
Fueron salvados por los pelos en las circunstancias difíciles en que se encontraban, dijo Malone.
Cuando las llamadas al 911 son realizadas por los teléfonos terrestres, van directamente a las autoridades locales. Pero las llamadas de emergencia realizadas por un teléfono móvil van a la torre basada en la línea de visión más directa, dijo Malone. La torre luego transmite la llamada a las autoridades más cercanas, las cuales no son necesariamente los rescatadores más cercanos al llamador.
“Algunas veces recibimos llamadas de móviles de Texas, California, o incluso de Florida,” dijo Malone. “Sólo estoy contento que esto ha salido muy bien pese el echo que estábamos tan fuera del área y sólo pudimos entender trozos de la información.”



