
Colorado Springs – El jefe de policía de Colorado Springs, Luis Vélez, bajo ataque tras la pérdida indebida de evidencia en más de 500 casos, le dijo a su jefe ayer, martes, que se jubilaría el 1 de septiembre.
Vélez, de 56 años, quien empezó como un patrullero el 1 de abril de 1975, y luego se convirtió en jefe en el 2002, dijo haberse convertido en una “varilla de rayos” de críticas del departamento compuesto por 688 oficiales. Vélez dijo el martes que no estaba presionado para jubilarse.
“Es algo que he pensado sobre ello mucho más en el pasado reciente. La decisión ha sido difícil de tomar; sigue siendo difícil,” dijo Vélez. “Creo que es el tiempo oportuno para mí, y creo que también lo es para la organización. Ciertamente, un número de cuestiones personales tanto como profesionales me hicieron mella para tomar esta decisión.”
Los funcionarios del departamento dijeron que las evidencias fueron perdidas por un supervisor despejando fortuitamente la evidencia. Una investigación interna, una investigación llevada por el fiscal del distrito, y una revisión por el fiscal general del estado aún se están llevando a cabo, aunque el departamento mantiene que negligencia, en vez de transgresión criminal, era el culpable.
Vélez dijo que como jefe, él es, a fin de cuentas, responsable por la evidencia perdida.
“Yo soy el jefe. El viejo cuento, la responsabilidad para aquí,’ es cierto,” dijo. “Ocurrió bajo mi cargo. Tanto como dije anteriormente que fue un choque cuando nos dimos cuenta de ello, lo bueno es que es reparable.”
Los fallos de la evidencia, el intento de Vélez en cambiar las reglas sobre el servicio civil, y la transferencia del lugarteniente Brian Grady de la unidad de homicidios a un turno de noche en una subestación incitó una votación de no-confidencias de los 655 miembros de la Asociación Protectora de la Policía de Colorado Springs (Colorado Springs Police Protective Association o PPA). Pero la asociación no dijo cuántos miembros votaron.
Rochelle Terrell, directora ejecutiva del PPA, dijo que sería la decisión de la junta de la asociación de publicar los resultados de la votación.
”Probablemente es lo mejor,” dijo Terrell de la ida del jefe.
Vélez dijo que la votación del PPA no fue obligatoria y no habría influido en cualquiera de las decisiones tomadas.
A lo largo de su carrera profesional, Vélez fue instrumental en la creación del programa Intervención de Pandillas (Gang Intervention) del departamento. También sirvió como director de seguridad para los Juegos Mundiales de Policías y Bomberos en 1993 y el Festival Olímpico de los EE.UU. en 1995. Vélez fue reconocido por su liderazgo en el comando de todo el personal del CSPD en enero del 2001 durante una captura exitosa de los dos fugitivos restantes de los “Texas Seven” en Colorado Springs.
Vélez, quien declaró públicamente hace tres semanas que no se retiraría, dijo que su perspectiva cambió tras la muerte de su madre, Irma Vélez, 82 años, en Nueva Jersey el 24 de junio.
“Por todo lo que yo pensé que estaba bastante mal hasta ese momento, eso se convirtió en un mal pasado la escala Richter,” dijo Vélez.
El alcalde de Colorado Springs, Lionel Rivera, dijo que la jubilación de Vélez será “una pérdida para la ciudad y una pérdida para el departamento.”
”El jefe Vélez fue un modelo a seguir por la juventud hispana y para el departamento en general,” dijo.
Vélez dijo que sus planes inmediatos son de dormir hasta muy tarde el 2 de septiembre y quizás obtener un trabajo en el campo de mantenimiento.
Se puede comunicar con la escritora, Erin Emery, al 719-522-1360 ó al eemery@denverpost.com.



