Coushatta, Louisiana – A través de sus frecuentes ojos negros y mejillas hinchadas, Rita Morgan vio a su ex-marido Robert Browne como un hombre violento y controlador pero no un asesino en serie.
Sin embargo, Browne afirma haber matado a 48 personas en nueve estados y en Corea del Sur durante un período cerca de 25 años que acabó en el condado de El Paso cuando fue arrestado en 1995 por el asesinato de Heather Dawn Church de 13 años.
Morgan también dijo que ella estuvo con Browne la noche del 28 de mayo de 1983, cuando afirma haber matado a su vecina, Wanda Faye Hudson, de 21 años.
“Habíamos salido y jugamos a las cartas hasta muy tarde, y luego venimos a casa, preparamos café, nos sentamos en la cocina, y luego nos fuimos a la cama, y él estuvo allí toda la noche,” dijo, añadiendo que la policía de Colorado nunca la había contactado. “Simplemente no veo cómo supuestamente pudo hacer algo semejante a ello cuando estuvo conmigo todo el tiempo.”
Browne conoce los detalles del asesinato de Hudson, dijo, “pero todo el mundo en el pueblo supo todo al día siguiente. Este es un pueblo realmente pequeño.”
El padre de Browne era un alguacil diputado en una fuerza policial compuesta de menos de 20 personas.
Otras personas en su pueblo natal recordaron a Browne como un mentiroso y un fanfarrón que amaba elaborar bromas pesadas. Algunas de esas personas se preguntaban si Browne estaba confesando para atraer atención o para conseguir mejores condiciones en la prisión.
Sin embargo, los investigadores de Colorado mantienen su postura. El teniente Clif Northam, de la oficina del alguacil del condado de El Paso, dijo no saber si los investigadores habían hablado con Rita Morgan o cualquier otra persona en Coushatta, pero sí dijo que muchos de los detalles que Browne proveyó sobre los homicidios eran descripciones exactas.
”Mucho de lo que él nos ha dicho fue corroborado independientemente y era información que sólo el asesino podía saber,” dijo Northam. “Probablemente haya gente ahí afuera que no esté de acuerdo, especialmente gente que le conocía o conocía a su familia. Probablemente estén en choque porque saben que su familia es una buena familia.”
“Historia tiene muchas lagunas”
Pero Kathy Cole, la hermana mayor de Faye Self, de 26 años, duda que Browne haya matado a su hermana.
Durante el tiempo que él vivió aquí, Browne trabajó y se quedó en los apartamentos adueñados por su hermano. Self era otra residente del complejo de nueve unidades cuando desapareció sin rastro.
Browne afirma haberse reunido con Self en un bar al otro lado del pueblo, donde su carro fue encontrado estacionado y cerrado con llave al día siguiente. Dijo haber utilizado cloroformo para dejarla inconscientemente en su habitación y que ella murió de la emanación tóxica antes de poder tener sexo con ella.
“Su historia tiene tantas lagunas que tengo miedo de creerle,” dijo Cole. “Nadie la vio borracha. ¿Por qué dejaría su carro allí?”
Cole dijo “que el trabajo policial era de pésima calidad desde el principio hasta el final.”
Dijo que el padre de Browne trabajó en el caso, un conflicto de interés. Durante los primeros días de la desaparición, el departamento del alguacil aseguró a la familia que Self sólo se había ido así no mas – que no había evidencia de ningún crimen. Un año y medio después de la desaparición de Self, los investigadores del alguacil habían perdido sus registros dentales y las pocas migajas de trabajo investigativo que habían reunido, dijo Cole. Los intentos para localizar al antiguo alguacil, Buddy Huckaby, no fueron exitosos.
El alguacil de ahora, Johnny Norman, dijo que los investigadores de Colorado nunca trabajaron con su departamento en los casos a cualquier nivel de detalle.
La investigación sobre la conexión de Browne con el caso de Self no trae nada de paz a la familia.
“Quiero ser capaz de liberar a mi hermana y dejarla en paz,” dijo Cole. “Ha sido como una herida que nunca cicatriza.”
Para la ex-mujer, Rita Morgan, sus heridas, físicas y mentales, ya han cicatrizado.
Browne fue un chamaco muy guapo en el pueblo procedente de una familia agradable pero pobre. Cuando empezaron a salir juntos, ella era una divorciada en sus 20 con dos hijos jóvenes. Browne era muy bueno con los niños, dijo Morgan, y nunca la abusó delante de ellos.
Se pregunta si Browne simplemente estaba aburrido en prisión. Al escuchar sus relatos y haciendo tratos por información, las autoridades están jugando el tipo de juegos manipuladores que a Browne le encanta, dijo Morgan.
“Jamás debieron haber negociado su culpabilidad cuando él mató a esa niña pequeña” en Colorado, dijo. “Le deberían haber dado la muerte. Ellos (las autoridades) simplemente no conocen a Robert.”
La periodista, Felisa Cardona, contribuyó a este reportaje.
Se puede comunicar con el escritor Joey Bunch al 303-820-1174 ó al jbunch@denverpost.com.



