En la vida, algunos conceptos desafían todo racional humano, y sin embargo existen.
Conceptos como más dinero traen consigo más problemas. Cuando se necesita darse prisa, el ir despacio ayuda. La ignorancia es la felicidad absoluta. Las pelirrojas disfrutan más.
Para aquellas personas cuyas vidas son los Broncos, la temporada del 2006 traerá una noción realmente única.
Menos ataques rápidos e intensos. Más saqueos.
En nombre de Lawrence Taylor, ¿cómo debe funcionar esto?
“Esto funciona de la siguiente forma: cuanta más gente traigas, más personas de la ofensiva se irán para proteger,” dijo el entrenador de la línea ofensiva de los Broncos, Andre Patterson, “y más defensores uno-a-uno estarán allí afuera. Vuelva al partido contra Pittsburgh.”
Para los Broncos, uno siempre vuelve al partido contra Pittsburgh.
“Vinimos con todo lo máximo,” dijo Patterson. “Bueno, ellos mantuvieron a sus recepetores para bloquear a todo el mundo. Así que le dieron más tiempo a (Ben) Roethlisberger para lanzar la pelota con Champ (Bailey) y otros defensores sobrantes para cubrir todo el campo.”
Para sorpresa de sus oponentes regulares de la temporada, los Broncos era una defensiva atacadora rápida e intensa el año pasado. Ningún equipo jugando fuera de la alineación 4-3 atacó más rápida e intensamente. En su mayor parte, la estrategia agresiva y total de los Broncos fue alabada. Estaban 13-3 durante la temporada regular. En su primera victoria de la segunda fase en siete años, un ataque rápido e intenso total atosigó a la mega estrella de Nueva Inglaterra, Tom Brady, en un lanzamiento mal enfocado a Bailey quien salió disparado y vino cerca de un pilón de irse desde zona extrema a zona extrema.
Por su puesto que había preocupaciones sobre el ataque alborotador, particularmente por el hecho que los corredores adversarios no siempre estaban siendo apresurados y casi nunca dejaron caer la pelota. La falta de saqueos, sin embargo, fue minimizada frente al éxito en general de los Broncos y su impresionante margen de rendimiento de más 24 que sobrepasó la NFL entrando en el partido contra Pittsburgh.
Luego vino el partido contra Pittsburgh. Y el defecto fue expuesto.
“Usted no puede ir hacia donde depende del ataque rápido e intenso,” dijo el coordinador defensivo de los Broncos, Larry Coyer, porque si lo hace y su oponente se da cuenta de ellos, usted ya no tendrá suerte. “Que es exactamente lo que ocurrió en el partido contra Pittsburgh,” añadió. “Maquinaron contra nuestro ataque rápido e intenso, no lo pudimos lograr, y no nos pudimos levantar.”
Lo cual lo lleva al concepto de menos ataques rápidos e intensos, más saqueos. En las pasadas 24 temporadas, un jugador detrás de la defensiva nadie ha sido el saqueador líder de la NFL desde Pat Swilling, quien lo fue tres veces en 1991. El resto han sido defensas, predominantemente al final.
Lo que incluso un observador ardiente desde el sofá de los domingos no se da cuenta es que los ataques rápidos e intensos niegan la habilidad de correr de los cuatro delanteros. Cuando el ataque rápido ocurre, la responsabilidad principal de un defensa es de atraer, mantener o implotar cuantos más bloqueadores posibles para que el jugador atacante detrás de la defensiva o la defensiva en sí pueda correr libremente.
En otras palabras, los ataques rápidos e intensos requieren asignaciones coordinadas que suelen requerir sacrificios de la línea defensiva.
“He estado en situaciones como esas anteriormente,” dijo el ex-jugador defensivo Bryce Paup, quien lideró la NFL con 17 ½ saqueos para Buffalo en 1995. “Lo que lo convierte en muy duro para los cuatro delanteros es que usted sabe que está llevando a cabo su trabajo, pero la gente de afuera no sabe cuál es su trabajo.”
“Cuando usted agarra una hoja de estadísticas al final del partido,” dijo Patterson, “no dice que Michael Myers retuvo a dos guardalíneas 15 veces durante el partido para que Al Wilson pudiera obtener 10 bloqueos.”
El ataque rápido e intenso es contraproducente a los saqueos de otra forma.
“Cuando usted está atacando rápida e intensamente, la pelota está saliendo más rápidamente, dijo el bloqueador defensivo de los Broncos, Gerard Warren. “El corredor, en su mente, está pensando, Deshazte de la pelota, deshazte de la pelota.’ Pero siempre que hay un ataque rápido de cuatro hombres, entonces está pensando en progresar con sus lecturas porque tendría más tiempo.”
Quizás el mejor y más puro corredor de la NFL sea el defensa de la línea final, Dwight Freeney, quien obtuvo una media de 12.8 saqueos en las pasadas cuatro temporadas. Freeney juega para los Indianapolis Colts, quienes atacaron rápida e intensamente 32 veces en situaciones de pases – los menos en la NFL y 214 menos que los Broncos.
“Creo que llega un punto para cualquier equipo donde usted tiene que decir, Aquí estamos, ustedes ya saben lo que estamos haciendo, nosotros ya sabemos lo que ustedes están haciendo, ¿quién va a ganar?’” dijo John Lynch, el frecuente atacante rápido e intenso y seguro de los Broncos. “Usted sólo puede hacerlo si tiene la habilidad, y yo aplaudo a la plantilla de entrenamiento por reconocerlo.
“Algunas personas pueden decir, ¿Por qué no lo reconocieron el año pasado?’ Porque lo que estábamos haciendo el año pasado funcionó hasta el final. Era una buena lección para nosotros también porque si en eso mismo que uno depende enteramente, al final puede que alguien salga con una respuesta.”
Lo cual trae un posible contragolpe a los conceptos de menos ataques rápidos e intensos/más saqueos. (Cuando se trata de anticiparse a las estrategias de la NFL, siempre hay un contragolpe.) Si los ataques rápidos e intensos crearon pocos saqueos pero más productividad la pasada temporada, ¿el tener menos ataques rápidos e intensos podrán resultar en menos productividad?
“Yo preferiría tener la pelota que saquear en cualquier momento,” dijo Warren.
Parece que el objetivo es el balance. Hay evidencia que los saqueos son vitales, mientras Seattle, el cual lideró la NFL con 50 la temporada pasada, y Pittsburgh, los cuales empataron por el tercer puesto con 47, llegaba al Super Bowl.
Los Seahawks no atacaron rápida e intensamente mucho la pasada temporada, pero cuando sí lo hicieron, saquearon al corredor en un 14.6 por ciento mejor tiempo de la NFL. Compare eso con los Broncos, cuya proporción saqueos-a-ataques rápidos era sólo de un 5.8 por ciento.
Para el 2006, los Broncos no quieren atacar menos necesariamente, pero sí quieren liberar a sus cuatro delanteros. Quieren dar a personas como Warren, Corey Jackson, Kenard Lang, y Elvis Dumervil espacio para funcionar.
Si los cuatro delanteros pueden aplicar la presión por sí mismos, puede que el elemento sorpresa regrese al paquete de ataques rápidos e intensos de los Broncos.
“Ahora usted no sabe si estamos faroleando o realmente estamos viniendo,” dijo Warren. “Si el corredor viene rápidamente y estamos faroleando, será una recogida. Pero si nosotros estamos faroleando y el corredor se toma tiempo y recae hacia atrás, entonces será cuando los cuatro delanteros tienen que ir a por él.”
Vaya concepto.
Se puede comunicar con el escritor Mike Klis al 303-820-5440 ó al mklis@denverpost.com.





